Roban los datos personales y bancarios de un millón de socios de los gimnasios Basic-Fit
La cadena de gimnasios Basic-Fit ha sufrido un robo de la información que afecta a aproximadamente un millón de sus socios en Europa. Entre los afectados hay clientes de sus gimnasios en España, Francia, Alemania y Países Bajos. Los datos sustraídos incluyen nombres y apellidos, direcciones, correos electrónicos, números de teléfono, fechas de nacimiento, números de cuenta bancaria e información sobre su membresía y consumo, según ha informado Basic-Fit a las víctimas a través de correo electrónico.
“Concretamente, incluye el tipo de membresía, el saldo de pagos, el número de pase de Basic-Fit, un identificador interno, los horarios y clubs de tus visitas recientes”, informa la empresa sobre este último punto. Los ciberdelincuentes también han accedido al tipo de dispositivo que los socios utilizaron para validar esas últimas visitas, como por ejemplo la marca del teléfono. Las contraseñas del servicio no se han visto afectadas, según la comunicación.
El acceso a los datos se produjo el pasado 8 de abril en el sistema encargado de registrar las visitas de los socios a los centros deportivos. El operador, que presta servicio a más de 4,5 millones de clientes en seis países europeos, ha detallado que sus herramientas de monitorización detectaron la intrusión y bloquearon el acceso. El sistema que gestiona su modelo de franquicias en otros países europeos opera de manera independiente y no se ha visto afectado por la filtración.
La empresa comunica a los afectados que no es “necesario” que tomen “ninguna medida inmediata”. No obstante, avisa que deben tener “cuidado con los posibles intentos de phishing”, una modalidad de ataque en la que los ciberdelincuentes suplantan la identidad de empresas e instituciones para ganarse la confianza de las víctimas y robar sus datos financieros o su dinero.
La acumulación de datos personales como las sustraídas en este tipo de incidentes, como cuentas bancarias, números de teléfono y fechas de nacimiento, facilita el diseño de los ganchos para engañar al objetivo. Los ciberdelincuentes utilizan detalles específicos como nombres completos o registros de actividad para generar un “sesgo de autoridad” y una sensación de urgencia que impida que sospeche de la interacción.
Además, el volumen de información filtrada permite la profesionalización de las estafas mediante centros de llamadas, donde los datos son vendidos a terceros o empleados para cometer fraudes financieros posteriores.
En caso de sospecha de haber clicado en un enlace fraudulento o de haber introducido datos bancarios en páginas que podrían estar operadas por ciberestafadores, la recomendación de las fuerzas de seguridad es comunicar lo sucedido de inmediato al banco y denunciar los hechos a la Policía. El Instituto Nacional de Ciberseguridad dispone del número gratuito 017 y del teléfono de WhatsApp 900 116 117 para resolver dudas de seguridad. Atiende a ciudadanos, empresas y profesionales y es confidencial.
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