Las obras del área residencial de Harineras en Huesca arrancan con otra polémica: dudas sobre los permisos
Dieciocho años después de la firma del convenio urbanístico que debe transformar el antiguo polígono de las Harineras en un nuevo barrio residencial para Huesca, el proyecto ha vuelto a situarse en el centro de la polémica. Esta vez, gira en torno al alcance real de las licencias concedidas por el Ayuntamiento para varias promociones privadas y a las obras que ya se han empezado a ejecutar en el solar antes de disponer, presuntamente, del permiso definitivo para levantar los edificios en altura.
Este periódico ha tenido acceso a documentación municipal relativa a una de las promociones del ámbito APR 19-02, en la que el Ayuntamiento autorizaba únicamente la “ejecución de la cimentación y la estructura hasta cota de calle” de una parcela concreta del sector. El expediente, correspondiente a una promoción impulsada por Inmobiliaria Buil S.A., deja claro en varios apartados que la licencia concedida se limitaba a la fase previa a la construcción sobre rasante.
Fuentes conocedoras del proceso sostienen que en algunas parcelas ya se habrían iniciado trabajos que irían más allá de los autorizados inicialmente pese a no existir todavía licencia completa para levantar las viviendas. Esa limitación es la que ha alimentado las críticas y las dudas sobre el desarrollo efectivo de las obras en el polígono.
La versión municipal rechaza que se tratara de simples permisos para movimiento de tierras o trabajos preliminares. Desde el consistorio insisten en que las licencias concedidas incluían “muros pantalla y estructura”, además de autorizaciones independientes para el montaje de grúas, y recuerdan que la legislación urbanística permite tramitar licencias parciales para determinadas fases de una promoción.
El informe técnico del Servicio de Urbanismo, incorporado al decreto municipal, especifica expresamente que la autorización se refiere “únicamente a la ejecución de la cimentación y estructura hasta la rasante” y añade que para obtener permiso para el resto del edificio “se deberá presentar un único proyecto refundido” que incluya tanto las fases ya autorizadas como el conjunto de la obra pendiente.
Según la explicación trasladada desde Urbanismo, la promoción de Harineras Villamayor ya dispone actualmente de licencia completa para ejecutar el edificio, aunque inicialmente contó únicamente con autorización hasta rasante. En el caso de la parcela sobre la que trascendió el expediente de Inmobiliaria Buil, el consistorio confirma que dispone de licencia hasta rasante y que la autorización para el conjunto del edificio continúa en tramitación.
Además, el Ayuntamiento señala que existen otras dos promociones cuyas solicitudes de licencia ya han sido presentadas y permanecen en revisión técnica. En varios de los expedientes, añaden fuentes municipales, se han requerido subsanaciones de documentación a las promotoras antes de resolver definitivamente las autorizaciones.
El último movimiento administrativo se produjo precisamente el lunes, cuando el Ayuntamiento otorgó licencia para el vuelo, es decir, para continuar la construcción en altura, de una segunda parcela promovida por Harineras Villamayor (Promovilla), que hasta ahora únicamente tenía autorización para construir hasta la cota de calle. El consistorio enmarca esta decisión dentro del avance global del proyecto urbanístico y presentó la resolución como “un paso decisivo” para el desarrollo del sector. La licencia concedida afecta a las parcelas C-7.1 y C-7.2-2 y permitirá levantar un edificio de 90 viviendas, además de garajes y trasteros.
En la nota difundida por el Ayuntamiento se subraya que el proyecto se ajusta a los parámetros incorporados en la modificación parcial número 33 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), aprobada el pasado mes de diciembre por el pleno municipal. Esa modificación, según la versión oficial, pretendía adaptar la normativa urbanística a las nuevas demandas residenciales y a los cambios regulatorios introducidos en los últimos años.
Sin embargo, alrededor de esa modificación del planeamiento también persiste una duda paralela. Otras fuentes apuntan a que dos empresas mantienen todavía reclamaciones de responsabilidad patrimonial contra el Ayuntamiento porque, durante la tramitación urbanística, estuvo sobre la mesa una propuesta que habría reducido la edificabilidad prevista inicialmente en el ámbito. Aunque aquella modificación finalmente no salió adelante en esos términos, las reclamaciones no habrían sido retiradas, según estas mismas fuentes.
El Ayuntamiento niega tajantemente que la modificación 33 del PGOU afectara al aprovechamiento urbanístico de las parcelas. Según la explicación municipal, ni la aprobación inicial ni la definitiva contemplaban cambios en la edificabilidad del sector.
El proyecto de Harineras se ha convertido en una de las grandes apuestas urbanísticas del actual mandato municipal. El desarrollo ocupará unas 8,5 hectáreas en pleno centro de Huesca, sobre antiguos terrenos industriales, y prevé la construcción de alrededor de 1.300 viviendas, además de zonas verdes, espacios comerciales y áreas de ocio.
La alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, ha defendido en varias ocasiones el proyecto como una respuesta a la fuerte demanda de vivienda existente en la ciudad. El ayuntamiento considera que el nuevo barrio permitirá aumentar la oferta residencial, facilitar el acceso al alquiler y atraer actividad económica al entorno.
El coste de urbanización ronda los 13,3 millones de euros y corre a cargo de la Junta de Compensación del sector, integrada por 22 propietarios. Las obras de urbanización comenzaron en septiembre de 2024 y están siendo ejecutadas por una unión temporal de empresas formada por Vialex Constructora Aragonesa y Giral Construcciones.
El proyecto incluye además vivienda protegida. En el marco del Plan Aragón Más Vivienda, el Ayuntamiento gestionará 77 viviendas de protección oficial dentro del desarrollo. El consistorio también es propietario de aproximadamente un 10% del suelo urbanizado. Entre las promociones previstas destaca la llamada Torre Harineras, concebida como uno de los edificios emblemáticos del nuevo barrio. El inmueble contará con doce plantas y albergará 90 viviendas, incluidos áticos, con precios que oscilan entre los 270.000 y los 400.000 euros.