Julio Calvo carga contra la concejala no adscrita Marisa Gaspar por asumir el acta en Zaragoza tras abandonar Vox

El exportavoz de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza, Julio Calvo, ha cargado con dureza contra la nueva concejal no adscrita, Marisa Gaspar, tras su decisión de abandonar el partido con el que concurrió a las elecciones y mantener su acta en el consistorio. En una publicación en redes sociales, Calvo cuestiona la legitimidad representativa de la edil al considerar que, tras darse de baja de Vox, “básicamente se representa a sí misma”. A su juicio, cualquier otra representación que invoque “se la está arrogando gratuita e indebidamente”, al haber sido elegida dentro de una lista electoral concreta.

El portavoz insiste en que, cuando un cargo público deja de compartir la línea de su partido, “lo razonable es abandonar la militancia y, si se ocupa un cargo, dimitir y renunciar al sueldo”. En este sentido, apela a la “dignidad y la decencia” como principios que, en su opinión, deberían guiar este tipo de decisiones. Calvo va más allá y califica la actuación de Gaspar de “indignidad” y “desvergüenza”, al entender que “nadie la votó a ella, sino que votó al partido en cuyas listas concurría”. Por ello, sostiene que lo “decente” habría sido renunciar al acta para que otro candidato de la lista, que mantuviera su militancia, pudiera asumir el cargo y “representar fielmente a sus votantes”.

Marisa Gaspar defendió el día de su toma de posesión su continuidad como concejal no adscrita, asegurando que ejercerá el cargo “desde el profundo respeto por la institución” y con el objetivo de “representar a los zaragozanos”. La edil subrayó que mantiene “los mismos valores y las mismas convicciones” que tenía en 2023 y que su compromiso “no es con las siglas sino con los vecinos”. Durante su comparecencia, Gaspar se comprometió a “facilitar la gobernabilidad, promover el consenso y aprobar todas las iniciativas que sean positivas para el interés general, vengan de donde vengan”, al tiempo que rechazó contribuir a una política basada en la confrontación. “Soy Marisa Gaspar y soy concejal independiente y como tal voy a actuar”, recalcó.

Además, quiso trasladar un mensaje de tranquilidad a quienes confiaron en la candidatura en la que participó, afirmando que “no me he movido ni un centímetro” en términos ideológicos. La nueva edil también fue especialmente crítica con la evolución de Vox, al que acusó de haberse convertido en “una máquina de represión” sin espacio para la democracia interna ni el talento, y cuestionó el liderazgo de Santiago Abascal, al que reprochó priorizar la confrontación frente a la gestión.

Julio Calvo anunció su dimisión “por motivos personales” después de las elecciones del 8F, aunque luego la pospuso para poder estar presente en la votación de los presupuestos municipales. Al tiempo de dejó su acta, solicitó su baja como afiliado de Vox. Calvo aseguró que no comparte “la marcha actual del partido” y criticó la gestión de las expulsiones de dirigentes como Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo, entre otras decisiones internas. “No me afilié a Vox para que sea un Podemos de derechas”, afirmó, en una censura explícita a la deriva que, a su juicio, ha adoptado el proyecto encabezado por Santiago Abascal. También ha suscrito el manifiesto que solicita celebrar un congreso extraordinario de Vox para debatir el futuro del partido, por apoyo al exdirigente, Iván Espinosa de los Monteros, del que ha asegurado que es su referente político.