El mensaje en X que se vuelve contra Azcón: “El maltrato al patrimonio de Zaragoza debe tener consecuencias”

ElDiarioAragón

10 de abril de 2026 13:59 h

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Varios cascotes de piedra caliza se han desprendido recientemente del lienzo de la muralla romana de Zaragoza, específicamente en el tramo situado junto a la iglesia de San Juan de los Panetes, próximo al Mercado Central de la capital. El incidente ha dejado al descubierto material de disgregación en la base del monumento, evidenciando el avanzado estado de erosión superficial que padece este Bien de Interés Cultural (BIC), que los peritos municipales achacan a las últimas lluvias, afectando a las capas inferiores de la muralla. Tal como ha informado el Ayuntamiento de Zaragoza, técnicos del servicio de arqueología aplicarán algún pequeño tratamiento de consolidación a estas piedras areniscas. Este desprendimiento se suma a las patologías crónicas que presenta la estructura, caracterizadas por una marcada erosión diferencial, pérdida de mortero en las juntas y la descamación de los sillares debido a la humedad por capilaridad y las vibraciones del tráfico urbano.

Estos daños, que hoy se manifiestan en grietas y oquedades, motivaron en 2018 una denuncia pública del entonces líder de la oposición y actual presidente de Aragón, Jorge Azcón. En aquel momento, Azcón afirmó de forma tajante que el “maltrato al patrimonio histórico de Zaragoza debe tener consecuencias” y anunció que exigiría responsabilidades por “no garantizar la protección” del monumento. Nueve años después de aquel pronunciamiento, la evidencia física del legado romano revela que el paso del tiempo es tan implacable con la piedra como con la hemeroteca.

Ante la persistencia del deterioro y la caída de material, el Ayuntamiento instaló en 2025 un vallado perimetral de seguridad de 1,80 metros para frenar el desgaste físico de la piedra. La intervención se realizó de manera urgente apenas unas semanas antes del inicio de la Semana Santa, con el objetivo principal de evitar que el lienzo de piedra caliza fuera utilizado como “grada” o plataforma por el público durante el paso de las procesiones, un uso intensivo que el Ayuntamiento identificó como un factor crítico en la aceleración de la disgregación de los sillares. Hoy, los arqueólogos municipales recomiendan ampliar el vallado.

Apudepa ve peligrar la muralla

Para Lourdes Gracia, restauradora de obras de arte y miembro de Apudepa, atribuir los daños de la muralla a las lluvias “es un despropósito” y añade que “eso es totalmente falso”. Según explica, ya para las fiestas del Pilar se registraban numerosos desprendimientos en uno de los lienzos exteriores. Además, durante la Semana Santa ese espacio se utilizó de forma masiva como graderío, lo que, a su juicio, confirma que se trata de “una muerte anunciada desde hace años”.

Incluso aceptando que las lluvias hayan podido agravar los últimos desprendimientos, Gracia subraya la necesidad urgente de aplicar un mantenimiento adecuado que debería incluir tareas de limpieza, uso de herbicidas y tratamientos hidrofugantes que permitan controlar la humedad, proteger la estructura y mejorar el entorno desde el punto de vista estético.

La restauradora también rechaza que toda la piedra pueda considerarse arenisca, ya que “cada sillar es de diferente naturaleza”. Advierte, además, de la existencia de procesos de deplacación que podrían derivar en nuevos desprendimientos si no se actúa con rapidez.

En este sentido, defiende la necesidad de una intervención que incluya una barrera física que limite el acceso de personas, aunque considera que el actual “encarcelamiento” no es una solución definitiva. Sin entrar a valorar la decisión final, que corresponde a los responsables de Patrimonio, propone alternativas más disuasorias y estéticas, como la creación de una lámina de agua a distinto nivel de la muralla. Esta medida, según explica, ayudaría tanto a evitar filtraciones como a impedir el acceso directo de los ciudadanos.

Asimismo, recuerda que, tras la demolición de la estructura anterior, la muralla ha quedado más expuesta a la intemperie, soportando temperaturas extremas en una zona sin arbolado.

Desde Apudepa denuncian que “la inacción del Ayuntamiento es constante”. En esta línea, Gracia critica que el actual equipo de gobierno “se pone la medalla del patrimonio”, mientras, en la práctica, se priorizan iniciativas de carácter estético y efímero como ´Zaragoza Florece´, ´Zaragoza Luce´o los grandes despliegues de iluminación navideña en la plaza del Pilar y Boreal en el parque José Antonio Labordeta. A su juicio, este tipo de apuestas evidencian una prioridad política centrada en el impacto visual y turístico, frente a la conservación estructural del patrimonio histórico.