Cisma en las acusaciones del caso Begoña Gómez: Manos Limpias oficializa que quiere desligarse de los ultracatólicos de Hazte Oír
El sindicato Manos Limpias está en la génesis de la causa abierta por el juez Juan Carlos Peinado contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno. No en vano fue quien interpuso la primera querella que sirvió al titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid para abrir diligencias. Pero desde el inicio, y dado que no logró hacerse con la dirección letrada de las acusaciones populares tras la unificación de las mismas, la participación del sindicato dirigido por Miguel Bernad quedó desdibujada. Al menos hasta ahora.
En un nuevo escrito, al que ha tenido acceso elDiario.es, la representación legal del sindicato pide al juez que les permita ejercer la acusación en el caso pero sin depender de la batuta legal de los ultracatólicos de Hazte Oír debido a “discrepancias radicales y profundas”. Y señala, concretamente, que considera que se debe archivar la causa contra Cristina Álvarez, la asistente de Gómez en La Moncloa, porque “a la luz de los hechos y de la jurisprudencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, no es mínimamente razonable imputarle un delito de malversación”.
Manos Limpias indica que “en plena sintonía con lo que han manifestado las defensas y el Ministerio Fiscal” no se está en condiciones de proseguir la instrucción frente a ella. Advierte de que se corre el riesgo de poner en peligro “el buen fin del proceso” porque su declaración como testigo podría ser “determinante para que exista prueba de cargo suficiente” contra Gómez y contra el tercero de los imputados, el empresario Juan Carlos Barrabés.
A esto suma que también discrepa con la calificación jurídica de los hechos que hace Hazte Oír como dirección letrada de las acusaciones populares. Entiende que solo puede prosperar la acusación por los delitos de malversación y tráfico de influencias, y si acaso por un delito de prevaricación. Pero advierte de que “ni remotamente” es posible inferir la comisión de los delitos de corrupción en los negocios, apropiación indebida o intrusismo profesional. Por ello, señala que más allá de que el juez Peinado comulgue con las tesis de Hazte Oír, debe darle a Manos Limpias la oportunidad de escindirse y conformar una nueva agrupación a la que se puedan sumar acusaciones que vean más ajustada su línea de actuación.
Este escrito del sindicato de Bernad llega después de que se celebrara el pasado Miércoles Santo una vista en la que el juez comunicó a las partes que de nuevo procedía a seguir la cusa por el procedimiento del Tribunal del Jurado. Ese mismo día trascendía que Manos Limpias no estaba de acuerdo con la imputación de Cristina Álvarez y consideraba prematuro llevar el asunto por la vía del jurado popular.
Vox ya advirtió en febrero de 2025
Cabe recordar que en febrero de 2025, cuando era Vox quien dirigía la acusación popular ya trasladó por escrito al juez Peinado su preocupación por las consecuencias que pudiera tener imputar a la asesora sin fundamentar la decisión. Hasta entonces habían sido las defensas de los acusados quienes habían tratado de poner límite, sin apenas éxito, en los excesos de la instrucción de Peinado, pero ese movimiento de Vox alertaba del carácter contraproducente de adoptar medidas sin respeto a la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Meses más tarde, en noviembre, Peinado llegó a expulsar de la causa al sindicato porque no había consignado en el juzgado el importe exigido para ser tenido como parte en el procedimiento. Esta decisión, que acabó revocando, se produjo después de que Carlos Perales, su abogado en la causa y redactor de la querella que dio pie a Peinado para abrir la investigación en 2024, renunciara a llevar a Manos Limpias al entender que existían fines políticos en la acción de esta acusación popular en el caso Begoña Gómez.
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