El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza rompe con el partido al dejar su acta y critica la “deriva” con Abascal
Julio Calvo ha cerrado su etapa política rompiendo definitivamente con Vox. El ya exconcejal del Ayuntamiento de Zaragoza no solo ha entregado su acta en el pleno extraordinario celebrado este martes, sino que también ha solicitado su baja como afiliado del partido, según ha publicado El Periódico de Aragón. La decisión, adoptada en vísperas de su jubilación, se produce por sus discrepancias con la dirección nacional de la formación.
En declaraciones recogidas por ese medio, Calvo ha asegurado que no comparte “la marcha actual del partido” y ha criticado la gestión de las expulsiones de dirigentes como Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo, entre otras decisiones internas. “No me afilié a Vox para que sea un Podemos de derechas”, ha afirmado, en una censura explícita a la deriva que, a su juicio, ha adoptado el proyecto encabezado por Santiago Abascal. También ha cuestionado que su sucesora asuma el acta únicamente para acudir a los plenos como concejala no adscrita, al considerar que esa no es la función que debe desempeñar un edil.
Horas después de formalizar su baja en el partido, Calvo ha oficializado su salida del Consistorio en una sesión extraordinaria que ha tenido un tono inusualmente emotivo. La alcaldesa, Natalia Chueca, la ha definido como una jornada “más triste de lo habitual”. Con la entrega del acta, el veterano edil ha puesto fin a casi once años de trayectoria municipal, a apenas dos meses de cumplir ese aniversario.
Antes de iniciarse el pleno, el propio Calvo ha revelado que algunos compañeros han intentado persuadirle para que reconsiderara su decisión —lo que habría supuesto una nueva rectificación—, pero ha reiterado que la renuncia estaba tomada “desde hace meses” y que no había marcha atrás.
En su despedida, ha pedido contención para no alargar el acto, aunque ha aprovechado para lanzar un último mensaje político. Ha animado a la oposición, incluido su grupo, a mantener una actitud inconformista y ha recordado al equipo de Gobierno su obligación de ser exigente y evitar la autocomplacencia. “Zaragoza puede ser mejor si su Ayuntamiento lo es”, ha sostenido, insistiendo en una de las ideas que ha marcado su discurso durante el mandato.
La sesión ha estado marcada por las palabras de reconocimiento de la mayoría de portavoces municipales, que han destacado su capacidad de diálogo y el respeto ganado en la corporación, aunque también ha habido intervenciones críticas desde la izquierda. Tras los discursos, la alcaldesa ha confirmado que la renuncia quedaba formalmente aceptada y se ha iniciado el procedimiento para cubrir la vacante, que comenzará con el ofrecimiento del acta a Marisa Gaspar.