La CHE actuará frente a las inundaciones en el Bajo Huerva: anuncia un estudio “riguroso” para buscar soluciones

Las críticas a las instituciones por parte de los vecinos de Santa Fe, Cuarte, Cadrete y María de Huerva tras los problemas causados por las últimas lluvias han recibido respuesta desde la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). El organismo de cuenca va a llevar a cabo un estudio para “concer en detalle lo sucedido” y establecer alternativas de actuaciones.

Así lo ha dado a conocer este viernes el jefe de la oficina de Planificación Hidrológica de la entidad, Miguel García Vera, en una comparecencia para dar a conocer la presentación del balance del año hidrológico. “Tenemos que prepararnos ante los riesgos y seguir mejorando nuestros sistemas de autoprotección y coordinación entre las administraciones”, ha indicado.

Fuentes de la Confederación confirman que, sobre lo ocurrido el domingo y “ante la preocupación que supone la recurrencia de este tipo de episodios en el tramo bajo del Huerva y la exposición tan importante de personas y bienes en la zona”, desde la Confederación se va a llevar a cabo el mencionado estudio para analizar lo sucedido y valorar “alternativas de actuaciones que se puedan llevar a cabo para disminuir los daños por inundación”. A partir de ahí, propondrán “líneas de acción que deberán ser posteriormente abordadas por las diferentes administraciones en función de las distintas competencias”.

Para el estudio se llevará a cabo una modelación hidrológica, con varias hipótesis a partir de las caracterización física del sistema de manera que se pueda comprobar cómo se comportan los caudales. “A partir de ahí empezaremos a tomar decisiones sobre los puntos donde existen más riesgo y qué posibilidades hay de mejorarlo”, ha precisado.

Respecto al episodio de este fin de semana, la Confederación ha explicado que destacaron las crecidas de los barrancos laterales del tramo bajo del río Huerva que, a su paso por Zaragoza capital, con el tercer valor más alto de caudal de los últimos 30 años. También fue relevante lo sucedido en el barranco de las Tejerías a su paso por la localidad de las Parras de Castellote, que desemboca en el arroyo de Val de Esteban y posteriormente en el río Guadalope aguas abajo del embalse de Santolea..

También se produjeron crecidas en el río Sosa a su paso por la localidad de Monzón y en el tramo bajo del Jalón, aunque de mucha menor entidad y de carácter ordinario.

Más recurrentes

La Confederación es consciente de que, a las sequías y las inundaciones más clásicas del tramo medio del Ebro y afluentes de entidad, se han unido estas crecidas provocadas por lluvias torrenciales. Son unos fenómenos que ya se daban en la cuenca del Ebro, y especialmente en sus zonas más meridionales, pero que ahora son más recurrentes.

Un ejemplo claro fue en 2023 con el desbordamiento del barranco de la Muerte en Zaragoza, que dio lugar a escenas de pánico. Ese episodio, analiza la CHE, afectó a la cuenca baja del río Huerva como ha sucedido ahora. Otro ejemplo, este el año pasado, sucedió en el Pirineo aragonés en septiembre, tras un agosto con numerosos episodios recurrentes, en zonas como las cabeceras de los ríos Piedra y Mesa.

Y el último capítulo en Aragón se vivio en junio y afectó a las cuencas de los ríos Aguasvivas y Cámaras y afluentes: entonces se habilitó una partida extraordinaria con un importe de casi 5 millones de euros para trabajos de adecuación de los cauces. Estos trabajos, asegura la Confederación, comenzaron este verano y “se están desarrollando a buen ritmo”.