Detectan desperfectos en el 75% de los edificios del Tubo de Zaragoza, pero solo uno presenta daños estructurales graves
Tres de cada cuatro edificios inspeccionados hasta ahora en el entorno de El Tubo de Zaragoza presentan algún tipo de desperfecto. Es el principal resultado de la segunda fase del Plan Especial de Inspección de Edificios impulsado por el Ayuntamiento, que ha revisado ya 16 inmuebles y tres solares, el 45,95% de las 42 fincas incluidas finalmente en este ámbito del Casco Histórico.
Los trabajos, iniciados el pasado 16 de junio, han permitido comprobar que doce de los dieciséis edificios inspeccionados presentan deficiencias de distinta consideración. De ellos, diez registran deterioros leves asociados al paso del tiempo y al uso, como humedades, desconchados o filtraciones superficiales; uno requiere reparaciones de grado medio y otro presenta deficiencias estructurales graves que obligarán a acometer obras prioritarias de consolidación, aunque sin riesgo inminente de colapso ni necesidad de desalojo.
Los cuatro edificios restantes se encuentran en buen estado de conservación y cumplen los estándares de habitabilidad y ornato, según los datos facilitados este viernes por el Ayuntamiento.
En cuanto a la seguridad de la vía pública, únicamente uno de los inmuebles inspeccionados ha obligado al Consistorio a dictar medidas cautelares para asegurar su fachada y evitar posibles desprendimientos.
Las humedades y los problemas en balcones y voladizos son las patologías más frecuentes detectadas por los técnicos municipales, presentes en once de los edificios inspeccionados. Les siguen las deficiencias de conservación general, localizadas en nueve inmuebles, y los problemas estructurales, que afectan a ocho. Además, en seis edificios se han detectado daños en cubiertas y presencia de insectos xilófagos, habituales en construcciones históricas con elementos de madera.
El consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha atribuido la elevada presencia de humedades a las características del entorno de El Tubo, donde abundan las antiguas bodegas en sótanos y subsuelos y existen solares vacíos que favorecen la filtración del agua hacia las medianeras de los edificios colindantes.
Las inspecciones también han puesto de manifiesto un cumplimiento desigual de la normativa sobre conservación de edificios. Solo ocho de los dieciséis inmuebles visitados cuentan con la Inspección Técnica de Edificios (ITE) favorable y registrada, mientras que la otra mitad no tiene regularizada esta obligación.
Estas inspecciones se producen después de que, en los últimos meses, varios incidentes hayan reabierto el debate sobre el estado del patrimonio edificado del Casco Histórico de Zaragoza. El más reciente ocurrió en la calle Las Arcadas, en La Magdalena, donde el hundimiento de dos plantas de un edificio obligó a desalojar a sus vecinos y el inmueble acabó siendo declarado en ruina por el Ayuntamiento. Meses antes, el derribo de la histórica casa de Estébanes 12-14, con origen en el siglo XVI, generó una fuerte controversia entre el Consistorio y expertos en patrimonio sobre si era posible conservar parte del edificio.
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