La Mesa del Árbol urge al Ayuntamiento de Zaragoza a despavimentar y ampliar la masa arbórea ante las altas temperaturas

La Mesa del Árbol de Zaragoza, plataforma recién constituida por colectivos vecinales, ecologistas y personas preocupadas por la salud pública, ha instado al Gobierno municipal a despavimentar la ciudad, proteger el arbolado existente y aumentar la masa arbórea como respuesta a las altas temperaturas registradas en la capital aragonesa. El colectivo denuncia que Zaragoza ha perdido 10.000 árboles desde 2022, de los cuales 4.000 se encontraban en parques, más del doble que en las calles.

La plataforma enmarca su petición en el impacto sanitario de la actual ola de calor. Juste este fin de semana, el Instituto de Salud Carlos III ha cifrado en 153 las muertes atribuidas a altas temperaturas en España durante los primeros días de julio. Asimismo, estas cifras apuntan a que en junio hubo en el país 937 muertes asociadas al calor de las que 45 se produjeron en Aragón.

La Mesa del Árbol se apoya también en el estudio elaborado por el propio Ayuntamiento en colaboración con la Universidad de Zaragoza, recogido en la publicación 'El clima urbano de Zaragoza: la isla de calor', que demuestra que no toda la ciudad se comporta de la misma forma. En las zonas donde predominan el cemento y el tráfico, la temperatura es más elevada: el asfalto acumula el calor y lo irradia a lo largo del día y de la noche, lo que se traduce en noches tropicales.

Ante esta realidad, el colectivo sostiene que la protección frente a las altas temperaturas no puede depender solo de gestos individuales como evitar el sol o hidratarse. A su juicio, la disminución del pavimento y su sustitución por materiales que almacenen menos calor, la protección del arbolado existente y su aumento, así como el de las zonas verdes que actúen como refugio climático natural, deberían plantearse como un objetivo prioritario del Gobierno municipal.

Cuestionan los datos municipales sobre acceso a zonas verdes

La plataforma pone en duda la lectura optimista de las cifras publicadas recientemente por el Consistorio, según las cuales el 66% de la población dispone de un parque a menos de 300 metros de su domicilio. Aun admitiendo ese dato, señala la Mesa del Árbol, un tercio de la población no tendría acceso a zonas verdes ni árboles. El colectivo añade que la información proporcionada en la web municipal no aclara la metodología utilizada, lo que impide valorar la calidad y la cobertura arbórea, e insta al Ayuntamiento a realizar una presentación pública del estudio en la que se puedan aclarar estas dudas.

En opinión de la plataforma, los datos presentados, “descontextualizados y convenientemente escogidos”, pueden no reflejar la realidad cotidiana de la ciudad. Argumenta que un parque puede estar próximo y, sin embargo, carecer de sombra suficiente, presentar una escasa cobertura arbórea, disponer de un arbolado muy joven o no ofrecer condiciones adecuadas de confort durante los episodios de calor extremo. La calidad ambiental y la capacidad de un espacio verde para actuar como refugio climático, defiende, son tan importantes como su proximidad.

Según los últimos datos que maneja el colectivo, la pérdida de 10.000 árboles desde 2022 se traduce en parques “totalmente empobrecidos”, repletos de tocones, con árboles en mal estado fitosanitario y una cobertura arbórea muy baja en su conjunto. La consecuencia, afirma, son bancos sin sombra, explanadas de césped y parques que han dejado de ser un refugio climático.

La Mesa del Árbol considera prioritario planificar y reforzar los árboles de las calles y plazas de los barrios, así como el sombreado de las paradas de autobús y las zonas infantiles, y califica de alarmante que existan barrios con un arbolado muy limitado y escaso, como Delicias, Las Fuentes o el Casco Histórico. El colectivo recuerda que las muertes atribuibles a las altas temperaturas no afectan a todos por igual y golpean con mayor dureza a los barrios de menor renta y con menos zonas verdes.

A ello suma la situación de la red de refugios climáticos interiores, que, según denuncia, no son suficientes ni cuentan con personal que atienda a la población, y dejan de cumplir su papel al permanecer cerrados los fines de semana y los festivos.

Una Mesa Institucional del Arbolado Urbano

Como conclusión, la plataforma solicita, en línea con lo que demanda la Federación de Barrios de Zaragoza, la constitución de una Mesa Institucional del Arbolado Urbano en la que participen el Ayuntamiento, los colectivos vecinales, los ecologistas y la comunidad universitaria, una mesa de trabajo similar a la que ya existió en el marco de la Agenda 21 y, posteriormente, con el Consejo Sectorial de Medio Ambiente.

“El calor y las altas temperaturas han venido para quedarse”, advierte el colectivo, que reclama establecer un espacio de debate y participación real donde marcar las prioridades para proteger la salud de la población y mejorar la naturalización de la ciudad.