La orden de festejos taurinos genera quejas de ganaderías a las que se imponen “requisitos imposibles” sobre vacunación

Una ganadera de Villafranca de Ebro ha presentado un recurso de alzada contra la última resolución sanitaria del Gobierno de Aragón en materia de festejos taurinos, al considerar que le exige condiciones “de imposible cumplimiento”. La normativa autonómica, asegura, le obliga a vacunar a sus reses para poder desplazarse y, al mismo tiempo, le prohíbe acceder a las vacunas por encontrarse en zona libre, lo que deja su actividad en un “callejón sin salida legal”.

La titular de una explotación de ganado de lidia en Zaragoza, Natalia Moreno, ha iniciado acciones administrativas solicitando la nulidad de la reciente resolución publicada el 21 de abril en el Boletín Oficial de Aragón (BOA), al entender que vulnera sus derechos y bloquea su actividad económica, lo que resume “es una ruina absoluta”. La ganadera sostiene que la nueva normativa endurece de forma “arbitraria” las condiciones sanitarias justo en el momento en que solicitó autorización para participar en festejos taurinos en la provincia de Huesca.

Según su relato, el conflicto se origina tras varias reuniones mantenidas con responsables autonómicos en las que se le trasladó verbalmente la imposibilidad de realizar estos desplazamientos durante meses, pese a que la normativa vigente en ese momento contemplaba un horizonte más flexible. Ante esta situación, registró formalmente una solicitud de movimiento de ganado y vacunación voluntaria el 15 de abril.

Sin embargo, ese mismo día —según denuncia— la Administración firmó una nueva resolución que introduce la obligatoriedad de vacunar a los animales para permitir su traslado. El problema, argumenta, es que dicha exigencia resulta imposible de cumplir, ya que la propia Administración le niega el acceso a las dosis al encontrarse su explotación en una zona considerada libre de la enfermedad.

La ganadera considera que esta actuación constituye un caso de “mala fe administrativa” y una vulneración del principio de confianza legítima, al modificarse las reglas sin responder previamente a su solicitud. Además, denuncia un agravio comparativo con otras comunidades autónomas como La Rioja o la Comunidad Valenciana, donde sí se permiten desplazamientos de ida y vuelta en el mismo día bajo estrictas medidas de bioseguridad.

En su recurso, también apela al protocolo nacional del Ministerio de Agricultura, que contempla excepciones para explotaciones no vacunadas mediante evaluaciones de riesgo, controles veterinarios y medidas como la desinsectación. A su juicio, Aragón estaría ignorando este marco estatal y aplicando restricciones más severas sin justificación técnica.

La situación, advierte, no solo afecta a su explotación, sino que supone un perjuicio económico directo al impedirle cumplir más de veinte contratos ya previstos. Por ello, ha solicitado una autorización excepcional urgente para poder continuar con su actividad y, de no obtener respuesta, anuncia acciones legales y reclamaciones por daños y perjuicios.

Asimismo, ha pedido la suspensión cautelar de la resolución recurrida, al considerar que provoca un perjuicio irreparable basado en requisitos que califica de inviables. La ganadera, propietaria de 250 reses, insiste en que no solicita privilegios, sino la aplicación de soluciones técnicas ya utilizadas en otras regiones y avaladas por el propio Ministerio.

Fuentes del Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación han explicado que se trata de una normativa de la Unión Europea que impide que las ganaderías de zonas limpias de Dermatosis Nuclear Contagiosa (DNC) puedan entrar en zonas de vacunación como es Huesca sin la necesidad de vacunación ni los 28 días hasta alcanzar la inmunidad. Además, alegan que se ha atendido en diversas ocasiones a dicha ganadería y se les ha explicado que nos es decisión del Gobierno de Aragón “sino que nos limitamos a cumplir con el reglamento europeo de sanidad animal”.Con respecto a la flexibilidad de protocolos en otras comunidades autónomas, el Departamento diferencian los casos de La Rioja y Valencia porque su situación es diferente, “donde no han sufrido casos de de DNC ni están limitados por la zona de vacunación”.