Sin calefacción en el colegio público de Garrapinillos (Zaragoza): “No puede ser que tengan que ir a clase con abrigo”

Dar clase con el abrigo puesto o quedarse en casa. Ese es el dilema al que se han enfrentado hoy las familias de los alumnos del colegio público Gustavo Adolfo Bécquer de Garrapinillos, un barrio rural de Zaragoza. Iván ha decidido coger fiesta en el trabajo y no enviar a su hijo de ocho años a clase, ya que ayer llegó a casa quejándose de haber pasado frío: “Llegó con las manos muy frías, diciendo que no se encontraba bien. Así los niños no pueden estar”. Esta problemática no es nueva en este centro, según explican desde el AMPA y desde el Ayuntamiento la caldera ha dado problemas “desde hace dos años”. Fuentes del Departamento de Educación aseguran que están buscando soluciones.

“Entendemos que el colegio ha hecho lo que tenía que hacer, ha contactado con el Servicio Provincial, pero no ha obtenido respuesta. Por eso hemos decidido dar un paso adelante”, explica Antonio Martínez, vicepresidente del AMPA. Según detalla, hace mes y medio se produjo una incidencia similar que se solucionó de forma provisional, pero desde el pasado domingo el centro permanece sin calefacción. “Las temperaturas son bajas, las ventanas son viejas, entra frío por todos lados. Algunas tienen más de 40 años”, denuncia. Iván añade que “los niños no pueden estar sin calefacción, están en el colegio parados. Esperamos que sea algo rápido y busquen una solución, que inviertan lo que haga falta”.

Desde la dirección del centro se informó a las familias el domingo de la avería en las calderas y se recomendó que el alumnado acudiera “con un poco más de ropa de la habitual”. Sin embargo, este lunes la incidencia seguía sin resolverse.

La presidenta del AMPA, Alba Ballesteros, advierte de que el problema no es puntual. “Nos preocupa la precariedad de los centros educativos en Aragón y especialmente el nuestro. La caldera lleva dando problemas desde antes de Navidad. Los niños están en temperaturas terribles”, señala. Recuerda que el curso pasado ya enviaron una queja formal por las altas temperaturas en verano y que la respuesta fue que analizarían la situación, sugiriendo incluso que siguieran el ejemplo de otros centros para paliar el calor y comprasen equipos de refrigeración. “No se puede estar ni en verano ni en invierno. Las ventanas y las infraestructuras no están acondicionadas”, subraya.

Ballesteros insiste en que el AMPA respalda al equipo directivo: “Están en una situación crítica, son la cara visible y siempre se llevan lo peor. Queremos mostrarles nuestro apoyo”. Además, vincula esta situación con las movilizaciones por la educación pública: “Estamos apoyando la huelga educativa que empieza hoy. Esto ha colmado el vaso, pero llevamos tiempo reuniéndonos por estos problemas estructurales”. En la misma línea se posiciona el alcalde de Garrapinillos, Mariano Blasco, asegura que la situación se prolonga desde hace casi dos años. “Las reparan, duran tres días y se vuelven a estropear. Una de las calderas está prácticamente inutilizada y la otra funciona de forma intermitente”, denuncia. “Un día puntual vale, pero lo que no puede ser es que tengan que ir a clase con abrigo de forma habitual. Es especialmente grave ver que se destina dinero a la privada mientras la pública queda sin mantenimiento”, concluye.

Desde el Departamento de Educación, el Servicio Provincial ha señalado que está a la espera de un informe de los técnicos municipales para determinar si es necesaria la reposición de las calderas. Mientras tanto, se está trabajando con el centro y el Ayuntamiento de Zaragoza en soluciones provisionales, como la compra de estufas.

Por su parte, fuentes municipales han explicado en la comisión de Cultura y Educación que se realiza un mantenimiento frecuente de estas instalaciones y que en Garrapinillos se revisan semanalmente por ser “la más problemática”. Según indican, este mismo martes llegaba la pieza estropeada y se procedería a su sustitución, mientras Gobierno de Aragón y Ayuntamiento permanecen en contacto con el AMPA y la dirección del centro para tomar una decisión definitiva a la vista del informe técnico.