El Gobierno de Zaragoza intenta aplacar la crisis de sinhogarismo con un anuncio de pisos para jóvenes en situación de calle

Candela Canales

18 de septiembre de 2025 21:06 h

0

La consejera de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, Marian Orós, ha anunciado un proyecto de viviendas para jóvenes sin hogar que el Consistorio está llevando a cabo y verá la luz en los próximos meses. Al mismo tiempo, cientos de vecinos se han manifestado esta tarde en las calles zaragozanas para exigir soluciones “dignas” a las situaciones de sinhogarismo que son cada vez más frecuentes en el entorno del Parque Bruil.

Se trata de viviendas en diferentes barrios de la ciudad que acogerán a una veintena de jóvenes, “migrantes y no migrantes, para hacer esos procesos de inclusión social y laboral”. También ha destacado la reforma del Albergue y la limpieza diaria que se hace en el entorno del Centro de Historias.

En cuanto a la relación con delegación de gobierno, tensa en las últimas semanas, Orós ha dicho que ahora es más “colaborativa” y que en la reunión del próximo 23 de septiembre se va a materializar mejor sintonía: “Tenemos que seguir trabajando juntos. Todo lo que está pasando se debe a una crisis migratoria importante que ha hecho que muchas personas hayan venido a esta ciudad, que el Gobierno de España lo haya reconocido y que se vaya a hacer cargo de todos aquellos que tienen derecho a protección internacional, pero que están en situación de calle es súper positivo”.

Unas calles más allá, el Colectivo Vecinal Bruil – Aloy Sala – Tenerías, con la colaboración de la Federación de Barrios de Zaragoza (FABZ), la Asociación Vecinal Parque Bruil – San Agustín, la Asociación Vecinal de la Madalena, el Movimiento Antirracista de Zaragoza, otras asociaciones vecinales y sociales de la ciudad, así como representantes de distintos grupos políticos, recorrían el camino del Centro de Historias a la Plaza del Pilar reivindicando “soluciones urgentes” en materia de sinhogarismo, vivienda, seguridad y dignidad.

La manifestación, que ha salido desde el Centro de Historias a las 19:00, ha congregado a cerca de un millar de personas y recorrió las calles hasta el corazón de Zaragoza, donde se han leído los manifiestos. Durante el acto se recordó la situación crítica del Parque Bruil y de Aloy Salas: “la falta de soluciones para las personas sin hogar, la inseguridad creciente, las viviendas abandonadas y la ausencia de inversiones reales”, exponen en una nota de prensa.

El manifiesto que se ha leído en la Plaza del Pilar reclama una respuesta integral a los problemas del barrio, con una coordinación real con las entidades vecinales, el esclarecimiento del incendio de la calle Taboada y medidas preventivas, así como la recuperación del Parque Bruil como espacio de convivencia. También pide una gestión transparente de los fondos europeos para que lleguen a las familias y mayores más vulnerables, una atención urgente a jóvenes solicitantes de asilo y alternativas para quienes están en situación irregular, más recursos de alojamiento con descentralización del albergue, y el refuerzo de programas sociales, de salud mental e integración que aborden las causas del sinhogarismo.

Luis Bernad, el Presidente del Colectivo Vecinal Bruil – Aloy Sala – Tenerías ha dicho que la manifestación “ha demostrado la solidaridad y el compromiso de la comunidad con las personas sin hogar, reconociendo su valor y dignidad. Queremos agradecer a todos los vecinos y asociaciones que nos han acompañado. Ahora toca seguir: presionar a las instituciones, apoyar a quienes trabajan cada día con los más vulnerables y no dejar de recordar que el sinhogarismo es un problema de toda Zaragoza.”

Además, han advertido que el colectivo vecinal seguirá movilizado y vigilante, exigiendo que las promesas institucionales se traduzcan en soluciones reales y tangibles. Y continuará denunciando aquellos problemas que hoy no han tenido cabida en el manifiesto, pero que afectan directamente al barrio: “la inseguridad cotidiana, las ocupaciones conflictivas, el abandono del Plan ReVive, la falta de programas específicos frente a drogodependencias y la situación insostenible de quienes, aun trabajando, no pueden acceder a una vivienda por los precios abusivos del alquiler”.