Ecologistas denuncian la tala indiscriminada de árboles maduros en Gijón
La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies reclama explicaciones sobre la tala de cuatro grandes árboles en el Instituto n.ºâ¯1 de Gijón, ubicado en la calle Puerto Vegarada. Según el colectivo, estas intervenciones se suman a episodios similares registrados el año pasado en la Escuela de Idiomas de Gijón, donde se cortaron varios árboles y arbustos sin que, a su juicio, existieran motivos aparentes para hacerlo.
En un escrito dirigido al Ayuntamiento de Gijón y a la Consejería de Educación del Principado, la Coordinadora subraya que los cuatro ejemplares talados en el jardín del centro educativo dependían de la administración autonómica, se encontraban en buen estado de salud y no representaban un riesgo evidente para alumnos o personal. Por ello, exigen que se investigue quién ordenó la tala y qué informes técnicos avalaron esa decisión. A su juicio, si había riesgo, lo procedente habría sido una poda preventiva antes de llegar a una tala irreversible, algo que consideran esencial en la gestión del arbolado urbano.
Gijón, en altos niveles de contaminación
Desde la Coordinadora Ecoloxista recuerdan el valor ecológico y social de los árboles maduros en entornos urbanos. Estos ejemplares, subraya el colectivo, no solo generan sombra y reducen el efecto de “isla de calor”, enfriando el entorno varios grados respecto al asfalto y otros materiales, sino que también absorben COâ y mejoran la calidad del aire, un factor especialmente relevante en ciudades como Gijón con niveles de contaminación preocupantes. Además, los árboles generan hábitats y alimento para otras especies y actúan como filtros naturales de contaminantes urbanos y partículas finas.
“La tala de árboles sanos no puede convertirse en la respuesta habitual en Gijón”, afirma la Coordinadora, que advierte de numerosas talas de vegetación madura en distintos puntos de la ciudad en los últimos años. La organización ecologista insiste en que, en lugar de cortar ejemplares sanos, la administración debería priorizar podas y cuidados que alarguen la vida útil del arbolado, un planteamiento que consideran compatible con la seguridad, siempre que exista justificación técnica.
El debate sobre la gestión del arbolado en Gijón no es nuevo. En otros puntos de la ciudad, actuaciones recientes —como la tala por motivos de seguridad de castaños de indias en la plazuela de San Miguel— han generado polémica entre vecinos y colectivos, que reclaman una política más cuidadosa y preventiva en lugar de intervenciones drásticas.
La Coordinadora Ecoloxista pide transparencia y responsabilidad a las autoridades locales y autonómicas, y subraya que los árboles maduros son una de las mejores herramientas disponibles para mitigar la contaminación y mejorar la salud ambiental en las zonas urbanas, por lo que su preservación debería ser una prioridad en las políticas públicas.