eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

José Miguel Contreras

Periodista. Catedrático de Comunicación en la Universidad Rey Juan Carlos. Especialista en Comunicación Política. Ha desarrollado una amplia carrera en prensa, radio y televisión. Trabajó como programador en diferentes cadenas como Canal+ o Telemadrid. Creador de GECA, empresa dedicada a la investigación aplicada al mundo audiovisual. Socio fundador de la productora Globomedia. Ha sido productor de una larga serie de programas televisivos de diferentes géneros como El Club de la Comedia, 59 segundos, El Objetivo de Ana Pastor, El Intermedio, etc. Fue el creador y consejero delegado de La Sexta. En la actualidad colabora como analista político en La Sexta y preside Lacoproductora.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 444

Toca retratarse: ¿A favor o en contra del gobierno de coalición?

Vivimos tiempos de vértigo. La decisión de Pablo Iglesias de renunciar a su deseo de formar parte del gobierno de coalición entre PSOE y UP ha quedado ineludiblemente atrás. Todo dio un giro inesperado la tarde del viernes y, desde entonces, se ha abierto un amplio y enconado espacio para el debate público. Lo más llamativo es la insistencia en la pelea entre detractores y partidarios de ambas formaciones políticas y de sus líderes. Incluso, subsisten en la red hashtags dedicados a configurar activos bloques de confrontación ¿Cabe mayor muestra de estupidez colectiva? Creo que no.

Pedro Sánchez dio un evidente ejemplo de renuncia a sus planes al aceptar finalmente la conformación de un gobierno de coalición con Unidas Podemos. Es una indiscutible muestra de búsqueda del acuerdo. El cambio de postura de Pablo Iglesias ha debido ser doloroso a buen seguro. No hay otra posibilidad que poner en valor su actuación. Dan igual las razones de fondo que les animaran a ambos a moverse de sus anteriores postulados. Han permitido que el resultado electoral que dio una clara mayoría a las ideas progresistas frente al conservadurismo pueda convertirse en la puesta en marcha de un sólido gobierno para los próximos cuatro años. Ahora, todo el trabajo, todo el esfuerzo y todo el apoyo social debe centrarse en impulsar un indispensable acuerdo entre el PSOE y UP.

Seguir leyendo »

El lío de la abstención de la derecha

Cuando hay demasiado ruido alrededor es imposible entenderse. En España, una vez más, la bulla invade nuestro entorno y resulta imposible oír qué nos decimos unos a otros. En política, el estruendo se rebaja reduciendo el tono de las declaraciones, eludiendo la descalificación, descartando el uso del insulto y rehuyendo las frases tópicas de los argumentarios repetidas ya infinidad de veces. Uno de los problemas que se deriva de la discusión política actual es que al final no se sabe muy bien de qué debatimos. Las declaraciones grandilocuentes, basadas casi siempre en juicios preestablecidos, no abren el diálogo, sino que lo cierran. Sería conveniente, como fórmula constructiva, fijar con claridad cuáles son los asuntos objeto de la controversia y, si fuera posible, en lugar de mezclarlos unos con otros, fuéramos capaces de priorizar su importancia. A veces, enfrentamientos sobre cuestiones secundarias nos impiden llegar a acuerdos sobre los asuntos fundamentales. 

PSOE y UP tendrán que acabar entendiéndose. Los dos lo necesitan. Es absurdo que discutan sobre a quién podría perjudicar más el desacuerdo. Eso solo conduce a potenciar el conflicto. Lo lógico sería centrarse en negociar unas políticas progresistas que sirvan de ánimo e impulso al acuerdo. Por este camino, al final se entenderían. Hay espacio de acomodo entre lo deseable y lo posible. Pedro Sánchez debería presentar su programa de gobierno al resto de fuerzas, empezando por UP. De esta forma, Pablo Iglesias y los suyos podrían plantear sus alternativas y seríamos capaces de determinar si ambos proyectos están en sintonía, más allá de la conocida disconformidad en relación con la posible o no incorporación del líder de Podemos en un futurible gobierno. A partir de la creación de una alianza electoral progresista debería iniciarse el camino para constituir una mayoría parlamentaria que no dependa de los partidos independentistas. La experiencia hasta ahora no ha sido buena al respecto. En realidad, ellos son los que han marcado el qué y cuándo se han producido los acontecimientos políticos más relevantes de los últimos tiempos en España. Al ser minoritarios, no han podido cumplir sus objetivos perseguidos. A cambio, han utilizado su determinante valor en la aritmética parlamentaria para condicionar el devenir político de nuestro país. 

Seguir leyendo »

La España Garrula

Si en el buscador de Google tecleas loutish Trump puedes encontrar que hay más de 40.000 entradas. Entre ellas, incluso columnas de The New York Times. Con esta expresión, suelen referirse al peculiar estilo grosero del presidente norteamericano que no tiene problema alguno en cargar contra quien haga falta recurriendo al embuste, el insulto o la humillación. Da igual que se refiera a sus oponentes políticos, a líderes internacionales o a amplios colectivos. Desde su posición, se permite la descalificación como norma de conducta e incluso recurre a menudo a la ostentación de la ignorancia.

A lo largo de los últimos tiempos, acentuado desde la llegada de Vox, parecen ir extendiéndose en España comportamientos similares. Existe una corriente generalizada de pérdida de una mínima contención en los comportamientos y declaraciones de significativos portavoces públicos. Vivimos tiempos en los que el radicalismo verbal parece haberse asentado. Con ello, se producen algunos efectos derivados de su uso y abuso. Es evidente que la utilización de este tipo de lenguaje busca fundamentalmente llamar la atención de quienes escuchan, con el fin de despertar en ellos sentimientos de desasosiego y movilización.

Seguir leyendo »

PP y Ciudadanos aíslan a Vox cuando pueden

La maratoniana e intensa jornada del sábado sirvió para plasmar en la realidad los deseos manifestados por los españoles el pasado 28 de mayo. En resumen, podemos concluir que Pablo Casado parece haberle ganado la partida negociadora a Albert Rivera en su acuerdo nupcial. El PSOE ha ampliado significativamente su poder local, aunque se queda sin haber conseguido gobernar en la Comunidad de Madrid. Para la izquierda en conjunto, es un importante fracaso haber perdido la emblemática ciudad de Madrid, aunque al menos se ha mantenido Barcelona. Queda la incógnita de Vox. Pese a su retroceso electoral respecto a las generales, tiene la posibilidad de alcanzar cuotas de poder no obtenidas en las urnas, sino en la mesa de negociación.

En la ciudad de Madrid, con apenas un 7,6% de los votos, proclama que va a tener responsabilidades directas sobre barrios donde no apoyan sus políticas más del 90% de sus vecinos. La derecha ha ganado en Madrid y le corresponde gobernar. Pero la inmensa mayoría del voto conservador ha apoyado al PP y a Cs, no a Vox. Como hemos visto en Oviedo, cuando PP y Cs pueden aislar a Vox, lo hacen ¿No es posible que la izquierda pudiera secundar el aislamiento de la ultraderecha facilitando a la derecha mayoritaria la aplicación de sus políticas que, democráticamente, han obtenido la victoria en las urnas? Queda la pregunta en el aire. Mientras, repasemos las conclusiones que podemos extraer de lo sucedido:

Seguir leyendo »

Jugando al póker en política

Annie Duke, una famosa exjugadora de póker autora de varios manuales prácticos, explicaba que "el juego del póker no consiste en ganar dinero, sino en tomar buenas decisiones" y concluía con un consejo: "Si tomas la decisión correcta, ganarás dinero". Algo parecido ocurre en política. La clave no está en pretender llegar al poder directamente, sino en tomar las decisiones correctas que te acaben ayudando a conseguirlo.

Estamos viviendo un momento excepcional de la historia de nuestra democracia. La peculiaridad de esta etapa es que los partidos se disputan el control de todo el poder institucional a todos los niveles, desde el más pequeño ayuntamiento hasta el gobierno europeo. Nunca antes se habían librado tantas batallas a la vez y todas ellas, evidentemente, están interconectadas. Es la guerra total, en todos los frentes de forma simultánea.

Seguir leyendo »

Hablemos sólo de datos

Sólo uno de cada cinco votantes del PSOE quiere coalición con UP. Casi todos los de UP (96%) la prefieren. Si hay coalición de gobierno, los de C's quieren que sea del PSOE con ellos (80%). En el PSOE, sólo uno de cada seis quiere el pacto con C's. Los de C's se consideran de centro tirando a la izquierda. Los demás españoles los ven de derechas, y los nacionalistas, muy de derechas. Dos de cada tres votantes de C's quieren que se acabe el veto al PSOE y no aceptan pactar con Vox (67%). Iglesias no ha salido bien parado de las elecciones según sus seguidores. Los votantes de UP no ven mal que Errejón monte un partido nacional (60%). Por lo demás, somos más optimistas que hace un año.

No queda nadie por hacer su valoración personal de lo ocurrido en los procesos electorales que acabamos de vivir. Quizá es buen momento para intentar sacar las primeras conclusiones ante lo que se avecina. Este es un período ideal para estudiar las encuestas y saber cuál es el estado de opinión general sobre las cuestiones más discutidas. Lo que viene a continuación son datos basados en las dos encuestas más recientes que se han conocido. El CIS, que hizo su muestreo entre las dos elecciones, y la de Invymark para La Sexta, que se ha empezado a difundir este fin de semana.

Seguir leyendo »

Pedro Sánchez bajo el "efecto halo"

Para dedicarse a la vida política hay que tener elevadas dosis de autoestima. Sólo así se justifica la capacidad de los líderes para resistir la crítica pública permanente de los medios de comunicación, de sus oponentes políticos y, muy a menudo, de sus propios compañeros de partido. A veces, llama la atención cómo muchos políticos buscan entornos que les sean lo más confortables posible. Hay quien piensa que se equivocan no contando con personas de confianza que sepan ver sus defectos para ayudarles a corregirlos. La realidad es que sus defectos ya suelen ser suficientemente destacados por tierra, mar y aire como para necesitar aún más caña. Es difícil encontrar una metedura de pata de un candidato que no sea objeto generalizado de escarnio. Por eso, muchos recurren a rodearse de un círculo que precisamente les ayude a mantener un suficiente nivel de autoestima. Es casi un tópico reflejado por el mundo de las series y las películas, la presencia de personal demasiado "entregado" a alabar a su jefe por muy desafortunadas que sean sus decisiones.

En la actual política española, no hay un solo líder que no sepa lo que es recibir todo tipo de somantas de palos: muy habitualmente de forma merecida, aunque todos suelen verlo con cierto espíritu victimista. Es pura necesidad de supervivencia. Estamos finalizando un largo período electoral. Vivimos tiempos convulsos, muy intensos, en los que los candidatos buscan el choque directo con sus oponentes, en algunos casos, a la desesperada. Eso les obliga a exponerse más de la cuenta. Necesitan desgastar a sus rivales y puntuar a favor en cada aparición pública. Ese juego estratégico obliga inevitablemente a asumir riesgos. En el mundo del deporte, estamos acostumbrados a entenderlo fácilmente. Cuando un equipo de fútbol, por ejemplo, necesita lanzarse al ataque por la urgencia de meter un gol, se ve obligado a desguarnecer su defensa y se puede convertir simultáneamente en peligroso atacante y frágil defensor.

Seguir leyendo »

El actual problema de la política española es la situación de sus partidos

El proceso abierto desde la convocatoria de elecciones el pasado 15 de febrero inicia su última etapa. Ha arrancado la campaña para la cita del 26 de mayo y falta apenas un par de semanas para que el mapa político español termine de actualizarse. Los resultados de las generales del pasado día 28 han significado un paso trascendental de la nueva etapa que se avecina. Toca ahora volver a votar. Estas elecciones van a marcar un antes y un después que va a culminar con un cambio de nuestro modelo. Tras varios años de inestabilidad, cabe la posibilidad de llegar a consolidar una legislatura estable durante al menos 4 años. Por el contrario, también cabe la alternativa de continuar con la incertidumbre que nos ha traído hasta aquí. Pero ¿qué se dilucida realmente el día 26?:

1. Lo primero que llama la atención es que en esta campaña hablamos prioritariamente de la influencia que el resultado electoral va a tener en el futuro de los partidos políticos. Ya no oímos discutir sobre si el gobierno está arrodillado ante comunistas, etarras e independentistas, ni de si debemos estar armados hasta los dientes en casa o si cabe la posibilidad de abortar a los niños recién nacidos. El mayor problema de la política española es hoy la situación de sus partidos.

Seguir leyendo »

¿Una coalición de gobierno es buena para la izquierda?

Toca hablar de coaliciones de gobierno. O, mejor dicho, de la única posible, la que propone Unidas Podemos al Partido Socialista. El asunto tiene multitud de aristas y condicionantes que no podemos dejar de lado:

1. Todo parece indicar que el asunto se va a alargar un tiempo. La proximidad de las elecciones del 26 de mayo aconsejará al PSOE no tomar decisión alguna que pueda afectar al desarrollo de la campaña. Las elecciones generales le han ido muy bien y no querrán introducir cambios significativos en su posicionamiento. Para Unidas Podemos se produce un escenario diferente. Los malos resultados obtenidos en el 28 de abril parecen exigir la introducción de algún elemento novedoso que le permita reactivar a su electorado perdido.

Seguir leyendo »

Reflexiones tras la resaca electoral

En las porras electorales suelo ser un desastre. No anduve muy mal esta vez. El PSOE sacó un poco más de lo que pensaba (115), mientras el PP sacaba bastante menos que mi pronóstico (85). Con lo de Ciudadanos, UP y Vox (55, 45 y 30) me acerqué más. Así que, para seguir equivocándome, me permito lanzar ahora mis conclusiones con las que, evidentemente, entiendo que muchos no coincidiréis:

1. Para el PSOE, una victoria peroísta. El PSOE tiene un problema con los medios, llamado peroísmo. No es una errata, sino un palabro inventado. No hay casi ningún comentario que no hable de su victoria y no incluya un pero. Hay un empeño generalizado en considerar que el resultado está bien, pero… Lo cierto es que el 29% de votos alcanzado está en lo más alto de la horquilla prevista en las últimas encuestas, que se movía entre el 25 y el 30%. Pedro Sánchez ha hecho una campaña de indiscutible eficacia en la que ha resistido en solitario, un ataque descomunal de la oposición dominado por insultos, mentiras y teorías conspiranoicas. Ha sido una campaña especialmente agresiva que buscaba desgastar como fuera una victoria que las encuestas preveían, aunque nadie podía adivinar si iba a ser suficiente. Esa soledad frente a todos fue especialmente visible en los virulentos debates televisivos de hace una semana. Ha sumado 7,5 millones de votos, casi 2 millones más que en 2016. Falta por precisar de dónde han salido. Cabe imaginar que tienen cuatro bolsas de procedencia: nuevos electores, abstencionistas, ex votantes de Podemos o IU y electores que abandonaron Ciudadanos tras la declaración de su famoso cinturón sanitario. Para el PSOE es un triunfo histórico inimaginable hace apenas un año.

Seguir leyendo »