eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Teresa Rodríguez

Diputada en el Parlamento andaluz y secretaria general de Podemos en Andalucía. Anticapitalista, profe, activista en Marea Verde y feminista

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 53

8M: Ni pedimos ni esperamos

"Lo comprendo. Hay que defender sus derechos. Lo haría también, lo hace también, la Santísima Virgen María". Son las palabras del arzobispo de Madrid de hace tan sólo una semana. Ahora que la Iglesia Católica apoya la huelga convocada por el movimiento feminista para el próximo 8 de marzo, ahora que el PSOE ha anunciado públicamente que pararán ese día, y ahora que hasta Cifuentes o Arrimadas se han llamado a sí mismas feministas, podemos asegurar que la huelga ya es un éxito. Al menos desde el punto de vista simbólico, estamos ganando la batalla cultural y estamos haciendo que las demandas que hasta hace poco parecían condenadas a la estigmatización y la marginalidad estén pasando a ser de sentido común. En la actualidad el feminismo es seguramente el único movimiento social con fuerza e influencia suficientes para tener un impacto en el debate público y transformarlo: los “yo también”, “yo te creo, hermana” o “yo soy manada”se han erigido en tiempos recientes en mensajes contundentes contra el machismo social e institucional que denuncian el status quo y, a su vez, generan procesos de solidaridad y empatía con efectos multiplicadores.

Estos avances culturales y simbólicos son importantes y tienen la capacidad de calar en cambios reales de transformación de la sociedad. Sin embargo, nuestra lucha no es -únicamente- por lo simbólico. Necesitamos ir más allá. No deja de ser paradójico que algunos de estos relatos, provengan de ciertas organizaciones e instituciones, que llevan tiempo negándose a llevar a cabo políticas feministas. A todas ellas, que se han visto arrastrados los últimos meses, o semanas, o días, por la ola feminista e intentan surfearla y utilizarla para sus propios fines, les decimos: voten a favor de políticas que nos permitan avanzar hacia un modelo de cuidados radicalmente distinto, porque el que tenemos que está obsoleto, es ineficiente, insostenible y sobre todo injusto; pongan presupuesto para acabar con las violencias machistas, para que así las mujeres tengamos alternativa habitacional y podamos ser independientes cuando nuestras parejas se convierten en maltratadores; echen para atrás la reforma laboral del 2012 que precariza el empleo y genera cientos de miles de contratos a tiempo parcial, de horas, con salarios de miseria y que nos tocan sobre todo a las mujeres; dejen de degradar la educación pública para apostar por la concertada, en la que segregan a niños y niñas y reproducen el modelo heteropatriarcal de sociedad. En definitiva, dejen de llamarse feministas y pónganse de una vez a hacer políticas feministas.

Seguir leyendo »

Feminismo en movimiento

Las mujeres llevamos demasiado remendando la miseria que nos imponen para sacar la vida adelante. Llevamos mucho haciendo malabares con ingresos insuficientes y horarios que no dan para todo. Compaginando empleos infrarremunerados, cuidados familiares y tareas invisibles que nos hacen la vida imposible. Es por eso que no nos sirve un feminismo que salve a unas pocas y nos dé migajas a las más. Necesitamos un feminismo que afronte la feminización de la pobreza, que plantee una reorganización de los trabajos, que aborde una crítica de conjunto y con el que podamos generar herramientas útiles en el ahora para la mayoría de mujeres. Eso pasa por centrar nuestra acción en ese afuera que sigue castigado por la crisis y por una alianza con el movimiento feminista.

Y es que cuando hablamos de descentralizar no es sólo un consenso que hemos construido entre todas y que todas ponemos sobre el papel. Para nosotras significa sobre todo poner la política en lo cotidiano, allí donde la vida discurre, en donde se encuentran las mayorías sociales. Pero también, donde la vida se resuelve precariamente a hombros de miles de mujeres que protagonizan cada día lo imposible: dar salida a las necesidades que nadie está cubriendo. No podemos esperar a tiempos (o gobiernos) mejores para que este peso deje de recaer individualmente en las mujeres. Tenemos la responsabilidad de ser una herramienta útil para ello en el ahora.

Seguir leyendo »

Democracia, proporcionalidad y pluralismo por un Podemos en movimiento

Ya tenemos aquí la Asamblea Estatal de Podemos. Dos años después de Vistalegre toca repensarnos, debatir y construir en común un proyecto capaz de desafiar a los partidos del régimen y a sus poderes. En estos dos años nos han pasado muchas cosas. Hemos conseguido avances, pero aún estamos lejos de nuestros objetivos. Pero en estos dos años también hemos cometido errores. Muchos de ellos ligados al “modelo de Vistalegre”. Un modelo contra el que ya entonces algunas personas advertimos: frente al desborde por abajo lo que tocaba no era limitar la democracia, sino ampliarla y practicarla. Hoy tenemos una nueva oportunidad de avanzar hacia un Podemos rebelde, desobediente con los de arriba y amable y cariñoso con nuestra gente. Un Podemos que recupere esa idea original y tan potente: los poderosos solo tienen miedo a un pueblo organizado haciendo política. Es el momento, por tanto, de avanzar hacia un Podemos que defienda el programa que los movimientos construyen en la calle, sin caer en la tentación de la auto-moderación que nuestros adversarios nos quieren imponer. Pero también tenemos una oportunidad única para hacer de Podemos algo más hermoso que un partido cerrado y que sólo se habla a sí mismo. Tenemos la posibilidad de avanzar hacia un partido-movimiento, más democrático, más plural y pluralista, más respetuoso con nuestra diversidad territorial. Un Podemos feminista que combata también el patriarcado dentro y fuera de nuestra organización. En los últimos meses hemos asistido a un intenso debate de ideas en Podemos. Nos alegramos de que ese debate se produzca. Lo contrario (y lo preocupante) sería la unanimidad, la ausencia de diferentes visiones sobre lo que debe ser y hacer Podemos, y sobre cómo debemos hacerlo. Pero creemos que ese debate debe hacerse vinculándonos también con lo que hay más allá de Podemos, escapando del aislamiento al que nos quieren someter. No caigamos en la trampa de hablar solo desde nosotras y para nosotras. No desaprovechemos esta oportunidad encerrando toda la potencia de Podemos en debates muchas veces incomprensibles. Traduzcamos nuestras diferencias, hagámoslas visibles de forma nítida, sin auto-censuras. Expliquemos de forma honesta nuestros proyectos. Debatamos sobre los mismas y, finalmente, decidamos. Esto no solo no puede dividirnos sino todo lo contrario, nos hace mas fuertes. Estos días se ha convocado una consulta para que las personas inscritas en Podemos resolvamos cuáles son las normas para algunas de las decisiones que se tomarán en este nuevo Vistalegre. Desde la iniciativa “Podemos en Movimiento”, de la que formamos parte, hemos presentado una propuesta que trata de apostar por el avance en la democratización de Podemos. Hemos presentado una propuesta que buscaba ser una síntesis también de algunos debates que se han planteado en esta etapa, en base también a la experiencia acumulada en los sucesivos procesos de primarias que hemos vivido estos dos años. Creemos, honestamente, que esta propuesta es la más equilibrada, la más proporcional y la que nos permite dibujar un mejor escenario de debate para el nuevo Vistalegre. Así, la propuesta de “Podemos en Movimiento” busca que la proporcionalidad (sin efectos correctores que la desvirtúen) sea un principio efectivo y una realidad en Podemos. También hemos presentado una propuesta que defiende votar primero el documento organizativo y ético, así como después realizar el debate y la votación de los documentos políticos y la lista al Consejo Ciudadano. Nuestra propuesta también persigue otros objetivos: propiciar la territorialización efectiva de Podemos como instrumento para tener raíces en el territorio, evitando su dependencia de Madrid; situar el debate sobre el feminismo en el corazón de nuestros debates y, por último, limitar la acumulación de cargos internos dentro de Podemos. Por todo ello, en nuestra propuesta encontrarás: Un sistema Dowdall que ya se ha utilizado en proceso de primarias como el de Ahora Madrid y que permita un sistema de elección proporcional con listas abiertas. Un debate organizativo y ético que altere la estructura de Podemos de verdad y que no suponga tres años mas de prórroga a la maquinaria de guerra electoral del primer Vistalegre.  Una propuesta feminista de despatriarcalización de Podemos como uno de los elementos centrales del debate de la nueva asamblea ciudadana. Un régimen de incompatibilidades que incluya medidas contra la generación de nuevas burocracias políticas como la de una persona, una cargo interno, que reparta el poder y las responsabilidades. Un consejo de mínimo 40 consejeros/as elegidos directamente con los territorios y un límite máximo del 35% del órgano de un mismo Consejo Ciudadano Autonómico. Para hacer de esta Asamblea un momento en el que Podemos se ponga en movimiento hacia la democracia, el pluralismo, el feminismo y la territorialización te animamos a que apoyes “Podemos en movimiento” en esta consulta ciudadana. participa.podemos.info Podemos | Portal de participación

Seguir leyendo »

Si no creyera en lo que duele

En 1979 el cantautor y poeta cubano Silvio Rodríguez escribió 'La Maza', un tema que se publicaría en el disco Unicornio tres años después. Yo tenía un año. Nadie puso en mi casa ese disco en aquel momento ni tarareó nunca esa canción mientras me acunaba.

Cuando mi hermano mayor se fue a la ciudad a estudiar a la Universidad, todos lo despedimos con un orgullo que no nos cabía en el pecho. Estábamos orgullosísimos y muy contentos, pero justo cuando el tren se perdió de vista en el andén y sin previo aviso, a mí se me abrió un agujero, un vacío. Mi hermano mayor, que me explicó quién era el hombre aquel en dos dimensiones que salía en las camisetas, mi hermano mayor que me había descubierto a Queen o a los Celtas Cortos se iba y yo tenía que poner algo en el vacío que había dejado. En definitiva, tenía que hacerme mayor yo también. Y yo me hice mayor con Silvio.

Seguir leyendo »

Quienes sobran son ellos

Unas pancartas colgadas en el edificio de los sindicatos en Cádiz nos recuerdan que 618 trabajadores de Delphi siguen esperando una solución tras más de siete años desde que la fábrica cerrara para trasladarse a Tánger y Polonia, alimentando así la carrera a la baja por los derechos laborales y la búsqueda de mayores beneficios empresariales. Estos días diez representantes de Delphi, de los cuatro sindicatos implicados en el conflicto y del colectivo que mantiene un encierro desde hace más de 300 días, han pasado por Bruselas, dejando ver sus pancartas y camisetas por el Parlamento Europeo.

En una reunión con diputadas y diputados en la fría y burocrática Bruselas, Miguel Paramio trata de aguantar el tipo explicando con diapositivas la historia del conflicto. Pero las imágenes en la pantalla son algo más que un ‘copia y pega’ y provocan que al sindicalista se le rompa la voz en llanto y se le desmorone el cuerpo hasta el punto de no poder continuar. Delante de él, la funcionaria de la Comisión Europea comprueba que los 10,5 millones del Fondo de Adaptación a la Globalización que enviaron hace siete años a la Junta de Andalucía no han conseguido frenar el llanto y el sufrimiento de las víctimas de la avaricia de las multinacionales. “Trabajadores excedentes” es el término que se usa en la jerga institucional para referirse a quienes vieron sus vidas y sueños truncados por el cierre de su empresa.

Seguir leyendo »

La degradación del modelo de relaciones laborales

Camino del trabajo escuché unas declaraciones de Juan Rosell, presidente de la CEOE, en las que afirmaba que los salarios subieron en exceso en 2008 y 2009, que los aumentos salariales deben seguir siendo muy moderados hasta que se consolide el crecimiento, que siguen sobrando empleados públicos y que una de las maneras de favorecer el empleo juvenil sería un salario mínimo inferior al general para la juventud. No daba crédito a lo que oía.

En los años 60, los salarios se acercaban a un crecimiento próximo a la evolución de la productividad; desde los 90, sólo garantizaban el poder adquisitivo. El peso de los salarios en la renta nacional no ha dejado de disminuir, y a favor del excedente empresarial. El porcentaje que representan los salarios no ha parado de bajar y el de los beneficios no ha cesado de subir. A la vez, se "normalizó" una tasa de paro muy elevada. Ello lastraba el crecimiento económico.

Seguir leyendo »