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Opinión - Unas elecciones importantes que nadie se toma en serio. Por Isaac Rosa

Los palestinos son un asco y Netanyahu un santo varón

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Les supongo ahítos de información sobre el País Vasco en este domingo de urnas, así que abramos el abanico y empecemos por la que ha sido la primera preocupación de la brigada acorazada durante esta semana, orden a cumplir a rajatabla, en fila de a uno, marchen, ar, ha sido la defensa a como haya lugar de Israel. Lo van a comprobar. Por ahí arrancamos.

Por ejemplo, con Francisco Marhuenda, el director de La Razón: “El empalagoso e inconsistente buenismo sanchista se sitúa, una vez más, en el lado equivocado de la Historia. Es cierto que su simpatía está con los regímenes autoritarios y los populismos comunistas de Iberoamérica, pero su descarada antipatía hacia Israel es inquietante (…) dar la espalda a Israel, como quiere Sánchez, reconociendo un estado palestino que estaría dominado por la corrupción, el odio y las redes criminales, es ayudar a Putin y los regímenes totalitarios. La única solución es apoyar la democracia y acabar con Hamás”. Abc. Titular de apertura: “El ataque de Irán deja a Pedro Sánchez aislado con el reconocimiento de Palestina: ‘Va por libre’. Funcionarios de Exteriores y diplomáticos coinciden en que es una ‘iniciativa personalista y egocéntrica’”. (No esperen ustedes un nombre o siquiera una apreciación numérica de los descontentos: ¿dos, tres, seiscientos?); Chapu Apaolaza: “La ministra Sira Rego encontraba cierta belleza en la masacre del 7-O y mientras circulaba por ahí un vídeo en el que unos tipos de Hamás decapitaban a un hombre vivo con la ayuda de una azada, ella celebraba la legítima resistencia del pueblo palestino”; Isabel San Sebastián: “España no se merece un presidente tan cobarde. No es digno de nuestra historia, de nuestro legado, de nuestro ser. ¿Dónde aspira a colocarnos un dirigente incapaz de tomar el partido de Occidente en una crisis tan flagrante?”. Ahora El Mundo. Iñaki Ellakuría: “Resulta embarazoso que los mismos que legitiman el bulo de los 33 mil muertos en Gaza, una cifra inverosímil y que nace en los laboratorios de propaganda islamista, den pábulo a la operación geopolítica que Pedro Sánchez estaría liderando para conseguir el reconocimiento del Estado palestino y, ohh, bieen, la paz en Oriente Medio”. Más del mismo: “Pedro Sánchez: de la OTAN, al 'islamowokismo'. La beligerancia del presidente con Israel sitúa a España lejos del consenso occidental”.

Pasamos a la infantería. Libertad Digital. Editorial: “Ridículo mundial de Sánchez por su tibieza con Irán. Sánchez se retrata con su equidistancia, puesta aún más de manifiesto si se compara con las reacciones de Núñez Feijóo o Díaz Ayuso”; Pilar Díez: “El primer logro de Sánchez: Los ayatolás han bombardeado Israel. Nuestro Sánchez anda por el mundo predicando el odio a Israel a ver si logra lo que en España: dividir y enfrentar a todo el mundo”; Emilio Campmany sube la apuesta: “La mezcla de fatuidad y superficialidad, engolamiento y vaciedad con las que asombra al mundo nuestro presidente no son inherentes a la falta de peso de España (…) Es difícil (…) encontrar un precedente de tanta incompetencia y petulancia como la que muestran Pedro Sánchez y su ministro, José Manuel Albares, a la hora de conducir nuestra política exterior. Ambos forman una pareja a lo Quijote y Sancho. El larguirucho se cree, no ya un caballero andante, sino un estadista de la envergadura de un Willy Brandt o de un François Mitterrand. Y el canijo se ve, no ya como su fiel escudero, sino como el vate que susurra al oído del césar los arcanos de las relaciones exteriores”. Un punto para The Objective. Antonio Elorza: “Política ruin. Llegamos a una crisis de máxima gravedad sin otro bagaje que un escorarse en contra de Israel cuando está en juego una escalada hacia la guerra total”.

Okdiario. Fran Carrillo: “Como bastión de Occidente frente al terror islámico y totalitario que le rodea, el apoyo a Israel debe ser sin remisiones (…) Así lo han hecho todas las cancillerías democráticas decentes, salvo la española, que, como es habitual en el sanchismo putrefacto, ha preferido las medias tintas del equilibrismo espurio y sectario. Porque ya sabemos que el autócrata, en su día felicitado por Hamás y aupado al poder en España por delincuentes convictos y confesos, siempre abrazará el terror antes que la libertad y el oprobio antes que la valentía”; Pilar R. Losantos: “Sánchez es el mejor aliado de los que cuelgan a homosexuales en grúas. El líder del mundo libre feminista (…) a lo que odia más que al machismo y la homofobia son los judíos. Porque, con independencia del número de colores que meta dentro de la bandera arcoíris, la única ideología a la que es fiel el sanchismo es el antisemitismo”. Resumen de su director, Eduardo Inda: “En caso de duda Sánchez se pone siempre del lado del mal, se llame ETA, Irán, Hamás o Maduro”. Tan claro lo tiene como el escuadrón de El Debate, que se amontonan las condenas. Editorial: “Sánchez destroza la posición internacional de España. Sus devaneos con Marruecos, Venezuela, Hamás o hasta Irán debilitan sobremanera los intereses nacionales”. Marcado el rumbo, camino llano. Ramón Pérez-Maura: “Sánchez no es un cero a la izquierda. Es un traidor”. Más de don Ramón: “El Estado de Israel tiene el derecho y el deber de sobrevivir. Y tiene que enfrentarse a los que le libran la guerra sobre el terreno, como Irán y sus instrumentos terroristas, o en los despachos, como Pedro Sánchez, Dios lo confunda”. Antonio R. Naranjo nunca falla: “Primero empezó por aliarse con el chavismo de Pablo Iglesias, agente infiltrado de Venezuela y tal vez de Irán. Después siguió con Otegi y Junqueras, que son a la Constitución lo que la gasolina al fuego. Más tarde incorporó al Eje del Mal a Puigdemont, el equivalente a poner al zorro a cuidar a las gallinas y dejarlas todas atadas en el corral. Y cuando parecía que todo eso era insuperable, el Negligente en Jefe nos sorprendió poniéndose un poco del lado de Hamás, Hezbolá e Irán, con su trastienda rusa y china correspondiente”; Juan Van-Halen: “España paga a piratas, distingue al arrogante vecino del sur, se arrodilla ante él, jalea a un grupo terrorista palestino, se aleja de Israel, queda en ridículo ante el mundo…”. Y Zoe Valdés, siempre tan suelta: “Sánchez es mucho más que un psicópata, es un stalinista (sic)completo, en el mismo corte y estilo de Fidel Castro, de Vladimir Putin, y de los mollah iraníes, de ahí su solidaridad con éstos, la que él vende como la causa palestina”. 

Apartado para Vozpópuli. Miquel Giménez. “Nuestra nación ha quedado humillada por Sánchez, que por no desairar a quienes le apoyan es capaz de ocultar que Hamas e Irán practican el terrorismo como forma de acción política (…) Cuando Marruecos invada Canarias, Ceuta y Melilla no pidamos ayuda”; Jesús Cuadrado: “La posición de Sánchez, en lo que a geopolítica se refiere, recuerda la de sus amigos chavistas iberoamericanos. Sobre Oriente Próximo y sobre Putin, coinciden absolutamente. Solo hay que oír a Zapatero, el valedor del torturador Maduro”. Atentos a Juan Abreu: “Pedro Sánchez y su banda se ha embarcado en una campaña por el reconocimiento del Estado Palestino. Esperamos lo más inmoral e inmundo de un tipo como Sánchez, pero esto es extraordinario. (…) Palestina está gobernada por el grupo terrorista Irán–Hamás y reconocerla como Estado sería reconocer a un Estado Terrorista. Sí, por mucho que la prensa española repita las insólitas cifras de niños muertos en la guerra contra Irán–Hamás en Gaza, y se dedique a propagar las mentiras del aparato de propaganda de Irán–Hamás, eso es lo que sería Palestina, un Estado terrorista” ¿Verdad que suenan las mismas consignas de unos comentaristas a otros, de unos medios a otros? Y a José Alejandro Vara: “La escalada de Sánchez conduce al abismo. De puertas hacia afuera, las aspiraciones de este paseíllo presidencial es (sic) aún más delirante. Dar la murga con la teoría de los dos estados, algo que en Europa apenas han suscrito las viejas repúblicas soviéticas y la neutral Suecia, es un empeño disparatado. Y ahora, tras el ataque iraní, se antoja el delirio de un enajenado”.

¿Vascos? Una pizca, para que no se diga. Abc. Su director, Julián Quirós: “Los herederos, consentidores y beneficiarios de ETA pueden ganar las elecciones y gobernar antes o después. Un hito abonado por el Partido Socialista, empeñado en reivindicar tumbas de 1936 mientras menosprecia las de hace cuatro días”; Teodoro León Gros: “No hay delincuentes o enemigos del Estado que no sean blanqueables para el sanchismo (…) Sánchez integrará en su ecuación todo lo que le sume para tener mayoría, aunque después de Bildu ya no queda escoria ideológica más bajuna a la que incorporar”. En El Mundo, Santiago González: “El censo de los gilipollas en la tierra de Aitor (Esteban) se corresponde mucho con los votantes socialistas. No quiero decir que no haya tontos en otras confesiones, claro, pero no tantos como en el PSE”. En El Confidencial

Rubén Amón: “Bildu ya ha ganado las elecciones. El negacionismo de ETA no es un error de la campaña, sino un motivo más en el camino de la victoria que deja en evidencia el compadreo y el cinismo de Sánchez”. Editorial de Libertad Digital: “El PSOE ha abandonado en el País Vasco la defensa de la libertad, de la democracia, de la Constitución y de los españoles de igual modo que en Cataluña. Todos los esfuerzos y sacrificios, la sangre derramada, el dolor, todo eso no habrá servido finalmente de nada ante la inmensa traición a España del partido socialista de Zapatero y Sánchez”. José Antonio Montano en The Objective: “No me he aprendido el nombre del candidato socialista a las elecciones vascas. La primera vez que lo oí (lo miro: es Eneko Andueza) me sonó a Aldonza Lorenzo y como Aldonza Lorenzo se ha quedado (…) Aldonza Lorenzo, con su cara de mazapán, asegura que no pactará con Bildu en ningún caso (…) Aldonza Lorenzo pactará con Bildu que te cagas (disculpen la escatología: forma parte también de mi arsenal de legítima defensa contra la política española, que es hoy una política de mierda). Toni Cantó, sí, ese, en La Gaceta: ”Un socialista indecente, perdón por la redundancia, (…) David Calvo, el gilipollas en cuestión, tuiteaba las imágenes de esa turba cobarde que atacaba a Abascal y compañía, y comentaba: ‘Cuando un fascista visita el País Vasco, a pesar de ser su tierra natal, pasa lo que pasa’ (…) Yo quiero una España con más Abascales y menos David Calvo. Mejor nos iría“. Diga usted que sí, señor Cantó. Mucho mejor.

Dos guindas finales en este apartado, demostración de que la alegre muchachada no ha entendido nada. O les da igual ocho que ochenta. La Razón. Jorge Vilches: “Por eso la derrota de la banda terrorista en 2011 no supuso su fin, sino el cambio a una nueva fase, tal y como dijo Otegi: conseguir con la política lo que no se pudo con las armas”. Exacto. Ése fue el gran logro de la negociación. Rubalcaba lo explicaba muy bien: “O bombas o votos”. Dejaron las armas y se someten a las urnas. ¿Qué no entienden o no quieren entender estos amigos nuestros? Y en The Objective, Manuel Arias Maldonado: “La victoria de un partido [Bildu] que jamás ha condenado el terrorismo de manera explícita constituye un escándalo moral que mueve a la tristeza”. Mentira. En los estatutos de Sortu de 2011, partido matriz de Bildu, se rechazó, “abiertamente y sin ambages el uso de la violencia y, en concreto, a la organización ETA”. Y allí está escrito que los “representantes, militantes y cargos orgánicos e institucionales de Sortu” tendrían como base de su acción política el “rechazo de quienes fomenten, amparen o legitimen los actos de terrorismo, oponiéndose, de manera clara y expresa, a cualquier justificación conceptual y cobertura ideológica de los mismos”. 

Dejemos hoy a Begoña Gómez, incluso al hermano de Pedro Sánchez, nuevo en esta plaza, también zurrado por el mismo ejército de las sombras. Demasiado material. Así que despidámonos a lo grande, con esta interesantísima revelación de Jesús Cacho en Vozpópuli, en la que se nos cuenta que todas las grandes fortunas patrias están rendidas a las órdenes de Pedro Sánchez. Tal cual. Lean y aprendan. Aperitivo: “El poder económico en España es un equilibrio inestable presidido por el miedo. Mediocridad y miedo. El único poder claro aquí se apellida Sánchez, un tipo que maneja el BOE a discreción, un pobre diablo desahogado, un simple sin más fundamento que su descaro”. Atentos que ahora viene lo bueno: “Es Fainé (la Caixa), pero es el propio Pallete (Telefónica), durante tanto tiempo encantado con la posibilidad de hacer footing por los jardines de Moncloa (…) Es Ana Botín, una de las grandes fortunas españolas y la primera que se rindió a los encantos del sanchismo hasta el punto de convertirse en propagandista de sus ideologías basura. Es Carlos Torres, capo del BBVA, el otro accionista histórico de Telefónica, que también ha pactado con Sánchez. Es Sánchez Galán, el amo de Iberdrola, que también parece arrimarse al sol que más calienta, al punto de haberse alineado con las tesis de la ministra Ribera en su pelea con Repsol. Es Florentino Pérez, felipismo, sanchismo y lo que haga falta. Son los Entrecanales, esos progres irredentos encantados de que la izquierda les coma la oreja. En realidad, son todos (…) El silencio y el miedo. Todos rendidos ante Sánchez”. 

Mucho sol para ir sin sombrero. Las insolaciones son peligrosas. 

Les supongo ahítos de información sobre el País Vasco en este domingo de urnas, así que abramos el abanico y empecemos por la que ha sido la primera preocupación de la brigada acorazada durante esta semana, orden a cumplir a rajatabla, en fila de a uno, marchen, ar, ha sido la defensa a como haya lugar de Israel. Lo van a comprobar. Por ahí arrancamos.

Por ejemplo, con Francisco Marhuenda, el director de La Razón: “El empalagoso e inconsistente buenismo sanchista se sitúa, una vez más, en el lado equivocado de la Historia. Es cierto que su simpatía está con los regímenes autoritarios y los populismos comunistas de Iberoamérica, pero su descarada antipatía hacia Israel es inquietante (…) dar la espalda a Israel, como quiere Sánchez, reconociendo un estado palestino que estaría dominado por la corrupción, el odio y las redes criminales, es ayudar a Putin y los regímenes totalitarios. La única solución es apoyar la democracia y acabar con Hamás”. Abc. Titular de apertura: “El ataque de Irán deja a Pedro Sánchez aislado con el reconocimiento de Palestina: ‘Va por libre’. Funcionarios de Exteriores y diplomáticos coinciden en que es una ‘iniciativa personalista y egocéntrica’”. (No esperen ustedes un nombre o siquiera una apreciación numérica de los descontentos: ¿dos, tres, seiscientos?); Chapu Apaolaza: “La ministra Sira Rego encontraba cierta belleza en la masacre del 7-O y mientras circulaba por ahí un vídeo en el que unos tipos de Hamás decapitaban a un hombre vivo con la ayuda de una azada, ella celebraba la legítima resistencia del pueblo palestino”; Isabel San Sebastián: “España no se merece un presidente tan cobarde. No es digno de nuestra historia, de nuestro legado, de nuestro ser. ¿Dónde aspira a colocarnos un dirigente incapaz de tomar el partido de Occidente en una crisis tan flagrante?”. Ahora El Mundo. Iñaki Ellakuría: “Resulta embarazoso que los mismos que legitiman el bulo de los 33 mil muertos en Gaza, una cifra inverosímil y que nace en los laboratorios de propaganda islamista, den pábulo a la operación geopolítica que Pedro Sánchez estaría liderando para conseguir el reconocimiento del Estado palestino y, ohh, bieen, la paz en Oriente Medio”. Más del mismo: “Pedro Sánchez: de la OTAN, al 'islamowokismo'. La beligerancia del presidente con Israel sitúa a España lejos del consenso occidental”.