Garmont 9.81 Onyx GTX, una zapatilla ligera para los que buscan velocidad

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Lo primero que sorprende de la zapatilla 9.81 Onyx GTX de Garmont es su equilibrio. Sobre el papel hablamos de un modelo relativamente ligero, que ronda los 390 gramos por pie, pero la verdad es que cuando la tienes en la mano no transmite esa sensación minimalista, o incluso delicada, que dan muchas zapatillas modernas.

Garmont ha fabricado un modelo en el que todo parece mucho más sólido: la estructura, los refuerzos, los termo sellados, la unión de materiales, la protección lateral, etc. Inmediatamente te transmite esa sensación de zapatilla seria, de producto hecho para aguantar, para usarse a conciencia en montaña y en terrenos exigentes.

Pero luego, y contra todo pronóstico, cuando empiezas a caminar o correr con ellas, te sorprende ver que el conjunto resulta muchísimo más cómodo de lo que se suele esperar de un modelo con una construcción tan firme y resistente.

Probada en Gredos y La Pedriza

Si algo tengo claro con los años de pruebas es que hay calzado que funciona muy bien en pista o sendero fácil, pero luego, cuando aparece el granito, las placas, los apoyos raros o las aproximaciones largas, todo cambia. Y es justo ahí, en ese momento cuando la 9.81 Onyx GTX de Garmont empieza a cobrar sentido.

La hemos usado corriendo directamente por caminos y con movimientos rápidos por terreno algo más técnico típico de montaña, es decir, granito, senderos rotos, algunos bloques, trepadas fáciles y aproximaciones largas y la sensación de seguridad que transmite la suela es muy buena en todo momento.

En granito seco además responde especialmente bien. Tiene precisión, buen apoyo y ese punto de estabilidad que muchas zapatillas demasiado blandas pierden cuando el terreno se pone más técnico. No es una zapatilla de aproximación pura, eso hay que tenerlo en cuenta, pero sí ha sabido absorber y aplicar parte de ese carácter. Y eso se nota sobre todo cuando te sales del sendero cómodo.

Ligera, pero sin sensación de zapatilla frágil

En este apartado encontramos posiblemente uno de los puntos fuertes de este modelo. Muchas zapatillas ligeras actuales funcionan muy bien al principio cuando sales a correr, eso es cierto, pero el problema llega cuando empiezas a rozarlas. Es entonces cuando aparece ese desgaste rápido, esa sensación de fragilidad, y te das cuenta que, quizás, la estructura general del modelo es demasiado blanda. Sin embargo, con la 9.81 Onyx GTX eso no nos ha pasado en ningún momento.

Después de meterla por granito, y de los típicos y constantes roces, la zapatilla sigue transmitiendo mucha solidez. Tenemos claro que no es una zapatilla pensada para durar una temporada y desaparecer. Y en los tiempos que corren, eso, sinceramente, es de agradecer.

Membrana Gore-Tex

La membrar era uno de los detalles que más dudas nos generaba antes de probarla. Por nuestra experiencia, cuando juntas Gore-Tex y temperaturas altas, muchas zapatillas terminan reteniendo mucho calor y humedad. Sin embargo, en este caso la membrana Gore-Tex Extended Comfort funciona sorprendentemente bien.

La hemos usado en días de mucho calor en aproximaciones largas, en rutas rápidas de senderismo y por terreno técnico en Gredos y La Pedriza, y la zapatilla no se ha vuelto agobiante en ningún momento. Evidentemente, no transpira como si llevase “mesh” abierta sin membrana, pero para usar Gore-Tex, nos ha parecido que el equilibrio es realmente bueno.

Está claro que cuando aparece el agua, la humedad o transitas por terreno mojado, se agradece mucho llevar esa protección extra que te otorga el Gore-Tex, pero además en este caso no tienes esa sensación de haber tenido que sacrificar demasiado en el apartado de ventilación. Un muy buen equilibrio sinceramente.

Comodidad con carácter de montaña

Como ya hemos comentado anteriormente, la 9.81 Onyx GTX de Garmont no es una zapatilla blanda diseñada únicamente para el running. Es un modelo que ofrece una mayor estructura, más soporte y una sensación bastante más firme bajo el pie. Y, precisamente, por eso funciona tan bien en montaña. La amortiguación es suficiente para caminar muchas horas y hacerlo cómodamente, pero manteniendo una buena estabilidad y precisión cuando el terreno se vuelve más técnico.

Por otro lado, el ajuste general está muy conseguido. El pie queda bien sujeto, sin movimientos raros y sin sensación agresiva o excesivamente estrecha. En definitiva es una zapatilla cómoda, pero con ese carácter claramente montañero.

Conclusión Campobase

Lo más interesante de la 9.81 Onyx GTX de Garmont es que mezcla características y detalles que normalmente no siempre van de la mano como la ligereza, la comodidad y la resistencia o dureza. Es por ello que es un modelo que termina funcionando especialmente bien para quien quiere una zapatilla rápida, pero sin caer en ese concepto ultraligero y frágil tan habitual hoy en día.

La Garmont 9.81 Onyx GTX es, en definitiva, una zapatilla pensada para montaña activa, aproximaciones y senderismo rápido, pero con una construcción bastante más sólida y resistente que otros modelos similares.

Hablamos de un modelo ligero, pero con alma de calzado de montaña. Y, es ahí probablemente, dónde reside el fuerte de esta zapatilla de Garmont.