En busca de las chuchangas perdidas: hallan en Tenerife conchas de un caracol terrestre que se creía extinto
El subproyecto BioTER, en el marco del programa de investigación medioambiental CanBio, ha logrado hallar en Anaga, en Tenerife, conchas de la especie de caracol terrestre Canaridiscus engonatus, una especie endémica que se creía extinta, lo que da “esperanza” de que se encuentre viva en este territorio.
El resultado se ha dado a conocer durante la presentación de las conclusiones de investigación del proyecto CanBio, financiado a partes iguales por el la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias y Loro Parque Fundación, y que tuvo lugar en las instalaciones de la Universidad de La Laguna.
El proyecto investiga los efectos del cambio climático en la biodiversidad amenazada de Canarias, a la vez que ofrece un espacio de divulgación accesible, orientado a acercar la ciencia y a fomentar la conciencia ambiental.
Durante la celebración del seminario 'Un viaje al futuro sostenible', investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL) y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) clamaron “medidas urgentes” para paliar el impacto de la crisis climática y la acción humana en el territorio, recoge una nota de la Consejería.
El equipo investigador presentó los resultados de los distintos subproyectos que integran CanBio mediante intervenciones dinámicas, complementadas con formatos divulgativos diseñados para todos los públicos.
El acto fue inaugurado por el director general de Calidad Ambiental del Gobierno de Canarias, Ángel Montañés; el presidente de Loro Parque Fundación, Christoph Kiessling; la decana de Ciencias María del Mar; el coordinador del proyecto, Javier Almunia, y el director de Investigación y Política Científica, Aridane González.
Sobre los proyectos
Las presentaciones arrancaron con las intervenciones sobre la acidificación oceánica, el ruido submarino y el estado de las especies terrestres endémicas amenazadas. Por un lado, la investigadora predoctoral de CanOA, Irene Sanchéz, subrayó que la acidificación oceánica afecta a todas las costas de las islas y a la economía azul.
Asimismo, el subproyecto BuoyPAM, liderado por Fernando Rosa, ha mejorado el desarrollo técnico de los instrumentos para el registro acústico del ruido submarino del Archipiélago.
Este progreso sería “significativo” para conseguir independencia tecnológica desde la academia y permitir que la ciencia de las universidades contribuya a la creación de sistemas abiertos a nivel mundial. Por su parte, el subproyecto BioTER, de Carolina Castillo, pudo hallar conchas en Anaga de la especie de caracol terrestre Canaridiscus engonatus, lo que aunaría la “esperanza” de que se encuentre viva en este territorio.
“Los caracoles son los principales termómetros del cambio climático, hay que seguir investigando”, precisó.
Los artrópodos también tuvieron protagonismo en el encuentro con la reevaluación de 16 especies por parte del subproyecto BioTER: Artrópodos. La especie Hydroporus compuctus (invertebrado acuático) ha subido su nivel de amenaza a 'Críticamente Amenazado', con la etiqueta de 'Posiblemente Extinta'.
El estudiante predoctoral Felipe Rodríguez alertó que el hábitat de los invertebrados acuáticos ha ido desapareciendo por la explotación de los acuíferos.
Investigación en el mar
Continuando con el evento, el profesor de la ULPGC Jorge Cabrera, del subproyecto MacPAM y BioACU, celebró la capacidad de los sistemas de navegación de ambos subproyectos para mejores resultados y adaptarse a las complicaciones que produce investigar el mar. A continuación, una de las sorpresas de estas jornadas ha sido el marcaje del primer tiburón zorro de la mano del subproyecto BioMAR: Elasmobranquios, liderado por David Jiménez.
De igual manera, Antonio Gallardo, ha puesto en valor la ciencia ciudadana y las actividades de voluntariado para preparar la llegada de las tortugas boba a la playa de Cofete (Fuerteventura).
El subproyecto SonMAR, dirigido por Javier Almunia, recopiló 3.000 horas de grabaciones del estado actual de los paisajes sonoros de Canarias. Los datos temporales y el conocimiento generado por estas averiguaciones servirán como guía para conocer la evolución y fomentar con criterio la protección de los ecosistemas marinos.
La jornada cedió un espacio para la exposición de resultados de la investigación en comunicación del cambio climático y, en especial, el impulso de la sensibilización a través de la comunicación transmedia.
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