Los otros eclipses
El eclipse del que te debe pasta: Se caracteriza porque la persona que te debe dinero desaparece de tu vida, y si llega a un lugar donde dicho individuo está, desaparece de un modo casi paranormal, digamos que está en eclipse total, en agujero negro, podríamos decir.
El eclipse del bipolar: Creo que es el más común, ya que de bipolares todos tenemos algo, aunque unos más que otros. De pronto ese amigo de todos los días ni está ni se le espera, y si alguien me pregunta por él o ella yo le respondo: ‘Un respeto, fulano está en eclipse’. Este es muy comprensible, pues por hastío o cansancio todos necesitamos desaparecer por un tiempito.
El eclipse del ofendidito: Este habitualmente sólo te afecta a ti, pues seguramente sin proponértelo dijiste algo que le o la molestó. Esa persona está fuera de cobertura para ti, no te molestes en llamarla, ya se le pasará, y volverás a tener otra ocasión de ofenderla, ya se sabe que por la boca muere el pez.
El eclipse de la compañía de seguros: Nada que decir, es un hecho de sobras conocido, desaparece cuando más lo necesitas, eso seguro, jeje.
El eclipse de “a la hora de pagar”: Frecuente después de comelonas colectivas, siempre hay alguien que tiene que ir al baño justito en ese momento, son auténticos especialistas, y luego si ya hemos pagado se escandalizan: “Pero, hombre, cómo se te ocurrió pagar, me ofende”, etc., etc.
El misterioso eclipse del mejor amigo: Hay muchas modalidades, pero sin saber ni cómo ni por qué personas que formaban parte de tu vida afectiva y cotidiana desaparecen, aunque algunos de ellos pensarán, tal vez con razón, que quien has desaparecido eres tú.
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