Con otro modelo turístico La Palma tiene futuro
La isla de la Palma cuenta actualmente con unos 11.000 parados, lo que viene a significar algo más de un tercio de su población activa en situación de desempleo. Una situación dramática para miles de familias que se ven abocadas a una situación de pobreza y exclusión social. Ante esto, tenemos que preguntarnos si la Isla cuenta con condiciones para potenciar la creación del tejido productivo necesario que nos permita dar respuesta positiva a este drama social y a fijar la población al territorio, evitando la pérdida de un valioso capital humano ?los jóvenes mejor formados- que se ve obligado a abandonar la Isla.
Y la respuesta es afirmativa porque, como decía en un artículo anterior, tenemos un amplio margen para el desarrollo de las actividades agrarias, especialmente en las zonas de altitud media y la ganadería, pero sobre todo porque se dan las condiciones para apostar de una manera clara y decidida por el desarrollo del sector turístico, mejorando la conectividad de la Isla con el exterior, para la que se hace imprescindible que el Ministerio de Fomento acceda a la declaración de Obligación de Servicio Público de un vuelo que conecte a diario La Palma con Madrid, y al tiempo, nosotros aquí, generar y mejorar las actividades alojativas, recreativas y de servicios.
La clave estriba en estructurar y articular la Isla como destino turístico singular. Un destino que permite combinar el “sol y playa”, con la puesta en valor de nuestro patrimonio natural y cultural, orientando nuestras acciones a captar a un segmento de demanda interesado en el conjunto de recursos y actividades relacionadas con la naturaleza, para los cuales La Palma posee una elevada dotación y potencial. Este es, para Nueva Canarias, el principal reto que debemos afrontar desde la sociedad y las instituciones palmeras.
Por ello, en el sector turístico debemos acentuar nuestro esfuerzo en las potencialidades científicas de los cielos de La Palma para la observación estelar, sentando las bases que nos permitan desarrollar una economía de las estrellas y apoyando las capacidades emprendedoras que se están dinamizando en ese ámbito. En este sentido es muy importante la construcción y puesta en funcionamiento del Parque Cultural y Científico del Roque de los Muchachos. Pero, de manera incomprensible, el Gobierno de Canarias tan sólo ha presupuestado para este ejercicio 250.000 euros para un proyecto que necesita de una inversión que debe rondar los 9 o 10 millones de euros y que es esencial para conformar una imagen internacional como “isla de las estrellas”.
Ahora bien, no basta sólo con activar la economía de las estrellas, el Gobierno de Canarias, al igual que hace en otros destinos turísticos de las islas, debe llevar a cabo los Planes de Modernización, Mejora e Incremento de la Competitividad Turística de Puerto de Naos y Los Cancajos, enclaves turísticos tradicionales que necesitan renovar sus instalaciones y mejorar el tejido urbano de la “ciudad turística” para hacerlos mucho más atractivos y competitivos.
Por otro lado, el turismo de salud, el deporte en la naturaleza, la vulcanología, la botánica o las profundidades marinas y nuestros productos más emblemáticos, como el alojamiento en inmuebles de valor patrimonial, el senderismo, la gastronomía y otras expresiones de la natura y cultura del mundo rural, aparecen como otras apuestas estratégicas para competir con un producto turístico singular y diferenciado, que sea capaz de satisfacer las preferencias de segmentos exigentes, de elevados ingresos y que dejan importantes recursos en el destino.
Pero el paisaje, los senderos, la tranquilidad y el buen clima, ingredientes fundamentales que son parte de la seña de identidad del turismo palmero, no son suficientes, por sí solos, para animar a los visitantes a venir y repetir, por lo que desde Nueva Canarias demandamos la creación de una red de equipamientos y servicios complementarios que provea al turista de todo lo que la Isla puede ofrecer. En este sentido, las propiedades de las aguas minero-medicinales de la Fuente Santa y su potencial para desarrollar un turismo asociado a la salud, al bienestar y la belleza, hacen que el Centro Termo-lúdico a construir allí sea hoy una prioridad.
Por último, señalar que debemos mejorar la promoción y nuestra capacidad para comunicar el indudable atractivo de La Palma, pues el éxito de los destinos turísticos no sólo depende de sus atractivos. Y, al propio tiempo, favorecer la implicación y la participación de la ciudadanía organizada, y mejorar la coordinación y eficacia de las competencias y recursos de las administraciones que operan la Isla.
En definitiva, un destino alternativo como La Palma debe potenciar la creación de productos especializados con fuerte componente de conocimiento y contacto personal (rutas gastronómicas, interpretación del cielo, de los recursos marinos, rutas de interpretación etnobotánica, en senderismo, etc.). Pero, a veces, se camina en sentido contrario y como ejemplo tenemos la polémica sobre la “pérdida del barco”, que se convierte en el árbol que no nos deja ver el bosque, porque lo importante es hundir un pecio que pueda servir de arrecife artificial y ayudar a regenerar la fauna marina y a potenciar el turismo de buceo. Lo otro, son debates estériles.
0