‘La luz de Aridane: del petróleo a los vatios’

María Victoria Hernández y Marcelino Rodríguez, del Baile Bueno, muestran dos quinqués.

El Espacio Cultural Real 21 de Los Llanos de Aridane acoge hasta el 30 de mayo la exposición de útiles ‘La luz de Aridane: del petróleo a los vatios’, un proyecto impulsado por el Grupo Etnográfico Baile Bueno de La Laguna (Los Llanos) y que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de la localidad y el Cabildo. 

Durante más de 20 años, según se explica en una nota de prensa, los promotores “vienen recogiendo diferentes útiles relacionados con la luz utilizada por los vecinos tanto antes y después de la llegada de la luz eléctrica en Los Llanos de Aridane”. En la muestra, y de manera muy didáctica, “nos podemos encontrar desde el más humilde ejemplo de luz, unas lascas de tea en el reverso de una teja árabe, a palmatorias, quinqués, petromanes, linternas, faroles, lámparas de aceite, interruptores, enchufes, contadores, molde para labrar velas de cera de abeja, figuritas de cera llamadas ‘milagros de cera’, bidones de petróleo, cebo de carnero, estabilizadores o cuadro de luces urbanas”, detallan. La exposición está acompañada de paneles explicativos de la historia de la luz en general y particularmente en Aridane. 

A mediados del siglo XIX, recuerdan, “la luz urbana la suministraban faroles de combustible fósil. En 1895 Los Llanos de Aridane sólo contaba con el alumbrado de 13 faroles de ‘luz de diamante’ y el Ayuntamiento contrató su prendido y apagado desde ‘el toque de oración’ hasta las 10 de la noche y ‘los tres días de Carnaval, sábado santo, festividad de La Patrona y Nochebuena estarían encendidos toda la noche”. En 1920, prosiguen, “tiene lugar la demostración de luz eléctrica. Se establece en el municipio la compañía grancanaria Blandy Brothers y Compañía y el Ayuntamiento contrata el suministro eléctrico público, en calles y plazas, en el casco urbano y para los barrios de Argual y Tazacorte”. También los vecinos “comienzan a contratar luz eléctrica para sus establecimientos comerciales y viviendas. Curiosamente la eléctrica utilizaba para el suministro la adaptación de un motor de un submarino alemán de la Gran Guerra europea”, destacan.

Otro apartado de la exposición lo compone documentación en la que destaca “una factura por la adquisición de ‘pintura verde y blanca para pintar los faroles’, nos viene a decir esa fuente que no siempre fueron negros. Otros documentos son contratos privados con la eléctrica, adquisición de combustible, de tubos de cristal y escalera para los faroles o reposición pintado”.

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Publicado el
16 de abril de 2016 - 11:53 h

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