La Negra Tomasa: “Este año voy a lucir en Los Indianos un culo extra bien hermoso”
El día de Los Indianos se levanta a las ocho de la mañana, se afeita, se ducha, desayuna dos huevos duros con un jugo de naranja y, a las nueve en punto, se pone en manos de su nuera, Nazaret Rodríguez Cerezo, que en un par de horas lo transforma en el símbolo del número más emblemático del Carnaval de Santa Cruz de La Palma, en el personaje más aclamado y querido del desembarco caribeño. “Tengo ya 73 tacos, pero mientras pueda caminar, no me voy a rendir; esto es una emoción muy grande, me gusta ver las caras de la gente, cómo se abalanzan sobre mí y me dicen que me quieren”, ha confesado a LA PALMA AHORA Víctor Díaz, el entrañable Sosó, un palmero de alma caribeña que encarna a la deslumbrante Negra Tomasa, ese pedazo de hembra de labios bembones, pestañas descomunales y sensuales movimientos de caderas que seducen y cautivan.
“La edad también influye, y cada vez me cuesta más, pero no me pienso retirar; hay Sosó para rato porque para mí este personaje es una cosa muy grande”
Pero Sosó reconoce que lleva unos días “desquiciado”. “Es que me pongo muy nervioso antes de salir, porque la gente me para por la calle, me pregunta si estoy bien, si voy a salir, si no me pasa nada? y eso me da más nervios todavía; tanta expectación me desquicia”, reconoce. Todos los días se bebe un juguito de naranja “para que no me dé la gripe” porque el día de Los Indianos tiene que estar en plena forma. “La edad también influye, y cada vez me cuesta más, pero no me pienso retirar; hay Sosó para rato porque para mí este personaje es una cosa muy grande”, afirma. Sabe que nadie es imprescindible, pero está convencido que “será difícil conseguir una Negra Tomasa como Sosó, con ese ritmo; si yo fallo, la fiesta se desluce”.
La Negra Tomasa llevará este año un deslumbrante vestido, confeccionado como en ediciones anteriores por el taller de costura del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, que dirige Raquel de Paz, “con mucho colorido” en el que predominan los tonos amarillos y verdes a cuadros
La Negra Tomasa llevará este año un deslumbrante vestido, confeccionado como en ediciones anteriores por el taller de costura del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, que dirige Raquel de Paz, “con mucho colorido” en el que predominan los tonos amarillos y verdes a cuadros. Pero la novedad es que “voy a lucir un culo extra bien hermoso”, adelanta.
Este lunes, el domicilio de Sosó será tomado por siete cámaras de televisión, incluida una cadena alemana, desde primeras horas de la mañana. En total, 22 personas se encargarán de grabar y retransmitir la transformación de Sosó en la Negra Tomasa. Y una vez que su nuera Nazaret lo maquille y le ayuda a colocarse el elegante vestido, empieza la frenética jornada indiana. “A las once tengo que estar preparado porque me viene a buscar el jeep; nos vamos para el muelle, volvemos para la avenida y luego regresamos de nuevo al puerto cuando llegue el barco”, relata. Y a las 12.15 horas emprende el camino hacia la plaza de España, a donde tiene que llegar “a la una en punto”.
Sosó sale de su casa con unos mojitos preparados y en la plaza de España, Augusto, el propietario del trapiche, todos los años le regala una botella de guarapo con ron Havana Club “que me la meto en el bolso y le voy dando buchitos”. Y así, entre buchito y buchito, y a ritmo de congas y guarachas, repartiendo besos y abrazos y cimbreando las caderas, Sosó se pasa el día de Los Indianos haciendo vibrar a la gente. Qué hombre esta mujer. Que conserve la salud por mucho tiempo, y las ganas de marcha. Sí, parece que Sosó solo hay uno.