La Palma abrió hace 40 años una ventana al universo
La cima de La Palma, desde siempre, ha sido una formidable y sobrecogedora atalaya sideral. En este privilegiado enclave natural para contemplar la bóveda celeste, situado en el Roque de Los Muchachos, en las cumbres de la Villa de Garafía, hace ahora 40 años, la Isla abrió una ventana al universo para que la comunidad científica de todo el planeta investigue y descifre los enigmas que flotan en el infinito. Este domingo, 29 de junio de 2025, se cumplen cuatro décadas de la inauguración del Observatorio del Roque de Los Muchachos (ORM) y, desde entonces, la Isla se encuentran en la primera división mundial de la exploración estelar.
El 29 junio de 1985, al igual que ahora, año lustral en La Palma, tuvo lugar la inauguración oficial del Observatorio del Roque de Los Muchachos por monarcas y miembros de familias reales de cinco países (España, Dinamarca, Reino Unido, Países Bajos y Suecia) y dos jefes de Estado (Alemania e Irlanda).
En el ORM, emplazado al borde del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, a 2.396 metros de altitud, “se encuentra una de las baterías de telescopios más completas del mundo”, indica en su web el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).
El Gran Telescopio Canarias (Grantecan o GTC), el mayor telescopio óptico-infrarrojo del mundo con un espejo primario segmentado de 10,4 metros de diámetro, es el buque insignia de esta constelación de reflectores cósmicos. También destacan el Telescopio William Herschel, el Telescopio Nacional Galileo, el Telescopio Óptico Nórdico (NOT por sus siglas en inglés), los telescopios MAGIC I y II, así como los tres primeros telescopios de gran tamaño (dos en la actualidad en la fase final construcción) de la Red Cherenkov, entre otros.
Gracias al cielo de La Palma, este observatorio, explica el IAC, reúne las mejores condiciones para la investigación astronómica y, por ello, es la segunda opción, tras Hawái, para alberga al fututo Telescopio de Treinta Metros (TMT por su sigla en inglés) y, asimismo, está atrayendo a la nueva generación de telescopios Cherenkov destinada al estudio del universo en rayos gamma de muy alta energía.
En total, dispone de una veintena de telescopios e instrumentos astronómicos para distintos tipos de estudio: observaciones nocturnas, robóticas, física solar y Astrofísica de Altas Energías. “Con estos telescopios se han hecho grandes avances en el estudio del universo, como la obtención de la galaxia más profunda de la galaxia más lejana o la confirmación de la existencia de los agujeros negros y de la expansión acelerada del universo”, subraya.
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