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Visita del papa León XIV

La alcaldesa que espera al Papa en Arguineguín boicoteó la acogida de menores y rechazó pagar entierros de migrantes

La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, en el momento que la policía sacó a más de 200 migrantes del muelle de Arguineguín.

Jennifer Jiménez / Natalia G. Vargas

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“Porque Canarias siempre ha sido puerto, abrazo y encuentro”. La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, lleva meses preparándose para la visita del papa León XIV a Arguineguín, el muelle que hacinó a miles de personas durante la pandemia. Este 28 de mayo, Bueno publicó en su cuenta de Facebook un vídeo con Marcelo y Mbaye, dos artistas que plasmaron en sendos cuadros su perspectiva sobre la llegada de cayucos a Canarias. “Aquí seguimos demostrando que las fronteras también se rompen con arte, cultura y humanidad”, añadió la alcaldesa. Sin embargo, esta alcaldesa es la misma que boicoteó hace seis años la acogida de menores en su municipio, que fletó guaguas para sacar a los migrantes de su puerto y que se negó a pagar sus entierros.

En noviembre de 2020 el muelle de Arguineguín se había convertido en un campamento para migrantes. Onalia Bueno, aparentemente preocupada por los migrantes, fletó tres guaguas con unas 180 personas y las trasladó a la plaza de La Feria, en Las Palmas de Gran Canaria. Allí pasaron hasta seis horas de angustia y sin información sobre qué pasaría con ellos. Los migrantes contaron a este periódico que estaban en la incertidumbre porque no sabían dónde pasarían esa noche, además explicaron que no se habían podido duchar en días. Al estar desamparados en una plaza su principal demanda era la de un baño. También solicitaban un teléfono móvil desde el que llamar a sus familiares para decirles que habían llegado bien. 

Técnicos de ONG explicaron entonces que la alcaldesa había trasladado la situación de hacinamiento de Mogán a Las Palmas de Gran Canaria. Los migrantes además permanecieron durante seis horas, abasteciéndose con la comida y el agua que llevaron al lugar residentes de distintos puntos de la Isla. “Ninguna persona es ilegal” cantaban los vecinos que se quedaron hasta el final con estos jóvenes en señal de apoyo hasta que a las 23.00 salieron las guaguas que les llevarían a hoteles donde alojarse, darse una ducha y poder cargar el móvil, ya que lo que más ansiaban era hablar con sus familias. 

Boicot a la acogida de menores  

El 27 de noviembre, pocos días antes de que se desmantelara el campamento de Arguineguín, la alcaldesa de Mogán de su municipio que alojaban a menores extranjeros no acompañados. Onalia Bueno levantó un acta de denuncia contra los establecimientos por “utilizar instalaciones turísticas -apartamentos- como albergue de migrantes”. Un día antes, la política había amenazado a los hoteleros con sancionarlos si cedían sus establecimientos a fines humanitarios.

Bueno también aprovechó el cero turístico provocado por la pandemia de coronavirus para responsabilizar a la inmigración de la caída de visitantes. Así, convocó una manifestación vecinal para “recuperar el turismo” y exigir que se desalojara a los migrantes de los complejos hoteleros. La acogida de supervivientes de la ruta canaria en complejos turísticos fue la respuesta temporal que encontró el Estado a la falta de recursos habilitados en las islas. Además, fue la alternativa que el Ministerio de Migraciones ofreció para evitar que los migrantes pasaran la noche al raso cuando la alcaldesa fletó guaguas desde Arguineguín hasta Las Palmas de Gran Canaria para sacar a los migrantes del muelle.

El entierro de las víctimas 

En septiembre de 2023, la alcaldesa anunció que el Ayuntamiento no pagaría el entierro de las personas que fallezcan en la ruta migratoria canaria y sean trasladadas al Muelle de Arguineguín. “Nosotros no vamos a asumir ningún enterramiento más porque lo debe pagar el Gobierno de España. Sí cedo mis nichos para que haya un enterramiento, pero no los gastos que ocasiona ese enterramiento, porque no son uno, ni dos, ni tres…”, dijo en una rueda de prensa. 

La alcaldesa obvió el reglamento de Política Sanitaria Mortuaria, que data de 1974, establece que deben ser los ayuntamientos quienes se hagan cargo de los gastos de los entierros por beneficencia de las personas sin recursos fallecidas dentro del término municipal. Bueno sostenía entonces que las muertes de los migrantes se producen en alta mar y que, en consecuencia, debe ser el Gobierno central quien se haga cargo.  

No quiere a Salvamento en Mogán 

La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno también anunció en 2023 en el pleno municipal su intención de sacar del puerto de Arguineguín, dependiente del Gobierno de Canarias, las dos embarcaciones de Salvamento Marítimo que tienen allí su base para las operaciones de rescate.

Según una información que publicaba el periódico Canarias7, la alcaldesa llegó a anunciar que su propuesta es que estas embarcaciones sean trasladadas al puerto industrial de Arinaga, en Agüimes, a más de 40 kilómetros, pero luego, ya acabada la sesión, explicó que en realidad el destino alternativo que se fije dependerá de las necesidades operativas del servicio, “que tampoco le corresponde conocerlas al Ayuntamiento”. “Lo que sí sabemos es que estas embarcaciones estrangulan la actividad comercial y turística del que es el puerto más rentable de la red de Puertos Canarios en Gran Canaria”, dijo. 

La alcaldesa tampoco quiere a Pedro Sánchez

La última polémica de Bueno es que no quiere a Pedro Sánchez en el muelle de Arguineguín. “No mostró en su día ningún tipo de interés” durante la crisis migratoria de 2020 “pese a que la migración es una competencia estatal”, dijo al enterarse de que el presidente estará en la visita. “No merece venir”, insistió para avivar la polémica pese a su historial de rechazo hacia las personas migrantes.

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