Ascienden a 220.000 los evacuados por el fuego en el suroeste de Francia, que sigue avanzando y fuera de control
El número de evacuados por el megaincendio en Gironda, en el suroeste de Francia, aumentó durante la pasada noche a 220.000, debido a una aceleración de las llamas, que siguen fuera de control y ya han quemado 42.000 hectáreas, han informado las autoridades de la zona.
“Otra noche difícil en el frente de los incendios. La situación sigue siendo muy desfavorable”, admitió el ministro de Interior francés, Laurent Nuñez, en un mensaje en X este domingo.
“El incendio volvió a ser extremadamente violento e impredecible, generando su propio viento y avanzando de forma errática hacia el área metropolitana de Burdeos. Al final de la noche, se ha vuelto a calmar”, precisó Nuñez.
La prefecta (delegada del Gobierno) del departamento de Gironda, Sophie Brocas, también ha dictado una orden de cierre parcial de la autopista A63, que conecta con España.
En sentido sur-norte, la clausura de esta vía se ha producido entre la salida 17 de Liposthey y la 24, situada en Cestas; mientras que en sentido norte-sur, el cierre se ordenó entre la circunvalación de Burdeos y el cruce 23, situado en Marcheprime.
Las autoridades locales han recomendado encarecidamente a los conductores que eviten este tramo. También el tráfico ferroviario al sur de Burdeos ha sido interrumpido.
El Gobierno galo califica la situación de “nunca vista”, y ha dicho que es, probablemente, la mayor operación de evacuación de la historia del país, donde hay activos, en total, una treintena de fuegos. El primer ministro, Sébastien Lecornu, ha destacado que los incendios han alcanzado un nivel “sin precedentes”.
“Al comienzo de la noche se observó una rápida propagación del incendio. Esta se debió a la combinación de dos factores que se alimentaban mutuamente: la vegetación seca y el viento, con rachas que alcanzaban hasta 40 kilómetros por hora”, ha detallado la prefectura en un comunicado.
Además, las llamaradas constituyeron un importante vector de propagación del incendio y a última hora del sábado también se pudo “observar un fenómeno de pirocumulonimbus”, que convierte el incendio en una especie de tormenta de fuego impredecible.
Las nuevas evacuaciones han afectado a las localidades de Marcheprime, Le Barp, Biganos, Mios y Cestas.
El incendio, originado el miércoles pasado en la turística bahía de Arcachón, se encuentra en su punto más cercano a tan solo 15 kilómetros de la ciudad de Burdeos, según confirmó este domingo el alcalde de esta ciudad, Thomas Cazenave.
En total, se han movilizado 2.500 bomberos —entre ellos un grupo suizo—, 1.500 militares y cerca de 1.200 policías y gendarmes, que se encargan de las evacuaciones y colaboran en las operaciones de rescate y seguridad, además del apoyo de los 450 voluntarios de las asociaciones homologadas de seguridad civil, según precisó el ministro de Interior francés.
En el vecino departamento de Las Landas continúa también la lucha contra el fuego de la zona de Biscarrosse, aunque las llamas están algo más contenidas y no han superado las 3.600 hectáreas.
De los 36.000 evacuados que causó ese incendio, según el ministro, 3.000 pudieron regresar anoche a sus casas en zonas acotadas.
Por el contrario, en Var, en el sureste, el fuego se ha vuelto a reavivar y ha recorrido unas 3.250 hectáreas en total, motivando la evacuación de unas 3.000 personas.
La gravedad excepcional de los incendios llevó este sábado a los organizadores del Tour de Francia y a las autoridades francesas a tomar la decisión de acortar el recorrido de la etapa final de esa competición, que concluirá este domingo en París, para dejar libres para sumarse a las tareas antiincendios a un mayor número de efectivos de las fuerzas de seguridad
Cerca de 98.000 hectáreas han ardido este año en Francia en incendios forestales, unas cifras de “récord histórico”, según el Gobierno.
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