El rector propone al Principado un gran acuerdo institucional para impulsar la universidad pública de Asturias
“No hay mejor defensa de la universidad pública que invertir en ella. Una inversión que siempre redunda en su entorno. Siempre”. El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, ha presidido este miércoles la ceremonia de apertura del curso académico 2026-2027 y ha reiterado la necesidad de alcanzar un gran acuerdo institucional en beneficio de la institución académica con el Principado de Asturias.
En su intervención, Villaverde se ha dirigido al presidente autonómico, Adrián Barbón, con una solicitud: “Te pido que no cejes en el apoyo y compromiso que siempre has demostrado con la que es y será tu casa como egresado suyo que eres”. Una petición que ha hecho extensible al consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, y a la directora general de Universidad, Cristina González Morán, también presentes en el acto.
Ambición y audacia
Ha reclamado un gran acuerdo que muestre que “Asturias está con su universidad pública; que impulsamos con decisión proyectos tan ambiciosos como el nuevo campus de El Cristo, el plan de infraestructuras o de vivienda estudiantil; que reimpulsamos los programas de captación y retención de talento como los Severo Ochoa, María Goyri o Margarita Salas”, ha enumerado.
Además, Villaverde ha solicitado al Gobierno autonómico ambición y audacia para la construcción de “un ecosistema de investigación e innovación, impulsando con decisión nuevos centros mixtos de investigación en la lucha contra el cáncer, los estudios sobre la vida y la salud, la supercomputación y la cuántica, el mar o el espacio. Si ese ecosistema madura y alineamos esfuerzos, estoy seguro de que Asturias será un polo de referencia y tractor de progreso y riqueza”.
En la misma línea, el rector se ha dirigido tanto a Adrián Barbón como a Borja Sánchez para requerir una Ley de Universidades propia: “Una ley que coordine el sistema y que, con la Ley de Ciencia, ponga los mimbres para construir esos ecosistemas de generación de conocimiento, una ley que blinde nuestro sistema de financiación. ¿Se imaginan que el sistema sanitario o de educación públicos no tuvieran garantizado el 100% de la nominativa de su personal?”, se ha preguntado Villaverde.
El abandono temprano
El catedrático de Psicología Educativa José Carlos Núñez Pérez ha sido el encargado de pronunciar la lección inaugural del curso 2026-2027. Con el título 'La construcción del compromiso académico. Por qué algunos estudiantes dejan de creer que merece la pena permanecer en la universidad', Núñez ha abordado el abandono temprano como un desafío colectivo y ha defendido la necesidad de comprender los factores que ayudan al estudiantado a mantener su proyecto formativo.
“El abandono de los estudios universitarios es un fracaso tanto individual como institucional”, ha advertido a la comunidad universitaria presente en la Sala Central de la Biblioteca, antes de recordar que “hablar del abandono no significa hablar únicamente de cifras de rendimiento, tasas de permanencia o indicadores de eficiencia institucional. Significa hablar de trayectorias vitales interrumpidas, de proyectos personales que se debilitan, de expectativas familiares depositadas durante años y, en no pocas ocasiones, de oportunidades de transformación social que se pierden antes de consolidarse”.
Retener vínculos
“Los estudiantes permanecen cuando creen que pueden avanzar y cuando sienten que ese esfuerzo tiene sentido”, ha señalado Núñez, quien ha mencionado la importancia de las expectativas de éxito, la percepción de competencia, las emociones y el sentimiento de pertenencia en la trayectoria universitaria.
“La universidad no retiene solo con planes de estudio. También retiene con vínculos”, ha afirmado antes de defender la necesidad de construir experiencias de aprendizaje que permitan al estudiante sentirse capaz, protagonista de su propia formación y parte activa de la comunidad universitaria.
Acompañar al estudiantado
Núñez ha dedicado la parte final de su lección a poner en valor la esperanza, entendida no como un optimismo ingenuo, sino como la capacidad de actuar y de encontrar caminos para avanzar hacia una meta. “La universidad no administra únicamente conocimiento. Administra también trayectorias, expectativas y esperanza”, ha remarcado.
En este sentido, ha destacado la importancia de que las instituciones revisen sus estrategias y acompañen al estudiantado para que pueda mantener su compromiso con la formación. “No hablamos de una esperanza perezosa; hablamos de una esperanza exigente: la que nace cuando existen objetivos claros, planes concretos y caminos posibles para alcanzarlos”, ha concluido, reivindicando una universidad capaz de hacer que “permanecer siga teniendo sentido”.
Más reflexión y mejor autoconocimiento
La lección de Núñez ha hilado buena parte del discurso del rector, quien ha asegurado compartir el análisis y las conclusiones del catedrático de Psicología Educativa. “Cada abandono es una llamada de atención”, ha reconocido el máximo dirigente de la institución académica asturiana al advertir que “la universidad necesita más reflexión y mejor autoconocimiento”.
“Debemos tratar de hacer las cosas de forma distinta como institución y como sistema universitario para obtener resultados mejores allá donde, a pesar de insistir y perseverar, no los obtenemos”, ha apostado Villaverde. “El mayor error de todos para este rector es precisamente no arriesgarse. Con responsabilidad y realismo. Desde luego; pero con determinación y firmeza”, ha defendido.
El Plan estratégico
En este sentido, ha apoyado los resultados del plan estratégico y ha asegurado que “ya hemos iniciado el proceso de revisión y redacción de un nuevo plan estratégico 2027-2030, que presentaremos al inicio de 2027 y que tiene como objetivos hacer de la Universidad de Oviedo una universidad del siglo XXI: glocal, focalizada y federalizada”. Algo en lo que la institución está trabajando desde la unidad: “Lo estamos haciendo todos juntos. Quizá con discrepancias en los detalles, pero juntos y de acuerdo en lo esencial: debemos cambiar cosas para seguir mejorando y llegar más lejos”.
Villaverde ha retomado la lección de Núñez para asegurar que el objetivo es “revisar nuestras prácticas docentes y nuestras estructuras institucionales para que nos ayuden a desarrollar una expectativa real de éxito; mostrar con mayor claridad el valor y el sentido de lo que se aprende, se enseña, se investiga y se gestiona en la Universidad de Oviedo; y crear espacios donde la comunidad universitaria pueda sentirse protagonista de su propia experiencia en la universidad, porque el objetivo es que ser universitario y serlo de la universidad pública de Asturias, de la Universidad de Oviedo, siga teniendo sentido”.
La esperanza
Para finalizar su discurso, Villaverde ha vuelto a la lección inaugural para hablar de esperanza, apoyado en la visión de la recientemente fallecida Gloria Steinem. “Al hablar de su filosofía de vida, decía que algunas personas viven en el pasado; otras, en el presente; y otras, en el futuro. Ella se reconocía entre estas últimas, siempre preguntándose: ¿Y si…?, ”Esto podría ser“, ”Esto podría cambiar“. Reivindico esa forma de mirar hacia el futuro. Reivindico la esperanza. Ni mi equipo ni yo la hemos perdido”, ha afirmado el rector.
“Hasta la mejor estrategia necesita tiempo y sostener el esfuerzo, aunque los resultados se demoren. Como nos dice el profesor Núñez, la esperanza significa creer que se puede actuar y que siempre hay alternativas para avanzar. Incluso errar para poder acertar. Planificar y actuar para ir alcanzando metas de forma paulatina. Sin esperanza, las expectativas enmudecen; Sin esperanza, el desánimo nos derrota”, ha remarcado antes de recitar unos versos de Javier García Rodríguez con los que reiteró el compromiso que ya adquirió en el acto de apertura del pasado curso: “Construir hoy la universidad que queremos legar al futuro”.
El curso arranca mañana
El curso 2026-2027 comienza mañana su periodo lectivo con más estudiantes en la Universidad de Oviedo. Los datos provisionales cifran en 21.274 las matrículas en grado, máster y doctorado a fecha de hoy, un 3% más que el mismo día del año pasado.
Unos números que crecerán en las próximas semanas, puesto que está pendiente la última adjudicación de plazas en estudios de grado, además de mantenerse abiertos los periodos de matrícula en másteres y programas de doctorado. A ellos se suman más de 2.500 investigadores e investigadoras y una plantilla de Personal Técnico, de Gestión, Administración y Servicios de 1.078 personas, lo que suma una comunidad universitaria cercana a las 25.000 personas.
Memoria del curso 2025-2026
Durante el acto de apertura del curso académico 2026-2027, Ángel Espiniella Menéndez, secretario general de la Universidad de Oviedo, ha presentado los principales datos de la memoria correspondiente al curso 2025-2026.
Espiniella ha destacado que la institución contó con 21.968 estudiantes matriculados en todas las etapas formativas, una oferta de 56 grados y 63 másteres, así como 30 programas de doctorado en los que se defendieron 256 tesis doctorales.
Los proyectos
En el ámbito de la investigación, la Universidad de Oviedo gestionó 148 nuevos proyectos europeos, nacionales y autonómicos; asimismo, se puso de relieve la intensa actividad de transferencia, con 3 patentes nacionales, 3 internacionales, 8 nuevos activos de propiedad industrial, 10 nuevas cátedras de empresa y 172 microcredenciales que reunieron a 1.758 participantes.
El secretario general también ha subrayado que, en el ámbito de la internacionalización, se registraron 1.058 movilidades salientes y 896 entrantes, junto con 1.406 acuerdos internacionales y 977 participantes en los cursos de la Casa de las Lenguas.
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