Un cartel racista de incitación al odio contra menores migrantes resiste 48 horas en Puerto de la Cruz delante de un centro de acogida
Habrá mucha gente que considere que hay que dejarlo pasar y que, difundiendo estos ataques, en realidad se les hace el juego a los intolerantes, los racistas y la extrema derecha mal llamada antisistema. Sin embargo, la historia está repleta ya de ejemplos del error que supone callar, mirar para otro lado o pensar que, como no va directamente contra mí (Martin Niemöller) al menos de momento, mejor la inacción o indiferencia. Por eso, he aquí esta denuncia de un hecho ocurrido este fin de semana (al menos desde el pasado viernes) en el Puerto de la Cruz, la principal ciudad turística del Norte de Tenerife. Un grupúsculo de extrema derecha, cuyos integrantes seguramente caben en pocos coches, colocó un vomitivo, repugnante y potencialmente delictivo cartel justo en frente de un de los centros de acogida de menores migrantes en el municipio, en pleno casco, si bien este mediodía del domingo ya se había retirado.
Aparte de un evidente, aplastante delito de incitación al odio, el aviso de “peligro” porque en ese momento se pasa por una “zona multicultural” cumple a la perfección la idea fuerza desde hace mucho (más bien desde siempre) de la extrema derecha racista e intolerante que, simplemente, no cabe en democracia, pero cuyo mensaje va calando, y basta sólo con ver los resultados electorales últimos o de hoy mismo en Aragón.
El Grupo Socialista en el Ayuntamiento portuense denunció este domingo en sus redes la aparición y presencia de este cartel durante, al menos, dos días en pleno casco de la ciudad, en una de las zonas más concurridas del Puerto, al situarse justo en frente de este centro una célebre discoteca que abre todos los días y por tratarse de un punto neurálgico, con la plaza El Charco justo debajo y mucha oferta de ocio nocturno, bares, restaurantes y alojamientos. Los socialistas consideran que se ha actuado tarde y que el cartel debió retirarse antes, aunque es cierto que este mediodía ya no estaba. No obstante, el primer teniente de alcalde, David Hernández, de Asamblea Ciudadana Portuense (ACP), también ha compartido en redes que retiró otro cartel igual en las cercanías del Ayuntamiento, por lo que, al menos en este caso y ante su denuncia sin ambages, se ha actuado como debe hacerse.
El problema es que cunda el ejemplo y algún día esto derive en ataques a unos menores que, por otro lado, no hacen daño a nadie y, en su inmensa mayoría, se han integrado en la ciudad como cualquier otra persona, sea del color que sea, proceda de donde proceda y tenga los sueños o esperanzas que tenga.
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