Pepe Valladares: ''El Círculo de Bellas Artes de Tenerife renace renovado para ser epicentro de la cultura''
Pepe Valladares, como lo conoce todo el mundo en Tenerife, aunque su nombre completo es José Jiménez Valladares, ha sido, esto seguro, el principal referente en esta dura etapa de siete años, a veces tortuosa, pero con final feliz, relacionada con la vuelta a escena, la reapertura, del Círculo de Bellas Artes de Tenerife, que este mes de septiembre, el día 7, podrá ya exhibir su condición de centenario.
Esa entidad privada ha resucitado en el corazón de Santa Cruz de Tenerife, en la misma calle del Castillo, y, como subraya el propio Valladares en esta entrevista, lo hace como institución “renovada” para el disfrute y la promoción de las artes y la cultura en general.
Con parte de sus instalaciones ya en uso y muy vivas, con actividades en curso y a la vez poniendo en orden los últimos detalles para la conmemoración del cien cumpleaños (habrá un acto oficial el jueves 11 de septiembre), Valladares prefiere centrar su apuesta discursiva en esta charla en “el proyecto del Nuevo Círculo”, que se basará “en las mejores prácticas y los modelos de éxito de entidades similares en diferentes lugares del mundo”. Es lo que le gusta resumir en tres palabras: “Abierto es abierto (Open is open)”.
Tras siete años cerrado a cal y canto, sin actividad pública, el Círculo de Bellas Artes de Tenerife (CBA Tenerife) resucita y lo hace para nada más y nada menos que en breve celebrar sus cien años de historia; por cierto, repleta de grandes aportaciones artísticas y culturales a la isla, a Canarias... ¿Qué sensaciones ha tenido después de tan larga espera y tras tantos obstáculos aparecidos y finalmente sorteados?
Tras ese largo periodo de inactividad, el Círculo de Bellas Artes renace renovado para adaptarse al contexto actual con la finalidad de ocupar el lugar que siempre tuvo como epicentro de la cultura en nuestro entorno, y esto lo hace coincidiendo con su centenario. La sensación es muy positiva porque el feedback que recibimos diariamente de los distintos agentes del sector también lo es, con la suma de apoyos para acompañarnos en este ilusionante reto.
Ahora empieza la etapa del Nuevo Círculo, como usted y la actual dirección de esta institución privada la han definido. ¿Qué esconde la palabra nuevo en la gestión económica de la organización, en las relaciones con las administraciones públicas y otras entidades privadas externas y, como es lógico, en el novedoso ideario cultural, artístico, formativo y de servicios dirigido a la sociedad tinerfeña?
El proyecto del Nuevo Círculo se basa en las mejores prácticas y en los modelos de éxito de entidades similares en diferentes lugares del mundo. En cuanto a la gestión, entendemos que el enfoque es encaminarse hacia la profesionalización. Por ello, hemos tomado la decisión de contratar un gerente especializado en el sector de entidades asociativas. Sobre la financiación de la entidad, apostamos por un modelo que dé prioridad a la autofinanciación, combinada con el apoyo de empresas privadas con las que podamos desarrollar proyectos beneficiosos para ambas partes. Respecto al apoyo público, un escenario interesante es buscar fórmulas de colaboración en proyectos que tengan como objetivo valorar el papel de la cultura en la vida de las personas. Y en relación con el apoyo de las empresas privadas, hemos tenido contactos con algunas de las más importantes de nuestro entorno interesadas en apoyar la cultura y el arte local como parte de su estrategia corporativa y como vía de acercamiento al cliente o potencial cliente. En esta línea, el Círculo debe adaptar su modelo de socio y patrono para dar cobertura a esa posibilidad, algo que se propondrá a la asamblea, como es preceptivo.
Es bien conocido que la contienda electoral de abril de 2024, las elecciones del 29 de ese mes en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife, no fue fácil ni se desarrolló sin tensiones. Al final, todo salió bien para los intereses de su lista de candidatos. ¿Cómo recuerda esos momentos y qué fue lo que menos le gustó de ese proceso, el que le ha permitido ser hoy el presidente del centenario?
Realmente tengo otra visión al respecto. La posibilidad de gestionar una entidad como el Círculo de Bellas Artes en esta nueva etapa es un reto deseable para cualquier persona que ame la cultura. En nuestro caso, concurrimos con un programa que fue apoyado por la mayoría de los socios, y eso es lo que estamos llevando a cabo: el mandato de los socios. Una de las bases del programa es precisamente contar con todos los socios porque entiendo que la fortaleza de esta entidad no debe estar en quien la dirige, sino en la capacidad de valorar el capital humano, intelectual y artístico de los socios.
Más de un año después de esa confrontación en las urnas, ¿las aguas han vuelto a su cauce? ¿Cuál es ahora la estrategia para aunar todas las voluntades en beneficio del progreso o la solidez futura?
Lo resumo en tres palabras: abierto es abierto (open is open).
El jueves 17 de julio pasado ya se produjo, por primera vez desde hace siete años, se puede decir, la apertura de puertas en la sala de exposiciones del Círculo de Bellas Artes (ubicado en la céntrica calle del Castillo de Santa Cruz de Tenerife), esta vez gracias a una actividad preliminar relacionada con una residencia artística y exposición plástica con colaboración de la Universidad de La Laguna. Ha sido un acto previo a la inauguración oficial de esta nueva etapa, algo que ocurrirá el 11 de septiembre próximo, un jueves y cuatro días después del 7 de ese mismo mes, el día exacto del 100 cumpleaños del Círculo. ¿Qué tienen previsto para tan importante convocatoria?
Independiente del acto protocolario y la colocación de una placa conmemorativa, la celebración del centenario arranca con una propuesta inédita hasta la fecha en Canarias: seis meses con actividades que pivotan sobre la idea de mostrar el panorama actual del arte contemporáneo en Canarias, comisariadas por un curador internacional de reconocido prestigio a quien el Círculo va a reconocer su trayectoria profesional de 40 años con la medalla correspondiente a 2024. La entrega se comunicará en breve. Afortunadamente, contamos con tantos artistas que el Círculo va a tener la oportunidad de seguir ofreciendo al público propuestas artísticas en otros diferentes formatos durante mucho tiempo...
¿Qué servicios, salas, espacios, funciones, colaboraciones, alianzas… están ya activados? ¿Cuáles lo estarán para ese día tan especial de septiembre de este año? y ¿qué quedará por desarrollar a partir de ese momento?
Nuestro edificio tiene capacidad para albergar simultáneamente talleres o actividades en sus salas multidisciplinares y la biblioteca, además de las salas Westerdahl y su espacio escénico. No le quepa duda de que trabajamos en una programación que persigue combinar propuestas expositivas con actividades formativas y de ocio cultural adaptadas a diferentes edades, con una parte muy importante de labor divulgativa que subraye el papel transformador y enriquecedor del arte y la cultura.
Santa Cruz de Tenerife, por fin, sumará en pocos años dos espacios potentes con fines culturales y artísticos al ya recuperar el Círculo de Bellas Artes y al decidirse por el Ayuntamiento de la ciudad que la Fundación La Caixa gestione un CaixaForum en Tenerife, en las instalaciones que se rehabilitan del complejo Viera y Clavijo. ¿Qué aportará de singular la oferta de la institución que usted dirige respecto a otras existentes en Santa Cruz y cómo esta contribuirá a disponer de una programación estable y de calidad en la isla y Canarias?
El papel del Círculo de Bellas Artes, como comenté antes, fue tradicionalmente el de vertebrador como entidad independiente. Su ubicación, vocación de apertura y de colaboración, lo sitúan en el epicentro.
¿Quiénes han sido los artífices, en esta etapa final cargada de dureza, de que el Círculo de Bellas Artes vea la luz y ya se reabra de forma oficial el 11 de septiembre próximo? ¿De qué personas, entidades e instituciones públicas no se debe olvidar en este momento por las aportaciones positivas que han realizado?
En primer lugar, de las instituciones que lo han hecho posible. Encabeza la lista de agradecimientos, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y su alcalde, José Manuel Bermúdez, que siempre apoyó y apostó por el Círculo. También, el Cabildo de Tenerife, que, además de apoyarnos, ha colaborado con el Círculo en importantes proyectos. Y, además, el Gobierno autonómico. En cuanto a las instituciones privadas, el apoyo tanto conceptual como económico de la Fundación CajaCanarias a nuestra propuesta Eso era antes, esto es ahora, el título elegido por el curador Octavio Zaya para el arranque del centenario. Esto ha sido crucial. En cuanto a las personas, aunque parezca un tópico, la travesía ha sido larga y todos los que han tenido vinculación conmigo y mi equipo desde abril de 2024 han contribuido de una forma u otra a traernos al lugar en el que estamos.
Ya se dijo que nuevas o renovadas, en todo caso, muy modernas, son las actuales instalaciones del Círculo, también multifuncionales… Pero ¿cómo de nuevos o innovadores serán los conceptos a desarrollar por la dirección y sus colaboradores, las aportaciones culturales y artísticas que deben aterrizar en esta sede, la vinculación de la institución con las creaciones de los jóvenes, con la modernidad y las nuevas tecnologías…?
Si me permite, nuestra intención no es sublimar lo nuevo: las instalaciones están actualizadas y van a ser equipadas para ganar en versatilidad. La filosofía con la que partimos es de apertura, una concepción del arte contemporáneo acorde a los tiempos, sin desdeñar el pasado, incorporándolo. Abierto a un espectro de público amplio, que pretendemos que vaya creciendo con nosotros y con propuestas que potencien la colaboración. Creemos que en la colaboración está la clave, y esto es aplicable a las distintas áreas del conocimiento, a los diferentes actores del sector de la cultura, incluso a diferentes perspectivas.
Todo lo señalado es, seguro, fascinante, pero qué plan hay para ser solventes económicamente, para que no ahogue la falta de perras. ¿Cómo quieren aprobar en esa parte tan básica y casi siempre complicada? ¿Cuál es el plan económico-financiero?
Te agradezco la pregunta porque es el reto más importante, pues, sin asegurar la supervivencia de la entidad, difícilmente puede llevarse a cabo proyecto alguno. Una parte muy importante es la autofinanciación. La ubicación de nuestra sede, unida a la versatilidad de sus espacios, invita a rentabilizarlos. Afortunadamente, la demanda que venimos observando estos meses, y que desafortunadamente no hemos podido atender debido al retraso en la finalización de las obras de adecuación (se produjo el 23 de abril de 2025), nos lo confirma. Este es el gran reto y la gran oportunidad del Círculo de Bellas Artes. La otra vía, como ya he apuntado, es la colaboración tanto con entidades públicas como privadas y bajo fórmulas que beneficien a ambas partes, persiguiendo siempre devolver a los ciudadanos con propuestas de valor el apoyo económico que proviene de dinero público. El Círculo, como generador de proyectos para terceros, tiene todo un camino por explorar, y estamos seguros de que va a ser otra de las fórmulas de financiación en el futuro.
Seguro que está palpando mucha ilusión en los demás con esta resurrección, pero ¿también percibe que hay personas con ganas de sumarse al proyecto y de colaborar en serio?
La percepción es muy positiva. La aportación que hagan dependerá de la confianza que seamos capaces de transmitir y de las capacidades de aportación de quien esté interesado.
Sobrepasado el hito que representa la escenificación de esta segunda vida, que coincide con la conmemoración de los 100 años de existencia de la institución, ¿qué desea con más fuerza que ocurra…? Y me refiero a partir del 12 de septiembre próximo, ya con las puertas abiertas y el Círculo dando servicio y estando vivo en el corazón de la ciudad.
Deseo que el Círculo contribuya a crear comunidad, a valorar el papel de la cultura como parte integral de la vida ciudadana; y a potenciar y favorecer la colaboración y el intercambio entre artistas, ciudadanos y organizaciones culturales.
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