Movilización en redes sociales para boicotear a la selección femenina de waterpolo de Israel que disputa el mundial júnior en Tenerife
Lleva semanas en algunas redes sociales, pero desde este fin de semana se ha intensificado una campaña para intentar boicotear a la selección de Israel durante el mundial júnior de waterpolo femenino que se disputa desde este domingo, 16 de agosto, en el recién inaugurado Centro Insular de Deportes Acuáticos de Tenerife, en el Puerto de la Cruz. La presencia en este campeonato de la selección de Israel ha indignado a muchos y muchas que tienen claro que lo que ocurre desde octubre de 2023 (y mucho antes) en tierras palestinas por parte del Gobierno de Benjamin Netanyahu no sólo es un descarnado genocidio en pleno siglo XXI, sino una implacable invasión y ocupación para que, entre otras muchas cosas, Donald Trump presente al mundo el mayor pelotazo a gran escala en una costa robada.
La campaña en redes que busca boicotear a Israel (más allá de la inocencia -o complicidad- de las jugadoras en sí) dio un impulso este mismo domingo de la inauguración del mundial con un mensaje en el que los promotores de esta iniciativa denuncian que se utilice el deporte “como estrategia de lavado de cara que permite que Israel siga perpetuando crímenes de guerra y de lesa humanidad, así como manipulando a gobiernos de medio mundo y socavando nuestras democracias”.
“Si estás en Tenerife y no puedes devolver el ticket de entrada -añade el mensaje difundido a gran escala-, acude mostrando todos los símbolos de Palestina que puedas llevar contigo, como banderas, pancartas, pines… y exige un boicot total a estos equipos, que se benefician de la ocupación, asesinato y mutilación permanente de miles de niños que nunca podrán volver a nadar, correr o simplemente tener una vida normal. Fuera genocidas de nuestras aguas. Fuera genocidas de nuestros deportes”, termina el texto.
Lo más llamativo es que el mundial se está disputando en una flamante instalación (aunque su estreno se retrasó demasiado tiempo) que sustituye a la antigua piscina municipal portuense (entre el estadio de fútbol de El Peñón y el célebre castillo de San Felipe) y a muy pocos metros del mural creado hace casi dos años y medio en un lateral del polideportivo Manolo Santaella en homenaje al pueblo palestino. Un grafiti obra del artista portuense Alex, que se inspiró en el Guernica de Picasso para denunciar el genocidio y la invasión israelí, aunque usando los colores de la bandera palestina (rojo, verde, blanco y negro) y permitiendo que, a su alrededor, las personas que lo quisieran plasmaran una de sus manos con esos colores (salvo el blanco) en señal de solidaridad con un pueblo machacado.
Un grafiti impulsado por el área de Participación Ciudadana, que gestiona David Hernández (ACP), y que, al poco, fue atacado por personas pro Israel que lanzaron pintura azul. Enseguida, esta agresión fue corregida y, desde entonces, el mural se mantiene nítido e inmenso en una zona de mucho tránsito, al ubicarse muy cerca de la avenida Francisco Afonso, junto a Playa Jardín, en la avenida Blas Pérez González y a escasos metros del castillo San Felipe, la piscina, el cementerio y el campo de fútbol. Una ubicación, por tanto, que imposibilita que las propias jugadoras de Israel no lo vean si son llevadas en guagua hasta el centro acuático para sus encuentros.
Sin duda, una imagen contradictoria que algunos quieren que se haga notar también durante sus partidos durante el mundial.
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