El Supremo anula una sentencia del TSJC que condenaba a un hombre por abusos sexuales al detectar errores en el fallo
El Tribunal Supremo (TS) ha anulado una condena a cuatro años de prisión por abusos sexuales de un profesor de un instituto de Gran Canaria a una alumna menor de edad, al considerar que hay errores en el fallo dictado por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) en la relación de los hechos probados.
La condena de cuatro años de prisión fue rebajada luego a dos por parte del alto tribunal canario y ahora el Supremo ordena que vuelva a esta última instancia para emitir un nuevo fallo.
El TSJC estimó el recurso, redujo la pena y añadió el pago de 3.000 euros, y luego la defensa alegó ante el Supremo falta de claridad en los hechos probados, ya que el fallo presentaba una contradicción interna al asumir el relato de la Audiencia Provincial de Las Palmas pero luego rectificarlo, sin modificarlo de forma expresa, lo que apoyó la Fiscalía.
Aunque el TSJC consideró confirmados los extremos recogidos en primera instancia, luego describió la relación entre profesor y alumna como “afectiva” y apuntó que se inició por iniciativa de la joven, pero que no pasó de besos y roces.
El Supremo da la razón a la defensa en cuanto que se produce un “desajuste” que provoca “una falta de coherencia” entre el relato fáctico, la argumentación jurídica y el fallo.
El abogado, la Fiscalía y el Supremo consideran que el TSJC “dice apoyarse en unos hechos pero razona como si fueran distintos”, sin rectificarlos, por lo que “no resulta nítida” cuál es la base de la condena y el Ministerio Público cree que el relato no aparece ordenado y consignado de forma clara.
El Supremo indica que el propio TSJC afirma que la principal prueba, la declaración de la denunciante, “ofrece dudas” sobre su relación con el profesor y sólo se acredita lo admitido por éste en el sentido de que entre ellos hubo besos y roces de forma continuada.
De manera que “a la vez se dice una cosa y la contraria”, por lo que según el TSJC debería de aplicarse la ley de la forma que resulte más favorable al reo al no aclararse el alcance los supuestos abusos.
En 2022 la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria condenó a cuatro años y un mes de cárcel al profesor de biología de más de 40 años quien comenzó un acercamiento a la menor de 16, alumna suya, hasta mantener diversos encuentros fuera del centro.
El primer fallo apunta que fue ganándose la confianza de la menor, quien empezó a sentirse atraída por él y a partir de entonces la besaría en la boca, él le practicaría sexo oral y llevó a cabo varios tocamientos.
Entonces, otra medida fue determinar que tras salir de prisión debería permanecer seis años en libertad vigilada, alejado de la joven y no poder realizar labores educativas con menores, lo que fue modificado en segunda instancia y luego anulado en el Supremo.
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