El magma del Tajogaite atravesó una capa de roca a 5 km de profundidad, lo que permitió que un gran volumen llegara a la superficie
Un nuevo estudio sobre el volcán del Tajogaite muestra que “durante la erupción se formó una vía de ascenso del magma que atravesó una capa de roca rígida situada entre 5 y 8 kilómetros (km) de profundidad, lo que permitió que grandes volúmenes de magma alcanzaran la superficie”, indica el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) en sus redes. Esta vía, explica, “evolucionó con el tiempo, comenzando como una estructura estable, de tipo ‘blob’ o concentrada, a 6–7 km de profundidad, y ascendiendo posteriormente hacia niveles más someros a medida que la erupción avanzaba”.
El citado trabajo, señala, fruto de una colaboración científica entre investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Skolkovo (Skoltech) de Moscú, el Instituto Trofimuk de Geología y Geofísica del Petróleo y el Gas de la Rama Siberiana de la Academia Rusa de Ciencias, el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) y la Universidad de Granada ha aplicado la técnica de tomografía sísmica repetida que “aporta nuevos conocimientos sobre la evolución del sistema magmático durante la erupción del Tajogaite”. El trabajo ha sido publicado en la prestigiosa revista científica internacional Journal of Geophysical Research: Solid Earth, editada por la Sociedad Americana de Geofísica (AGU). Es la primera publicación científica de 2026 del Involcan.
La erupción del Tajogaite de 2021, recuerda, fue “uno de los eventos volcánicos más significativos de la historia reciente de las Islas Canarias”. Para estudiar “cómo evoluciona el sistema magmático en el subsuelo antes y durante una erupción volcánica, este estudio ha utilizado una técnica denominada tomografía sísmica repetida. Este método analiza las ondas sísmicas generadas por terremotos registrados en distintos momentos, garantizando que los datos tengan una cobertura similar para minimizar posibles sesgos”.
Añade que “al considerar datos previos y los registrados durante la erupción, pudimos observar los cambios en la estructura interna del volcán a lo largo del tiempo”.
Asimismo, agrega, “se identificaron dos características clave que permanecieron invariables durante la erupción: una zona profunda de almacenamiento magmático situada a unos 8 km bajo la superficie y una región más somera, rica en fluidos, que se extiende hasta aproximadamente 3 km de profundidad”. Este estudio “pone de manifiesto cómo la tomografía sísmica repetida puede aportar nuevos conocimientos sobre la evolución de los sistemas magmáticos durante las erupciones volcánicas”.
Los autores del estudio, titulado ‘Imágenes de la intrusión de magma bajo La Palma durante una fuerte erupción efusiva en 2021, inferidas a partir de tomografías sísmicas repetidas’, son Koulakov I., D’Auria L. y Ibáñez J. M. (2026).
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