2026 en el calendario Juliano
El influyente político y militar Julio César, estableció el calendario Juliano para Occidente, fijando el 1 de Enero como inicio de año, y luego fue mejorado por el Papa Gregorio XIII, para adaptarlo y alinearlo con el calendario solar, y así también se establecieron los aproximados 365 días del año.
Y por ello, hoy damos comienzo a un nuevo Año. Volviendo a la idea y base del calendario Juliano, pensaban siempre en un punto y aparte, y sobre todo pidiendo progreso. Era una nueva etapa, donde podríamos pensar que un paso adelante era mejor. Lo conecto, con aquella broma de un político que dijo: “Hace unos años estábamos al borde del abismo, y dimos un gran paso al frente”.
Por eso, no todos los lugares y culturas del mundo creen que el avance personal y social está en dar un paso al frente. A veces hay que parar, pensar, y medir cuál es el siguiente paso y su dirección. De hecho, para la tribu de los mongoles la palabra que se utiliza para decir delante, también se utiliza para decir pasado “emne”.
Esta fecha nos invita a borrón y cuenta nueva. No obstante, sin el esfuerzo de nuestros antepasados, no podemos hacer cuenta nueva. Sin el ganadero y agricultor, no somos soberanos. Y parece que el progreso, como tal, olvida el regreso para lo que somos.
Por tanto, este año Nuevo, ante la polarización del -progreso- y el -regreso-, propongo el -ingreso-. El -ingreso- en nosotros mismos. Porque en lo más profundo de nosotros está la Verdad. Está la reflexión. Está la empatía. Está todo lo que nos duele. Están nuestros recuerdos. Están nuestros momentos. Están los nuestros y lo que nos necesitan. Está nuestra Alma. Está nuestra espiritualidad. Están nuestros buenos deseos. Y está todo lo que tenemos que regalar.
Defendiendo mi tesis del ingreso, podríamos desear un Buen Año, a todos los lugares y confines de este Planeta llamado Tierra, aunque sólo sea porque en lo más profundo de nuestro ser, hay empatía.
Feliz 2026
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