Los cuerpos hallados en una fosa en la localidad cántabra de Mirones son de tres soldados republicanos fusilados en 1937

EFE

17 de abril de 2026 10:52 h

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Los cuerpos localizados en una fosa común en Mirones (Miera) son los de Cecilio Romaña, Alejandro Miquelarena y Luis Portillo, tres soldados republicanos que fueron fusilados y arrojados al río de esa localidad y enterrados por vecinos de la zona.

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha dado a conocer, en sus redes sociales, que los equipos forenses de su departamento han cotejado los restos y confirmado que son los tres soldados cántabros, cuyos cuerpos fueron hallados el pasado mes de noviembre en la zona donde uno de los vecinos que los enterró dijo a la familia que habían dado sepultura a los soldados.

Investigadores de la sociedad Aranzadi encontraron los restos el 28 de noviembre con motivo del proyecto impulsado por la Asociación Héroes de la República y la Libertad.

Ángel Víctor Torres ha comunicado, por teléfono, a las familias de los soldados que los cuerpos hallados en Miera son los de sus parientes. “Ha sido un gesto y un acto absolutamente emocionante”, ha afirmado el ministro.

El responsable de Memoria Democrática del Gobierno central ha asegurado a los familiares que su equipo se pondrá en contacto con ellos para hacerles entrega de los cuerpos de esos tres soldados, fusilados en 1937 cuando intentaban volver del frente a su localidad natal: Castro Urdiales.

Para su regreso a casa, los tres soldados decidieron ir a pie por la montaña y, en la zona de Miera, fueron localizados por un grupo de falangistas que les fusilaron y les tiraron al río.

Un grupo de vecinos de Miera recogieron los cuerpos y los enterraron junto al cementerio, donde han sido localizados sus restos, gracias a que uno de esos ciudadanos, ya fallecido, se lo comunicó a uno de los familiares de los soldados.

En sus llamadas a los familias de los tres soldados, estos parientes han agradecido al ministro la localización de los cuerpos y la confirmación de que son sus familiares.

“Después de 80 años vuelven a casa”, ha agradecido uno de los familiares de Alejandro Miquelarena, mientras que el nieto de Cecilio Romaña ha asegurado, entre lágrimas, que le ha dado “un calambrillo” al oír a Torres confirmar que en la fosa de Miera estaba el cuerpo de su abuelo.