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De 'gourmet', McDonald´s y Mercadona: el modelo privatizador del PP desfigura los mercados de Santander

El mercado de La Esperanza, popularmente conocido como 'La Plaza' está abierto desde 1904, es monumento histórico y su última rehabilitación se produjo en 2010. Con algunos locales de productos cántabros, La Plaza es el último mercado de abastos que queda en Santander y el único con puestos de venta ambulante en el exterior, aunque apenas quedan vendedores de verduras y fruta.

De los cuatro mercados que sobreviven en la capital cántabra -La Esperanza, Puertochico, Este y México- , tres han mutado a un modelo de gestión privada parcial o totalmente, en el que los puestos de productos frescos han quedado relegados a la mínima expresión o, directamente, han desaparecido.

El de La Esperanza es el último ejemplo de mercado apegado al modelo tradicional de los siete mercados públicos que ha tenido Santander entre mediados del siglo XIX y finales del XX. Desde los noventa del XXI, la apertura de superficies comerciales y supermercados ha cambiado la dinámica de compra y los mercados de abastos son deficitarios en la mayoría de ciudades. No obstante, el Ayuntamiento de Santander -donde el PP celebra en 2027 cincuenta años en el poder- ha transitado en cuestión de dos décadas a un modelo de mercados externalizado en dos de los cuatro mercados que quedan.

El caso más reciente es el del mercado de Puertochico: esta semana el Ayuntamiento ha autorizado la licencia de actividad del restaurante de comida rápida McDonald´s para ocupar la mayor parte del mercado. Este sucede en un mercado -originalmente en la acera de enfrente y hoy en los bajos de un centro cultural y biblioteca-, gestionado desde hace una década por una empresa vasca llamada Baika, que además de asumir la reforma, tiene la concesión a 40 años de la infraestructura, en la que quedan nueve puestos.

Desde que, en 2025, fuese noticia la futura instalación de McDonald´s, el proyecto ha recibido gran oposición vecinal. Durante meses, el bloque de viviendas de la calle de atrás del mercado ha tenido una lona colgada con la frase: Gema, de mercado de barrio a pre after, no da igual', en referencia al nombre de la alcaldesa (Gema Igual) y el horario de McDonald´s (en teoría hasta las 2 de la mañana). El proyecto original de Baika en 2016, respetando los puestos, incluía nueve 'gastrobares' con productos de proximidad y una vinoteca. La reforma debía de durar 22 meses, pero nueve años después no ha concluido y el canon alcanza hoy los 6.400 euros. La próxima apertura del McDonald´s no parece tener mucho que ver con el modelo de mercado de proximidad, además de superar con creces el tamaño máximo de 84 metros cuadrados que marca la ordenanza municipal para los puestos de ese mercado.

Negocio “antieconómico”

En origen, el modelo de Puertochico iba a ser similar al del primer mercado cuyo uso tradicional modificó el PP: el Mercado del Este. El cambio paulatino del modelo de mercado en Santander arrancó a inicios de los dos miles. En 2002, el Ayuntamiento reabrió el Mercado del Este, en el Ensanche, como el primero enfocado en una mezcla de puestos tradicionales y nuevos negocios de productos típicos.

Con el tiempo, el Ayuntamiento trasladó a un local cercano a los puestos de productos frescos y empezó a autorizar cambios de actividad en las concesiones, como en el caso de una peluquería que solicitó en 2023 ser un negocio de hostelería por ser “antieconómica”, según consta en los acuerdos de Junta de Gobierno local. Este tipo de autorizaciones marcaron tendencia y el mercado del Este pasó a ser un “espacio gastronomico” con trece puestos, dominado por restaurantes, bares y tiendas de productos delicatessen.

En 2023 tambien, el mercado de México -abierto desde los ochenta- pasó como el de Puertochico a manos privadas: La empresa López Real 09 recibió la concesión durante cuarenta años, con un canon de 5.000 euros, además de encargarse de la reforma del edificio. Desde el inicio, a diferencia de Puertochico, propuso una gran superficie en la mayor parte de la superficie, que pronto se supo que sería Mercadona. Los dueños de los doce puestos que en teoría resistirán en el mercado de México, han trasladado a varios partidos de la oposición su deseo de que los vecinos que compren en Mercadona -que el Ayuntamiento estima en 3.000 diarios- se acerquen a los puestos.

El modelo del concejal de Mercados

Después de la apertura de una heladería y un bar de productos ibéricos en el mercado del Este en 2025, el concejal de Mercados, Álvaro Lavín, hizo su particular descripción del modelo de mercados del PP en la capital cántabra. Pero lo hizo en una nota de prensa: “La Esperanza es el mercado puro y tradicional; México, un mercado que incorpora el añadido de un supermercado; Puertochico, un mercado con gastronomía; y el Mercado del Este, un mercado gastronómico”. A preguntas de elDiario.es sobre ese modelo Lavín, ha declinado, de momento, describir su modelo y analizar la inversión municipal en mercados.

Desde que empezó la legislatura, no ha habido ninguna comisión de comercio entre los grupos de la oposición y el ayuntamiento. Ese sería el espacio donde, además de los plenos municipales, hablar del modelo de mercados. Por eso, la oposición ha aprovechado esta semana una reunión (consejo) con el concejal de Mercados, en la que nunca se habla de mercados, para hablar del McDonald´s en Puertochico. Ha coincidido esta semana, el mismo día que se hacía pública la licencia de actividad.

Según dos asistentes a la reunión, los grupos de la oposición recordaron al concejal su rechazo al cambio en el mercado de Puertochico respecto del plan original. “Es verdad que los mercados se transforman, pero no de esta manera”, dijo una de las personas asistentes. Todos cuestionaron la falta de transparencia en los expedientes y modificaciones posteriores del plan. “Al final los mercados tradicionales al uso están en decadencia, lógicamente cada vez hay menos puestos, la gente abandona más los puestos”, confirman que les dijo Álvaro Lavín.

Consultados por elDiario.es, en Izquierda Unida consideran que el modelo de mercados “responde a la lógica general del PP en Santander: la privatización”, sintetiza su portavoz municipal, Keruin Martínez. También el PRC rechaza el modelo de gestión de mercados y advierte que “Puertochico y México van a ser la puntilla del comercio local”. Para el grupo socialista, el modelo del PP es “una transición a la privatización, un minicentro comercial en todos los casos”, critica su portavoz Daniel Fernández.

A finales de enero, el Partido Socialista hizo una batería de preguntas sobre los puestos de verduras ambulantes del mercado de La Esperanza. Quería saber si el Ayuntamiento “ya ha tomado la decisión de dejar desaparecer” el mercadillo exterior de verduras. El concejal le respondió que la mayoría de dueños de puestos ambulantes de verduras se habían jubilado y que “nunca” se habían denegado autorizaciones de este tipo en el último mercado de abastos que queda en Santander.