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CUENCA

Marta Fernández, la estudiante que apuesta por “defender los ideales” de la juventud a través del arte y la filosofía

“Los jóvenes tenemos que defender nuestros propios ideales”, son las palabras de Marta Fernández Manjavacas, alumna de 1º de Bachillerato de un instituto conquense. Marta acaba de ganar un concurso para dar imagen al cartel de la XIII Olimpiada Nacional de Filosofía que se celebrará en Ciudad Real los días 17 y 18 de abril, cuyo lema es 'La locura. Don Quijote en el mundo actual'.

Su dibujo, que tiene por título 'La tensión entre el Ser y el Deber Ser' retrata al personaje de ficción Don Quijote, aunque con algunos rasgos que bien podrían recordar a una persona entre las generaciones millennial y Z.

La artista, natural de Mota del Cuervo (Cuenca), confiesa que tuvo varias ideas y que de ellas no le “convencieron al principio”. Sin embargo, tras escoger al propio personaje de Don Quijote le añadió rasgos actuales con elementos como “la chupa de cuero, la cresta en el peinado o el pendiente”, pero manteniendo elementos representativos del propio personaje “como la camisa con volantes o la perilla”. Marta nos cuenta que para dibujar su Don Quijote tomó la expresión de su padre, que “tiene una mirada un poco desafiante, pero quería reflejar a un señor que tuviese muchas experiencias”.

La artista explica que elaboró el dibujo a mano y únicamente con un bolígrafo y un rotulador rojo. La representación de este Don Quijote viene acompañada de una cinta roja con palabras como “caos, utopía, a contracorriente o ideales”, que para Marta reflejan “lo que la sociedad intenta imponer a la gente joven”, y que también funciona para romper con los estereotipos, porque “los jóvenes tenemos que defender nuestros ideales”.

En el dibujo de Marta, el corazón ocupa también un lugar central y de gran importancia. La artista asegura que “las líneas negras representan las marañas de pensamientos que puede tener cada uno en su cabeza, las líneas rojas son las presiones sociales, pero el corazón es el motor, que a través de la pasión y la emoción, sostiene nuestra identidad”.

“Tenemos que respetar los intereses de los jóvenes”

Jorge Sánchez, profesor de filosofía en el IES Julián Zarco de Mota del Cuervo, y que fue la persona que animó a Marta a presentarse, relaciona este sentimiento de “romper las imposiciones” con la corriente de pensamiento del filósofo Ortega y Gasset, que explica que “los jóvenes es como si fueran de otro mundo, no comprenden el entorno que les hemos construido los adultos y tienen que construir el suyo”.

Con respecto a los ideales, considera que “seguimos un poco con esa tensión ente lo que es y lo que debe ser. Los ideales son los que las generaciones anteriores hemos luchado por ellos, también las necesidades, que damos en herencia a la gente joven. A veces nos frustra que ellos los abandonen porque les gusta otra cosa, pero hay que escuchar y respetar sus intereses”.

Al hilo de esto último, señala que la Olimpiada de Filosofía reúne a los adolescentes, donde “vemos esas tensiones que ellos encuentran entre lo que la sociedad les pide, pero también aquellos que se quedan en los márgenes y que no son del todo comprendidos, pero quieren hacerse oír”. Apunta que el lema que escogió Marta le gustó mucho porque “se ve la reclamación de la gente joven, donde hay que buscar lo marginal y lo extraordinario además de lo estándar”.

Jorge Sánchez nos explica que como docente él ve que las “búsquedas y pretensiones de los adolescentes” están cambiando: “Hay preocupaciones parecidas en ellos, como el ser querido, gustar en un grupo, compartir experiencias con amigos o pareja o buscar un futuro. Sin embargo, en la actualidad el móvil, las redes sociales o la inteligencia artificial es una preocupación”. Sánchez expone que a través de la filosofía en las aulas se fomenta “el diálogo, el debate, aunque también se siga el contenido que hay que dar por ser una asignatura”, pero que también intentan “recoger esas peticiones y preocupaciones de la generación” de alumnos y alumnas.

“La educación parece preparar a los jóvenes solo para ser trabajadores”

El docente conquense explica que la Filosofía forma parte del ser humano: “Es una materia, pero también un aspecto del saber que todo el mundo, queramos o no lo hacemos. Nos hacemos preguntas filosóficas continuamente, desde la muerte de un ser querido hasta el deseo del futuro o de amar”.

Sánchez apunta que en la sociedad “a veces no gusta que los chavales sean críticos y tengan pensamiento propio, y parece que la educación es para prepararles para ser trabajadores y ya está, pero no, la filosofía y las materias humanísticas permiten que ellos amplíen su conocimiento y que sean adultos capaces no solo de tener un trabajo, sino de plantearse ciertos problemas en su día a día”.

Considera que en la actualidad hemos vuelto “un poco al pasado en el sentido de que a veces nos hacen pensar de manera manipulada que debe de haber un pensamiento único, y la filosofía apuesta justo por lo contrario, como decía Hannah Arendt que exista un punto con diferentes formas de pensar y que dialoguen” y que esa “es la gracia no solo de la democracia, sino del pensamiento humano”.

El docente matiza que la Olimpiada de Filosofía de Castilla-La Mancha, que tendrá lugar en Toledo el 26 y 27 de febrero, tiene seis modalidades: la disertación filosófica, el dilema moral, la fotografía, el vídeo, el diseño gráfico, y por último el ensayo que “se realiza en otro idioma que no sea el materno, bien inglés, alemán o italiano”. De ahí se eligen tres trabajos de cada modalidad y el primero de cada uno de ellos compite en la olimpiada nacional, donde después tratarán de defenderlos. En la edición de 2026 participarán 37 institutos de la región.

Jorge Sánchez expone que se trata de una “tradición interesante, que reúne casi a las mejores cabezas de Castilla-La Mancha entre los 14 y los 18 años de edad” y que es “muy bonito ver cómo se relacionan entre ellos y cómo hay un poco de esperanza en las nuevas generaciones, con una manera de pensar más abierta, más lúcida y crítica”.

Marta Fernández, por su parte, nos cuenta que le encantaría enfocarse en el arte cuando acabe Bachillerato: “Me gustaría llegar a ser docente y enseñar las técnicas, los trazos. Me gusta mucho la idea de que pueda enseñar a jóvenes, a chicos y chicas, a poder dibujar y pintar lo que sientan”.