Justicia democrática frente al olvido: por la memoria de nuestros nietos y nietas en el exilio
La historia de España arrastra deudas que no podemos permitirnos heredar y callarnos. Lo que estamos viviendo estos días en torno al debate sobre la nacionalidad de los descendientes de los represaliados por el franquismo no es solo una forma de enredarse en lo burocrático; es, sencilla y llanamente, un ejercicio de insensibilidad histórica que produce una profunda vergüenza ajena.
No podemos olvidar de dónde venimos. La dictadura franquista no sólo persiguió, encarceló y asesinó dentro de nuestras fronteras. También obligó a miles de compatriotas a meter su vida en una maleta y cruzar el océano. Los condenó al destierro, les arrebató su patria y los convirtió en apátridas a ojos de la tierra que los vio nacer. Fue un castigo cruel y sistemático. Por eso, intentar poner trabas hoy, poner palos en las ruedas a la reparación de sus nietos y nietas, es querer perpetuar esa misma condena ochenta años después. Es volver a decirles a sus familias que no pertenecen aquí.
Desde Castilla-La Mancha sabemos muy bien lo que duele el desarraigo. Nuestra tierra vio partir a miles de vecinos y vecinas de nuestros pueblos y ciudades. Familias manchegas, alcarreñas, conquenses, toledanas y albaceteñas enteras que tuvieron que abandonar su tierra, sus casas y sus proyectos de vida para salvar el pellejo o para huir de la miseria y el miedo impuesto. Hombres y mujeres que mantuvieron vivo el orgullo de ser castellanomanchegos a miles de kilómetros de distancia, transmitiendo a sus hijos y nietos el amor por una tierra que les había sido negada.
Por eso, desde Movimiento Sumar CLM levantamos la voz de manera clara y rotunda. No se trata de un simple trámite administrativo; es una cuestión de mínimos democráticos. Exigimos Memoria, Justicia y Dignidad para todos y cada uno de ellos. La Ley de Memoria Democrática fue un avance histórico para empezar a saldar esta deuda, y blindar el derecho a la nacionalidad de los nietos del exilio es un acto de justicia poética y legal. Quienes intentan recortar, obstaculizar o revertir estos derechos demuestran un desprecio absoluto por los derechos humanos y por la propia historia de nuestro país.
Un país que no cuida su memoria es un país sin futuro. Castilla-La Mancha no olvida a sus hijos ni a sus hijas, estén donde estén. Seguiremos batallando para que las instituciones españolas estén a la altura de la generosidad de quienes lo perdieron todo por defender la libertad. Desde Movimiento Sumar CLM , lo vamos a seguir haciendo por ellos, por ellas, y por las generaciones que hoy nos reclaman el derecho a regresar a casa.
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