PP y Vox quieren abrir un hotel de cinco estrellas en el centro de Guadalajara

El equipo de Gobierno de PP y Vox en Guadalajara quiere abrir un hotel de cinco entrellas en pleno centro de la ciudad, aprovechando un antiguo palacete.

Lo acaba de aprobar la Junta de Gobierno Local este martes, mediante al concesión de la licencia de obra para el hotel que estará en la plaza de San Esteban, número 1.

La licencia ha sido otorgada a la empresa Clalota S.L., que tiene como administradores mancomunados a Laura Baldominos Carrasco, empresaria vinculada al sector de la hostelería en Guadalajara y a Hermanos Cercadillo S.A., Juan José y Montserrat son conocidos por estar al frente de la inmobiliaria Hercesa.

El hotel se construirá en un antiguo palacete del siglo XVI, aunque su aspecto exterior, incluida la portada data de 1720, cuando el conde de Medina lo sometió a una profunda reforma. Ahora con el informe favorable de los técnicos municipales, según explica el ayuntamiento, se levantará un hotel con 25 habitaciones y un restaurante en el inmueble de tres plantas, además de una planta sótano.

Cuenta con 2.556,19 m² de superficie y ha sido alquilado a varias administraciones desde 1951 hasta 2009. Ha sido durante años la sede de la Delegación de la Junta de Castilla-La Mancha. En la actualidad el edificio no estaba ocupado.

Fue el propio Gobierno de Castilla-La Mancha el que allá por el año 2019 emitió un informe favorable para recalificar la parcela, propiedad de los herederos del conde de Romanones, la familia Figueroa entre la que se encuentra Natalia Figueroa, esposa del cantante Rafael.

“Un edificio protegido del siglo XVI que forma parte del patrimonio histórico, arquitectónico y cultural de la ciudad que podrá ser utilizado para fines residenciales o terciarios y empresariales”, aseguró entonces el consejero de Fomento, Nacho Hernando, al término de la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo, según recogió entonces el periódico Guadalajara Diario.

Entonces había finalizado el alquiler del inmueble a las instituciones públicas. Era su único uso posible en virtud de Plan General de Ordenación Urbana de 1999, pero eso se cambió dos décadas después, bajo la etapa de gobierno del socialista Alberto Rojo. El Ayuntamiento recibiría una compensación de 140.000 euros de los propietarios para destinar el edificio a usos como viviendas u similares y el actual gobierno de PP y Vox acaban de dar el visto bueno a un hotel.

Una de las pocas casas solariegas que han sobrevivido

Esta es una de las pocas casas solariegas que sobrevivieron al desarrollo urbano del siglo XX en Guadalajara, a diferencia de otros palacios que fueron demolidos para construir bloques de viviendas o juzgados. Originalmente fue el palacio de don Miguel Ruiz, hasta ser adquirido por el conde de Medina en el siglo XVIII.

Fue entonces cuando fue reformado, coincidiendo con el esplendor económico de la Real Fábrica de Paños. El palacio fue adaptado a los ideales estéticos del Barroco dentro de una reforma que se limitó principalmente a la sustitución de la embocadura de su puerta principal, según refleja el documento de la Ruta por los Palacios y Casonas de Guadalajara publicado por el ayuntamiento en el año 2010.