Aike pide evitar “infraviviendas” en la idea de Ana Guarinos de convertir locales comerciales en estudios de 30 m2
AIKE ha presentado una batería de enmiendas al proyecto de Ordenanza Reguladora de la Transformación de Locales Comerciales para Uso de Vivienda. Mediante ellas, propone reforzar la seguridad jurídica del texto, mejorar las condiciones de habitabilidad y evitar la generación de infraviviendas, además de proteger el patrimonio urbano y el comercio local de la ciudad.
Este grupo municipal plantea una ordenanza “más garantista y mejor definida” para la transformación de locales en vivienda en Guadalajara. Considera necesario “matizar y mejorar” una ordenanza que afecta directamente al modelo urbano de Guadalajara y a las condiciones de acceso a la vivienda.
“Esta ordenanza no resuelve el problema de la vivienda en Guadalajara, pero puede servir para abrir alternativas y disminuir el número de locales vacíos”, señala Jorge Riendas, portavoz del Grupo Municipal.
Desde AIKE defienden que debe hacerse “con garantías, criterios claros y estándares mínimos de calidad residencial”.
Por ello, las enmiendas presentadas buscan clarificar el alcance de la ordenanza y evitar posibles recursos o conflictos jurídicos derivados de una posible invasión de competencias urbanísticas reservadas al planeamiento general.
Entre las principales propuestas planteadas por AIKE se encuentra la diferenciación expresa entre lo que puede regular una ordenanza municipal, las condiciones técnicas y administrativas de transformación de locales en viviendas, y aquello que corresponde al Plan de Ordenación Municipal (POM), como la delimitación de zonas de protección comercial o la restricción de usos en determinados ámbitos de la ciudad.
Precisamente, AIKE pone el foco en la necesidad de proteger los diferentes ejes comerciales de Guadalajara y preservar locales también en los barrios, más allá del centro.
La formación considera que “la transformación indiscriminada de locales en viviendas puede poner en riesgo la actividad económica y la vida comercial de muchas zonas de la ciudad”.
Por ello, propone que cualquier limitación o protección específica se realice no únicamente pensando en el casco histórico, sino también en otros barrios y zonas comerciales consolidadas de Guadalajara.
“Otra cuestión importante es que se incorporen medidas para proteger ámbitos patrimoniales y zonas sensibles desde el punto de vista acústico, no hagamos viviendas donde ya sabemos que hay problemas de ruidos”, defienden.
“Nadie merece vivir en 30 m2”
De igual modo, reclaman establecer estándares mínimos de calidad para evitar infraviviendas. AIKE plantea que las viviendas tipo estudio tengan una superficie mínima de 40m2 y unas condiciones adecuadas de habitabilidad, iluminación y ventilación.
“Los 40m2 son una propuesta de mínimos que siempre puede mejorarse y ampliarse durante la tramitación, pero nadie merece vivir en 30m2”, explican.
“Si se va a permitir transformar locales en viviendas hay que evitar abusos, garantizando unas condiciones dignas y preservando tanto la identidad urbana como la actividad económica y comercial de nuestros barrios. Esperamos que el equipo de Gobierno escuche a la ciudadanía, a la oposición y tome decisiones consensuadas” concluye la concejala Susana Martínez.