El llamado 'Texas de Burgos' ya es Bien de Interés Cultural

Sargentes de la Lora (Burgos) pide que se mantengan los pozos de Ayoluengo

elDiariocyl


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La Junta de Castilla y León publica este martes en el Bocyl la declaración de Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Etnológico el campo petrolífero de Ayoluengo, en Burgos. Situado en las localidades de Sargentes de la Lora, Valdeajos y Ayoluengo del municipio de Sargentes de la Lora, constituye una relevante muestra de patrimonio cultural asociado a su explotación, que ha dado lugar a una transformación radical del territorio, conformando un paisaje antropizado, representativo de un pasado y de unas formas de vida, digno de ser conservado y transmitido a generaciones futuras, considera el Gobierno autonómico.

La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo de Castilla y León, por Resolución de 4 de octubre de 2021, acordó incoar procedimiento de declaración del campo petrolífero de Ayoluengo, en Sargentes de la Lora (Burgos), como Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Etnológico. La Real Academia Burgense de Historia y Bellas Artes, con fecha 10 de enero de 2022, emitió informe favorable a la declaración. Así, se solicitó un informe a la Universidad de Burgos, con fecha 23 de noviembre de 2021 y transcurridos tres meses sin que dicho informe haya sido emitido, se entiende favorable a la declaración.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. presentó escrito de alegaciones en el que manifestó su conformidad con la declaración. De conformidad con lo preceptuado en el artículo 12.1 de la Ley 12/2002, de 11 de julio, de Patrimonio Cultural de Castilla y León, y en el artículo 46.3 del Reglamento para la Protección del Patrimonio Cultural de Castilla y León, aprobado por Decreto 37/2007, de 19 de abril, el titular de la Consejería de Cultura y Turismo ha propuesto declarar el campo petrolífero de Ayoluengo, en Sargentes de la Lora (Burgos), Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Etnológico y, a tal efecto, se ha hecho constar que se han cumplimentado los trámites preceptivos en la incoación e instrucción del expediente, acompañando un extracto de éste en el que constan los datos necesarios para la declaración y los documentos gráficos correspondientes.

Paisajes modelados por la actividad industrial

La consideración de los paisajes modelados por la actividad industrial como partes integrantes del patrimonio cultural es un hecho relativamente reciente en comparación con la protección otorgada a otras tipologías de bienes desde hace mucho más tiempo. Desde la década de los 70 del siglo XX, cuando se crea el Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial (TICCIH) hasta la actualidad, se ha ido avanzando en el reconocimiento y protección de estos parajes, de forma simultánea a la elaboración de documentos técnicos como la Recomendación del Consejo de Europa relativa a la protección y la conservación del patrimonio técnico, industrial y de ingeniería civil en Europa (1990), la Carta de Nizhny Tagil sobre el Patrimonio Industrial (2003) o, a nivel nacional, la Carta de El Bierzo para la conservación del patrimonio minero (2008) o el Plan Nacional de Patrimonio Industrial (2011). El patrimonio industrial posee una gran capacidad de trasformación de territorios que conforma verdaderos paisajes culturales, en los que se plasman valores no solo técnicos, sino también valores históricos y etnológicos de primera magnitud que deben conservarse. El caso del campo de petróleo de Ayoluengo es paradigmático de esos valores. La historia de la producción de petróleo en el campo de Ayoluengo, la única explotación petrolífera en tierra que ha existido en nuestro país, se inicia el 6 de junio de 1964, cuando surge por primera vez petróleo del Pozo Ayoluengo-1, aunque no será hasta 1967 cuando se otorgue la concesión de explotación de hidrocarburos líquidos y gaseosos denominada «Lora», por Decreto 3311/1966, de 29 de diciembre. El periodo de vigencia de esta concesión se ha mantenido durante 50 años, sucesivamente en manos de diferentes empresas, habiéndose extinguido en 2017 para proceder a su cierre. Este cierre va acompañado de un Plan de Abandono de las instalaciones, aprobado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Migratorio, cuya segunda fase incorpora el resultado de la Evaluación de Impacto Ambiental en la que se dispone que «la ejecución de la segunda fase del Plan de abandono se realizará sin perjuicio de las acciones a desarrollar por las Administraciones competentes en lo relativo a la protección del patrimonio histórico industrial hallado en la concesión». Y es que el cierre de las instalaciones no debe suponer la desaparición de todo rastro de la actividad industrial que allí existió.

“Valor social como parte del registro de vidas de hombres y mujeres corrientes”

Los principios establecidos en la citada Carta de Nizhny Tagil, son plenamente aplicables al caso de Ayoluengo, en cuanto que «tiene un valor social como parte del registro de vidas de hombres y mujeres corrientes, y como tal, proporciona un importante sentimiento de identidad», «los ejemplos tempranos o pioneros tienen un valor especial» o «la rareza, en términos de supervivencia de procesos particulares, tipologías de sitios o paisajes, añade un valor particular y debe ser evaluada cuidadosamente». Bastarían estas consideraciones para explicar la necesidad de proteger este campo petrolífero por su importancia para el patrimonio cultural de Castilla y León y también de España.

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