Nueve, el partido con el que Silvia Clemente intenta volver a la política y que no aparece en las encuestas

Laura Cornejo

13 de marzo de 2026 06:02 h

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Con la campaña electoral para el 15M de Castilla y León en sus horas finales, los partidos tiran de encuestas y trackings internos para reforzar mensajes y prepararse de alguna forma para los resultados. Algunos sondeos avanzan posibles desapariciones de partidos en los escaños del Parlamento Autonómico, otros ni siquiera entran en las quinielas. Es el caso de Nueve, el partido con el que la incombustible Silvia Clemente (Pedraza, Segovia, 1967), intenta volver a la política y plantarle cara a su archienemigo, Alfonso Fernández Mañueco.

Clemente, que estuvo casi 20 años en las filas del PP y fue consejera y presidenta de las Cortes de Castilla y León, salió abruptamente del que fue su partido por los continuos desencuentros y la enemistad con Mañueco. Clemente estuvo de su lado cuando se fraguaban las primarias del partido para sustituir al entonces presidente, Juan Vicente Herrera. Así, en 2017 aceptó coordinar la campaña electoral de Mañueco para presidir el PP de Castilla y León. Su apoyo estaba ligado también al compromiso de hacerla secretaria del partido. Mañueco ganó pero buscó un perfil más gris y menos ambicioso que el de Clemente, y optó por Francisco Vázquez. Y a partir de ahí las cosas se torcieron para Clemente.

“Creí que Alfonso Fernández Mañueco podía dirigir al Partido Popular de Castilla y León y tener un buen proyecto, pero me equivoqué. En el proceso de renovación de Castilla y León, me pidió ayuda y se la di. Ahora sé que lo único que pretendía era que yo no me presentara a ese proceso de renovación”, reveló Clemente en febrero de 2019, cuando de manera inesperada convocó a la prensa en el Parlamento autonómico y anunció su dimisión y su baja en el PP.

Hasta ese momento, era la encargada de elaborar el programa electoral de las autonómicas del mes de mayo en las que Mañueco optaba a la presidencia por primera vez. Según Clemente, se la apartó de todas las reuniones y se enteraba de las mismas a través de los medios. “El PP de Castilla y León carece de ambición, no tiene contenido y no hay iniciativas para que la Comunidad tenga un futuro mejor”. “Me bajo de este proyecto, no quiero ni puedo seguir en él, soy una persona coherente, quiero cumplir los compromisos adquiridos y eso no es posible cuando a quien está al frente del proyecto no le importa cumplirlos”, dijo. Su renuncia se produjo un par de meses después de que elDiario.es revelase que el entonces marido de Clemente, un empresario de la patata, había invertido más de un millón de euros en la reforma sin licencia de una casona señorial de la provincia de Valladolid. Más adelante, la investigación de este diario sacó a la luz subvenciones a la empresa de su marido, algunas discutidas en los juzgados, expedientes desaparecidos y contratos inflados en las consejerías y en las Cortes a personas que habían trabajado las obras de la vivienda.

En los días previos a su dimisión, circuló también una foto suya reunida con varias personas en un bar. Nadie supo aclarar quiénes eran, hasta ese momento en que ella sale de las Cortes y la foto circula también entre los periodistas. Tal y como reveló elDiario.es, el mismo día en que dimitió, estaba reunida con cargos de Ciudadanos para ser su candidata. La aventura se malogró: cuando el partido de Albert Rivera anunció que era la candidata, hubo respuesta de la militancia y el exdiputado Francisco Igea decidió disputar esa candidatura en primarias. Ganó Clemente, pero apenas durante horas. La votación telemática fue un pucherazo, y no hubo más remedio que descartarla y proclamar a Igea. Y hasta este verano, Clemente, que volvió a ocupar su plaza de funcionaria en la Junta de Castilla y León, parecía alejada de la primera línea política para siempre. Pero fundó Nueve, un partido que fichó a otras ex del PP como Chabela de la Torre, en Salamanca o Carolina Blasco en Burgos, y a otros que fueron de Ciudadanos.

Con una campaña discreta, muy enfocada en las redes sociales y sin mailings (no han enviado ni programa ni papeletas a los buzones) porque el presupuesto es bajo, Nueve es una de las opciones de voto en Castilla y León, pero no se sabrá si tiene tirón hasta el próximo domingo. Para entrar en el Parlamento los partidos primero tienen que conseguir como mínimo el 3% de los votos.