Condenado a dos años de cárcel por estafar más de 250.000 euros con la venta falsa de guantes en la pandemia

EFE

15 de julio de 2025 13:40 h

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La Audiencia Provincial de Valladolid ha condenado a dos años de cárcel a un hombre, Juan Antonio R.H., con la circunstancia atenuante de reparación del daño, por estafar más de 250.000 euros con una venta falsa de guantes de nitrilo, que nunca entregó, durante la pandemia de la covid-19.

El magistrado presidente de la Sala ha adelantado “in voce” el fallo de la sentencia tras un acuerdo alcanzado entre las acusaciones pública, particular y la defensa, lo que ha hecho innecesaria la celebración del juicio previsto para este martes.

En concreto, el procesado ha sido condenado por un delito de estafa cualificada por la cuantía y, además de dos años de prisión, deberá abonar una multa de ocho meses a razón de cinco euros al día y el pago como responsabilidad civil de 254.200 euros a la empresa perjudicada, Histokit S.L.

Esa cantidad - parte ya consignada - será satisfecha en distintos plazos de pago convenidos, ha explicado el magistrado, quien tras consultar a las partes ha establecido la suspensión de la ejecución de la pena privativa de libertad durante cinco años.

La suspensión permanecerá vigente con las condiciones de que el encausado no vuelva a delinquir durante ese periodo, que esté a disposición del tribunal y comunique cualquier cambio de domicilio, realice cinco meses de trabajo en beneficio de la comunidad y satisfaga la responsabilidad civil en los plazos acordados.

El juez ha advertido al acusado de que, en el caso de incumplir esas condiciones, será revocada la suspensión de la pena de prisión e ingresará en la cárcel.

Los hechos, que ha reconocido el procesado, ocurrieron en julio de 2020 cuando Juan Antonio R.H. se ofrecía como intermediario de guantes de nitrilo, al dedicarse a la distribución en el ámbito de la hostelería, según la Fiscalía.

Por este motivo, el administrador de la empresa Histokit S.L. contactó con el encausado para que le suministrara material de protección en el ámbito médico sanitario, principalmente guantes del tipo de ofrecía el acusado.

La relación comercial se mantuvo por teléfono y mensajes y el procesado aportó datos de personas y empresas para ganarse la confianza de la víctima, además de mostrar fotos y ficha técnica del producto que entonces manejaba una empresa encargada de la provisión de los guantes.

El acusado fue pidiendo al afectado que le fuera pagando diversas cantidades de dinero, a la vez que le aseguró que podía conseguir 10.000 unidades de guantes para enviarlos en una semana, solicitando transferencia para la reserva.

Como el denunciado informó de unas posibles entregas semanales de 10.000 cajas, el denunciante fue enviando diversas cantidades, que en total sumaron 24 transferencias entre agosto de 2020 y febrero de 2021 por importe total de 254.200 euros.

“El acusado no tenía ni posibilidad ni intención de cumplir ni de conseguir ninguna mercancía para la parte denunciante y nunca llegó a remitir ningún guante ni material de protección sanitaria”. Ni siguiera llegó a contactar con la empresa que dijo que era la aprovisionadora, sostiene el ministerio público.

El procesado consiguió esas cantidades de dinero alegando que la entrega era inminente y que, si no se afianzaba con más dinero, se perdería la posibilidad de conseguir los guantes, además de perder las cantidades dadas como señal previamente.