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Trenes que van con retraso al no llegar el maquinista por otros retrasos: las quejas en la alta velocidad Girona-Barcelona

Pau Rodríguez

Barcelona —
4 de marzo de 2026 23:16 h

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“Salida supeditada a la llegada del AVE 34609”. Este es el mensaje que leyeron el pasado martes en los paneles informativos de la estación de Figueres-Vilafant los usuarios de la alta velocidad que les conecta con Girona y Barcelona. El día anterior, el lunes, había ocurrido lo mismo. El convoy de las 7:53 horas no podía salir desde su origen porque el maquinista que debía conducirlo no había llegado… por el retraso de otro tren de alta velocidad. 

Los usuarios del servicio AVANT de la línea Figueres-Girona-Barcelona alertan de que este último mes, sobre todo a raíz de la crisis ferroviaria desatada con los accidentes de Adamuz y Gelida, han aumentado los retrasos en trenes de primera hora debido a que el maquinista no está disponible a la hora de salida. Algunas veces, porque no ha llegado al puesto con el tren que debe desplazarle hasta Figueres-Vilafant. Otras, porque condujo un convoy la noche anterior que acumuló retrasos y no tuvo suficiente tiempo de descanso entre turnos. 

“A menudo nos informan en la estación de que el conductor no está porque no ha descansado suficientes horas, esto ha pasado bastante este mes de febrero”, declara Pere, usuario diario de la línea Figueres-Barcelona para ir a trabajar desde hace diez años. “Otras veces dicen que el conductor está en Barcelona y que sube con el primer tren a Figueres, pero cuando este va tarde, estás perdido”, resume.

Esto último ha ocurrido varias veces a lo largo del mes de febrero, dos de ellas esta última semana con el que hace el trayecto de las 7:53 horas entre Figueres y la capital catalana. Su maquinista sale de Barcelona con un AVE que llega a ese punto a las 7:38 horas. “A veces lo vemos llegar, bajar del tren y subirse al nuestro”, describe Pere. “Entre que cruza el andén, pone en marcha el tren y hace las comprobaciones de seguridad necesarias, ya va justo, y si encima le sumas que a veces llega con retraso…”, se queja. 

El día que se acumuló más tiempo de demora por este motivo fue el lunes. 108 minutos de retraso en el trayecto Girona-Barcelona, según el recuento de los usuarios, muchos de los cuales se vieron obligados a recurrir a trenes de la línea de Rodalies para cubrir ese mismo desplazamiento. El caos en la estación de Girona indignó al alcalde, Lluc Salellas, que lo tachó de “desbarajuste” y criticó a Renfe por su gestión, más aún en una jornada en la que en Barcelona arrancaba el Mobile World Congress. 

Desde Renfe se justifican asegurando que son incidencias vinculadas a los accidentes de Gelida y Adamuz las que continúan provocando alteraciones en el servicio. En Rodalies, por ejemplo, señalan las limitaciones de velocidad, que no dejan de aumentar y actualmente afectan ya a 225 tramos. En el caso de la alta velocidad, sobre todo con el aumento en unos 30 minutos aproximadamente del trayecto Madrid-Barcelona, que tiene efectos sobre los demás. 

Desde la operadora atribuyen los problemas sobre todo a las limitaciones de velocidad que afectan a la red ferroviaria. “Nos están perjudicando mucho y, si además se da cualquier incidencia, los retrasos se agravan”, reconocen fuentes de Renfe, que aseguran que trabajan para minimizar los efectos con maquinistas de reserva y reubicando pasajeros.

Cabe destacar que la ausencia de maquinistas no es para nada una anécdota en las incidencias que afectan a los trenes. Aunque no hay datos en alta velocidad, en Rodalies elDiario.es ya desveló que esta era la segunda causa más repetida de demoras. En 2022 fueron 3.089 los trenes que no salieron a la hora a la espera de conductor, el 18% de las incidencias, y que según los propios maquinistas se explica porque están atrapados en otros retrasos que les impiden llegar a su puesto cuando deberían. 

Para los usuarios del AVANT Figueres-Barcelona, se trata de un nuevo motivo de retrasos a los ya conocidos. “Yo en un año he sufrido afectaciones de las catenarias, de las vías, de inclemencias meteorológicas… pero rara vez había retrasos por la mañana en el punto de origen. Esto es nuevo”, lamenta Albert, otro pasajero habitual. 

El lunes por la mañana, el día de mayores retrasos, dio media vuelta al ver el caos en la estación y decidió volver a su casa a teletrabajar. “Yo tengo la suerte de poder organizarme y trabajar desde casa, pero no todo el mundo puede”, constata. 

Con todo, el principal problema en cuanto a incidencias para los viajeros de esta línea es por la tarde, cuando deben regresar a Girona y Figueres desde la estación de Barcelona-Sants, al terminar la jornada laboral. Son los trenes de esas franjas horarias las que acumulan mayor retraso, especialmente los que proceden de Madrid. 

En el recuento retrasos que elaboran diariamente los usuarios, febrero ha sido un mes de récord absoluto. 555 incidencias frente a las 442 de enero o a las 277 de diciembre pasado. De forma parecida, son 15.281 minutos de exceso acumulados, más que los 13.395 de enero y a mucha distancia de los 2.927 de diciembre. “Lo que provocan estas prácticas que nos afectan, y la inacción del Gobierno ante ellas, es desafección política”, concluye Albert.