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Ciudadanos suspende de militancia a su portavoz en la Diputación de Alicante

Alicante es una de las plazas donde más fuerte se había hecho ciudadanos consolidando pactos con el PP como la propia Diputación, la capital y grandes ciudades como Orihuela. Pero dentro de la dinámica de colapso que está sufriendo esta formación no se han librado de la autodestrucción. El último caso es el del portavoz en la corporación provincial, Javier Gutiérrez, que ha sido suspendido cautelarmente de militancia.

Gutiérrez, partidario de intensificar las sinergias con el PP, marcó su línea desvinculándose de la moción de censura de Orihuela, donde los concejales de su formación apoyaron al PSPV para apartar a los populares y hacerse con la vara de alcaldía para el resto de la legislatura; los ediles vieron como se les abrió un expediente disciplinario en abril que a día de hoy todavía no ha tenido consecuencias. En este punto se marcaron las diferencias internas del partido naranja que han tenido reacciones en cascada.

La primera de ellas se produjo a mediados de junio cuando, en el contexto de las Fiestas de San Juan de Alicante Gutiérrez organizó una comida en Alicante para el viernes18 de junio, fiesta a la que no estuvieron invitados todos los dirigentes de la formación, sino los más cercanos a su corriente. Esto 'coincidió' con la destitución del propio Gutiérrez de los cargos que ejercía en la coordinadora provincial, junto con sus más próximos en la dirección, César Martínez y Chechu Herrero.

Esta polémica comida también contaba con la participación de la portavoz de Ciudadanos en Alicante, Mari Carmen Sánchez, social del PP en el gobierno de la capital, quien criticó la medida de su formación afirmando que “quizá no sea el mejor momento de tomar la decisión de relevar a la cúpula provincial de Ciudadanos a unos días de las elecciones andaluzas y a las puertas de las fiestas oficiales de la capital de la provincia”.

En aquel momento se quiso incidir que los dirigentes no habían sido expulsados del partido, pero justo dos semanas después se encuentran en la antesala con la suspensión cautelar de militancia de Gutiérrez. El desencadenante más reciente cuando Ciudadanos en la Diputación pidió el cese de la secretaria de Organización de la Comunidad Valenciana del partido naranja, Teresa Ortiz, como integrante del consejo de Suma Gestión Tributaria y del adjunto a la secretaria de Organización, Rafael Congost, de su cargo en el Instituto Juan Gil-Albert; esto además fue acompañado con una campaña de recogida de firmas que pedía la destitución de Ortiz “por sus decisiones unilaterales sin contar con los cargos”.

Este nuevo paso en la desintegración de Ciudadanos en Alicante vuelve a poner sobre la dualidad de perfil del partido, entre quienes optan por reintroducirse en el PP y los que prefieren marcar perfil propio. De momento los cargos institucionales más relevantes apuestan por la segunda vía.

Alicante es una de las plazas donde más fuerte se había hecho ciudadanos consolidando pactos con el PP como la propia Diputación, la capital y grandes ciudades como Orihuela. Pero dentro de la dinámica de colapso que está sufriendo esta formación no se han librado de la autodestrucción. El último caso es el del portavoz en la corporación provincial, Javier Gutiérrez, que ha sido suspendido cautelarmente de militancia.

Gutiérrez, partidario de intensificar las sinergias con el PP, marcó su línea desvinculándose de la moción de censura de Orihuela, donde los concejales de su formación apoyaron al PSPV para apartar a los populares y hacerse con la vara de alcaldía para el resto de la legislatura; los ediles vieron como se les abrió un expediente disciplinario en abril que a día de hoy todavía no ha tenido consecuencias. En este punto se marcaron las diferencias internas del partido naranja que han tenido reacciones en cascada.

La primera de ellas se produjo a mediados de junio cuando, en el contexto de las Fiestas de San Juan de Alicante Gutiérrez organizó una comida en Alicante para el viernes18 de junio, fiesta a la que no estuvieron invitados todos los dirigentes de la formación, sino los más cercanos a su corriente. Esto 'coincidió' con la destitución del propio Gutiérrez de los cargos que ejercía en la coordinadora provincial, junto con sus más próximos en la dirección, César Martínez y Chechu Herrero.

Esta polémica comida también contaba con la participación de la portavoz de Ciudadanos en Alicante, Mari Carmen Sánchez, social del PP en el gobierno de la capital, quien criticó la medida de su formación afirmando que “quizá no sea el mejor momento de tomar la decisión de relevar a la cúpula provincial de Ciudadanos a unos días de las elecciones andaluzas y a las puertas de las fiestas oficiales de la capital de la provincia”.

En aquel momento se quiso incidir que los dirigentes no habían sido expulsados del partido, pero justo dos semanas después se encuentran en la antesala con la suspensión cautelar de militancia de Gutiérrez. El desencadenante más reciente cuando Ciudadanos en la Diputación pidió el cese de la secretaria de Organización de la Comunidad Valenciana del partido naranja, Teresa Ortiz, como integrante del consejo de Suma Gestión Tributaria y del adjunto a la secretaria de Organización, Rafael Congost, de su cargo en el Instituto Juan Gil-Albert; esto además fue acompañado con una campaña de recogida de firmas que pedía la destitución de Ortiz “por sus decisiones unilaterales sin contar con los cargos”.

Este nuevo paso en la desintegración de Ciudadanos en Alicante vuelve a poner sobre la dualidad de perfil del partido, entre quienes optan por reintroducirse en el PP y los que prefieren marcar perfil propio. De momento los cargos institucionales más relevantes apuestan por la segunda vía.

Alicante es una de las plazas donde más fuerte se había hecho ciudadanos consolidando pactos con el PP como la propia Diputación, la capital y grandes ciudades como Orihuela. Pero dentro de la dinámica de colapso que está sufriendo esta formación no se han librado de la autodestrucción. El último caso es el del portavoz en la corporación provincial, Javier Gutiérrez, que ha sido suspendido cautelarmente de militancia.

Gutiérrez, partidario de intensificar las sinergias con el PP, marcó su línea desvinculándose de la moción de censura de Orihuela, donde los concejales de su formación apoyaron al PSPV para apartar a los populares y hacerse con la vara de alcaldía para el resto de la legislatura; los ediles vieron como se les abrió un expediente disciplinario en abril que a día de hoy todavía no ha tenido consecuencias. En este punto se marcaron las diferencias internas del partido naranja que han tenido reacciones en cascada.