Educación rompe la excepcionalidad de València y da fiesta para las escuelas el 16 de marzo en Torrent, Xàtiva y Paterna
La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha dado un paso significativo en la organización del calendario escolar 2025/2026 al autorizar, de manera excepcional, que el próximo lunes 16 de marzo sea día no lectivo en los municipios de Torrent, Xàtiva y Paterna. Con esta resolución, la Generalitat extiende el permiso que hasta ahora parecía reservado casi exclusivamente en la capital, reconociendo la imposibilidad de mantener la actividad académica normal en estas localidades durante la semana grande de las Fallas.
La decisión de la Dirección General de Centros Docentes llega después de estudiar las solicitudes y la documentación detallada presentada por los tres ayuntamientos. Según la resolución oficial, la autorización se ha concedido al quedar acreditada una justificación documental clara de la excepcionalidad que motiva la petición. En este sentido, han sido claves los informes de la Policía Local y otros organismos competentes que advierten de problemas graves de movilidad y seguridad derivados de los cortes de calles, la instalación de carpas y el montaje de los monumentos falleros.
Esta medida responde a una demanda histórica de los colectivos falleros y de las comunidades educativas de estas poblaciones, que argumentaban que el 16 de marzo —lunes y víspera de las jornadas centrales de la fiesta— era un día de logísticamente inviable para las familias y los centros. La Conselleria ha subrayado que la resolución cuenta con el aval del Consejo Escolar Municipal de cada localidad y el informe favorable de la Inspección de Educación.
A pesar de que hasta ahora se han recibido 41 solicitudes de modificación del calendario escolar de varios municipios para ampliar los festivos de Fallas, la Generalitat ha querido recalcar que esta concesión tiene un carácter puntual. La administración insiste que esta medida no genera precedente ni efectos vinculantes para futuros cursos, garantizando así que cada cambio en el calendario escolar responda estrictamente a criterios de necesidad acreditada para no afectar negativamente el rendimiento académico del alumnado.