Gandia se rebela contra el veto del PP a los autores catalanes y baleares: dará libros de Rodoreda y Llull a los institutos
El Ayuntamiento de Gandia ha pasado a la ofensiva ante el que considera un “disparate intolerable” en el ámbito educativo. La Concejalía de Educación y Política Lingüística ha anunciado una campaña extraordinaria de donación de libros a los departamentos de valenciano de los institutos públicos de la ciudad como respuesta directa al nuevo currículum de Bachillerato impulsado por la Conselleria de Educación. Esta reforma educativa plantea un veto, primero directo y después suavizado hacia la ambigüedad, de los autores y autoras del dominio lingüístico que no hayan nacido en la Comunitat Valenciana.
Esta maniobra del Gobierno autonómico del Partido Popular ha levantado una oleada de críticas por parte de las principales instituciones académicas y científicas. La Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) ha advertido de la gravedad de excluir figuras capitales, mientras que las universidades valencianas han calificado la medida de “fragmentación artificial” y de atentado contra el rigor académico. Desde el ámbito universitario se recuerda que es imposible entender la evolución de la literatura propia sin referentes que, a pesar de no ser valencianos de nacimiento, forman parte de un sistema literario compartido.
Una biblioteca contra las fronteras administrativas
La iniciativa de Gandia tiene como objetivo garantizar que el alumnado de la ciudad continúo teniendo acceso a obras que la Conselleria pretende invisibilizar en las aulas. Entre los títulos que el consistorio hará llegar a los centros se encuentran clásicos y contemporáneos imprescindibles como la Crònica de Jaime I, el Llibre de Meravelles de Ramon Llull, La plaça del Diamant de Mercè Rodoreda, el Mecanoscrit del segon origen de Manuel de Pedrolo o Camí de sirga de Jesús Moncada.
Esther Sapena, concejala de Educación y Política Lingüística, ha sido contundente al señalar que “la literatura no entiende de fronteras administrativas” y que limitar el estudio de autores del conjunto del dominio lingüístico es, sencillamente, “empobrecer la educación”. Según Sapena, si la Generalitat pretende condicionar los referentes literarios, el ayuntamiento asegurará que los centros disponen de los recursos necesarios para ofrecer una formación “plural y académicamente solvente”.
El agravio comparativo con el castellano
Uno de los argumentos más penetrantes que ha lanzado el gobierno municipal de Gandia es el agravio comparativo que supone esta decisión respecto a la asignatura de Lengua Castellana y Literatura. Sapena ha remarcado que sería “impensable e inconcebible” que en castellano se excluyeron figuras como Miguel de Cervantes, Federico García Lorca o Gabriel García Márquez por el hecho de no haber nacido en territorio valenciano. “El que en castellano sería un ridículo espantoso, tampoco puede ser aceptable en valenciano”, ha sentenciado la regidora.
Esta acción de Gandia se enmarca en un contexto de resistencia local y educativa ante un cambio curricular que ignora el consenso de la comunidad científica. El consistorio gandiense ya ha anunciado que se sumará a todas las iniciativas reivindicativas de colectivos sociales y culturales para proteger el derecho del alumnado a una educación basada en criterios pedagógicos y no en líneas políticas o territoriales. Con esta donación, la ciudad ducal envía un mensaje de apoyo claro al profesorado de valenciano, a menudo señalado en este conflicto, y arrecia su compromiso con la unidad de la lengua y la riqueza de su sistema literario completo.