La Asociación de Empresarios del Textil de la Comunidad Valenciana (Ateval) acogió este miércoles la jornada 'Posición de nuestro territorio ante el trazado final del Corredor Mediterráneo', un encuentro organizado junto a la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), impulsora del movimiento #QuieroCorredor, la Confederación Empresarial de la Vall d’Albaida (Coeval), Projectes Espenta d’Ontinyent y Alcoi Industrial.
El foro reunió a representantes empresariales e institucionales para analizar el progreso de las obras, su impacto en las comarcas centrales —la Vall d’Albaida, l'Alcoià-el Comtat, la Foia de Castalla y el Vinalopó— y la necesidad de garantizar la conexión de esta zona con la red ferroviaria nacional y europea de alta velocidad.
Durante la apertura, León Grau, miembro de la junta directiva de AVE, recordó el peso del Arco Mediterráneo en la economía española, concentrando el 50% de la población, el 47% del tejido empresarial y el 63% del tráfico de mercancías portuarias, además de aportar el 45% del PIB, el 51% de las exportaciones y el 50% del turismo extranjero. Asimismo, animó a participar en el 8º Acto Empresarial por el Corredor Mediterráneo, previsto para el 20 de noviembre en el Roig Arena.
El comisionado especial para el Corredor Mediterráneo, Josep Vicent Boira, presentó un informe sobre el estado de las obras, subrayando que la primera fase finalizará en 2027 hasta Almería, y que la segunda arrancará en 2028. Destacó el carácter multimodal de la infraestructura —que conectará trenes, carreteras, aeropuertos y autopistas— y la necesidad de decidir la ubicación de la única estación intermodal de las comarcas centrales, actualmente en debate entre Vallada y Villena.
En la mesa redonda posterior, participaron Boira, la vicepresidenta primera de la Diputació de València, Natalia Enguix; el experto ferroviario Paco García Calvo; el ingeniero J. Alfonso Jordá y el presidente de Alcoi Industrial, Enrique Masiá. García Calvo defendió el ferrocarril como “el medio de transporte terrestre más seguro, ecológico y eficiente” y lamentó que Alicante sea la única provincia sin estación intermodal definida. Enguix, por su parte, insistió en la necesidad de infraestructuras para garantizar la competitividad de las comarcas.
Reivindicación conjunta
El presidente de Ateval, Pepe Serna, valoró positivamente la unidad de acción entre asociaciones empresariales y sociedad civil, y señalaba que “las comarcas centrales tenemos una posición privilegiada, porque estamos cerca de dos estaciones AVE, la de Xàtiva y la de Villena que formarán parte del trazado del corredor.
El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, defendió que el Corredor Mediterráneo es clave para frenar el despoblamiento y mejorar la movilidad de estudiantes, profesionales y empresas. Rodríguez pidió dejar de lado los localismos para avanzar en un proyecto común que, según dijo, “impacta directamente en la vida cotidiana y en la capacidad de atraer y retener talento”.
En la misma línea, Enguix recordó que la Diputació de Valencia gestiona más de 1.800 kilómetros de carreteras y ha impulsado importantes inversiones para mejorar la conectividad, señalando que el Corredor Mediterráneo debe entenderse también como parte de una red territorial más amplia.
La jornada concluyó con un mensaje claro: instituciones, empresas y sociedad civil reclaman al Gobierno que acelere las obras del Corredor Mediterráneo y convierta esta infraestructura en una realidad lo antes posible. Para Ateval y las entidades participantes, se trata de una herramienta imprescindible para reforzar la competitividad, la vertebración territorial y el futuro económico de la Comunidad Valenciana.