La Concejalía de Servicios Públicos de Vila-real (SPV) ha procedido al cierre del paso a la zona en la que se encuentran las construcciones, la mayoría en estado de ruina, de la calle Jérica, en el barrio del Progreso. En un primer momento, se ha instalado un vallado provisional y la próxima semana se colocará una placa metálica de 2 metros de alto y 3 de ancho, una estructura de vigas de hierro con base de hormigón para “evitar la peligrosidad del entorno y los problemas de insalubridad que genera”.
El objetivo, ha indicado la concejala del área y vicealcaldesa, Maria Fajardo, es “reducir los riesgos”. “Adquirimos este compromiso con los vecinos y, afortunadamente, podemos dar el primer paso coincidiendo con las fiestas del barrio”, ha argumentado la responsable de SPV. Por su parte, el alcalde, José Benlloch, ha apuntado que se trata de los trabajos previos al expediente de expropiación de solares y patio para la mejora del entorno urbano y la ampliación de la zona verde del jardín Melilla. En este sentido, el presupuesto de este año, recientemente aprobado de forma definitiva tras rechazar la única alegación presentada, incluye una partida cercana a 210.000 euros para la demolición de las construcciones de la calle Jérica y la posterior urbanización.
El pasado mes de marzo, la campaña l’Ajuntament al barri llegó al Progreso. Allí, Benlloch, Fajardo así como otros representantes del equipo de gobierno se reunieron con los responsables de esta entidad vecinal y atendieron las reivindicaciones de residentes de esta zona de la ciudad. Una de las más urgentes y reclamadas fue, precisamente, dar respuesta al estado de estos patios y las construcciones existentes.