Decenas de usuarios y usuarias de Cercanías exigen con una pitada inversiones para poner fin al caos del servicio
Decenas de personas han realizado este sábado desde las 12.00 horas una pitada en la explanada de la Estación del Norte de València para exigir las inversiones necesarias para que el servicio de Cercanías de Renfe sea digno y eficiente.
Precisamente, la protesta se ha retrasado para esperar la llegada del tren de la línea C6 Vinarós-València, el cual ha acumulado un retraso de media hora, según ha denunciado la propia plataforma en sus redes.
Precisamente, los retrasos diarios e incluso cancelaciones de trenes que se producen a diario en la red de Cercanías, circunstancia que se da entre otros motivos por la falta de personal, es uno de los motivos que ha llevado a los usuarios a emprender un calendario de protestas.
La plataforma lamenta que no se cumplan las expectativas generadas por la reunión mantenida el pasado 14 de febrero entre la Conselleria de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad y el Ministerio de Transportes. El secretario de Estado, Pedro Saura, reconoció el “déficit crónico” de maquinistas, infraestructuras, trenes y talleres en la Comunitat Valenciana y, entre otras medidas, anunció una inversión de 400 millones de euros en dos años para que el servicio vuelva a la normalidad. Para los usuarios, esa inversión “se queda lejos de las necesidades de mejora” de las Cercanías y Media Distancia.
También consideran insuficientes medidas anunciadas por el ministerio como la contratación de 19 personas para cubrir jubilaciones y la reubicación de otras 17, el refuerzo de talleres, la devolución exprés del dinero del billete en caso de más de 15 minutos de retrasos o cancelación, la mejora de la aplicación y la creación de una red de Twitter por cada una de las líneas que componen la red de Cercanías.
Renfe explica que cada día 331 convoyes Cercanías recorren las líneas ferroviarias valencianas con 51.000 viajeros a bordo y una puntualidad acumulada del 90%. Sin embargo, en 2019 se suprimieron 7.793 trenes, el 4,8% del total y catorce veces más que en 2015, por “problemas derivados de la dotación de recursos humanos y la falta de disponibilidad de material”.
Los usuarios del servicio han protagonizado en las últimas semanas diversas protestas por estas “habituales” incidencias. Una de estas protestas acabó en un encontronazo entre los viajeros afectados por el retraso de un convoy y la policía, después de que dos agentes trataran de retener e identificar a una usuaria en la estación del Norte de València por el nivel de ruido de la protesta que estaba protagonizando.