El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha anunciado una profunda revisión del Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana (Patricova). Esta medida supondrá una ampliación de las limitaciones a la construcción en áreas con riesgo de anegación especialmente en la 'zona cero' afectada por la dana, con el fin de priorizar la seguridad ciudadana ante el nuevo contexto climático.
Durante un encuentro con la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), Martínez Mus subrayó que esta actualización no es un trámite administrativo, sino una decisión estratégica sobre “cómo queremos habitar nuestro territorio en el futuro”. El conseller estuvo acompañado por el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, y representantes municipales de toda la autonomía.
Nuevos modelos para episodios “extraordinarios”
La principal novedad técnica de esta revisión, liderada por el catedrático de la Universitat Politècnica de València (UPV) Félix Francés García, radica en el cálculo de los periodos de retorno. Hasta ahora, el marco de referencia se situaba en los 500 años; sin embargo, tras la catástrofe de octubre de 2024, la Generalitat ampliará estos modelos hasta los 2.000 años.
Esta decisión responde a la evidencia de que las precipitaciones superiores a los 500 mm han dejado de ser excepcionales. Al aplicar estos nuevos parámetros, la Administración prevé que la superficie considerada legalmente como “inundable” aumentará, lo que conllevará restricciones más severas para nuevos desarrollos urbanos. “Reconstruir no es solo volver a levantar lo que el agua se llevó: es aprender, corregir errores y asumir que vivimos en un territorio vulnerable”, afirmó Martínez Mus.
Una revisión en dos etapas
El proceso de actualización se ha estructurado en dos fases diferenciadas para agilizar las soluciones: La primera es una fase de urgencia centrada en las cuencas fluviales que sufrieron el impacto directo de las riadas de 2024, donde la necesidad de intervención es inmediata. Posteriormente se anuncia una fase global que extenderá el nuevo análisis y metodología al resto de la geografía valenciana para garantizar una protección coherente en todo el territorio.
Seguridad frente a desarrollo
Ante la posible preocupación de los sectores económicos, el vicepresidente insistió en que estas limitaciones no buscan frenar el crecimiento de la región, sino garantizar que este sea sostenible. “Sin planificación no hay seguridad, y sin seguridad no hay futuro”, sentenció, defendiendo que el nuevo Patricova ofrecerá mayor confianza a familias e inversores al reducir la incertidumbre ante episodios extremos.
Los trabajos, ya adjudicados a la UPV, servirán de base para las futuras licencias de uso del suelo y planificación urbana en los municipios valencianos, marcando un antes y un después en la gestión del riesgo hídrico en la Comunitat.