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Un informe alerta de la “ineficaz y obsoleta” política antiincendios de la Generalitat a mes y medio del verano

Acció Ecologista-Agró ha elaborado un “Informe sobre prevención de incendios forestales” en el que realiza una crítica contundente al modelo de gestión del Gobierno de Juanfran Pérez Llorca, al considerar que las políticas actuales son “ineficaces, obsoletas y están mal enfocadas”.

El documento sostiene que, pese a las inversiones realizadas en esta materia, las cifras de incendios se mantienen estables desde hace décadas (en torno a los 400 anuales). Asimismo, lamenta que la Administración trate los incendios como un fenómeno natural inevitable, cuando los datos “demuestran lo contrario”.

La organización ecologista argumenta que el mayor error en la gestión es considerar como “prevención” actividades que, en realidad, son de “contención”. Así, señalan que iniciativas como la creación de cortafuegos o la “limpieza” de vegetación son medidas reactivas que se ejecutan cuando el fuego ya ha comenzado, por lo que resultan ineficaces.

Estas discontinuidades vegetales, o “falsas barreras”, fallan frecuentemente en condiciones meteorológicas extremas (viento o sequía), que además serán más recurrentes debido al cambio climático. Dichas actuaciones, asegura el informe, tienen un impacto negativo, ya que dañan el suelo, el paisaje y la biodiversidad sin ofrecer una “garantía real” de frenar el fuego.

Según se desprende del estudio, la clave del problema está en el factor humano, que es el origen del 80% de los incendios, mientras que apenas un 20% responde a causas naturales, como la caída de rayos. El documento insiste en que la estrategia actual no ataca el origen —la acción humana—, sino que gasta recursos en intentar detener el fuego una vez originado, y señala una carencia de evaluación y análisis científico sobre la relación coste-beneficio de las medidas actuales.

Finalmente, el documento rechaza la idea de que “sobran bosques” o que la vegetación sea la culpable de los incendios. Los bosques maduros, reseña, son “vitales” para la recarga de acuíferos, la regulación climática, la prevención de la erosión y la mitigación de inundaciones. Gran parte de la superficie forestal se encuentra degradada, por lo que el informe aboga por recuperar su madurez y densidad en lugar de reducirlos, y subraya que no existe una relación causal entre el abandono rural y el aumento de incendios; de hecho, recuerdan que muchas zonas despobladas sufren menos fuegos que áreas litorales.

Propuesta de nuevo modelo

La formación ecologista propone una alternativa “realista, viable y de bajo coste”, priorizando centrar la inversión y los esfuerzos en evitar que se produzca el incendio, interviniendo directamente sobre las actividades humanas que los provocan. Asimismo, insisten en realizar una evaluación transparente, de forma que las actuaciones se midan, cuantifiquen y evalúen anualmente para corregir errores.

El informe propone una implementación gradual, empezando por las causas más frecuentes y evaluando los resultados en cada comarca del territorio valenciano. Sostienen que este enfoque es mucho más económico que el actual, dado que reduciría drásticamente el gasto en extinción y evitaría la destrucción de patrimonio natural y económico.

El estudio concluye que el sistema actual es un error de base e insiste en que la solución no es suprimir la vegetación, sino cambiar la estrategia política para eliminar las causas humanas de los incendios, protegiendo así el territorio y optimizando los recursos públicos.

En este sentido, indican que, de las importantes cantidades económicas que se destinan a la prevención de incendios, apenas el 10% se dedica a evitar fuegos y el resto, “la mayor parte, a medidas que, en caso de tener alguna utilidad, llegan tarde, cuando el fuego ya está fuera de control y puede costar mucho de apagar, en todos los sentidos”.

Acció Ecologista-Agró hizo llegar este documento hace aproximadamente un mes a las tres conselleries implicadas en la prevención de incendios forestales, así como a la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana, y todavía no ha recibido ninguna respuesta, “cuando estamos ya con la primavera avanzada y ante un verano que se augura muy cálido”.